Desafíos de la economía

El ‘brexit’ y el resultado electoral, los focos de incertidumbre

Exterior del Palacio de la Bolsa de Madrid.
Exterior del Palacio de la Bolsa de Madrid. EFE

Con la resaca del triunfo del brexit en el referéndum celebrado el pasado jueves en Reino Unido, los inversores amanecen hoy con el resultado de las elecciones en España. La cita británica se hizo sentir con fuerza en los mercados europeos. Después de sesiones en las que los inversores se dejaron llevar por las encuestas, la victoria de los partidarios de que Reino Unido abandone la zona euro provocó la mayor caída de la Bolsa española.

Hoy es el turno de que el mercado ponga en valor el resultado de las elecciones generales que, como ya ocurrió el pasado 20 de diciembre, han configurado un Parlamento muy fragmentado. Las fuerzas políticas se enfrentan ahora a un proceso de negociaciones para formar Gobierno.

La banca se juega su recuperación en la Bolsa

Uno de los sectores que peor comportamiento registra en lo que va de año en el mercado español es el sector bancario. De hecho, de las 35 cotizadas que integran el selectivo, tres de las que más caen son entidades financieras. El banco que peor comportamiento registra es Popular (-56,7%), le siguen Bankia (-47,1%) y Caixa- Bank (-40%). A cierta distancia de las anteriores se encuentran los dos colosos del sistema financiero español: BBVA baja un 28% y Santander, un 25,7%, y Banco Sabadell pierde un -25%.

Aunque ahora las entidades están muy influenciadas por lo que ocurrió la semana pasada en Reino Unido (especialmente Santander y Sabadell, las dos entidades con mayor exposición), el resultado de las elecciones en España jugará un papel muy importante y, gobierne quien gobierne, la formación de un nuevo Ejecutivo ayudaría a poner fin a la situación de indecisión que atraviesa el mercado desde el pasado mes de diciembre.

Además de la influencia que sobre los mercados tenga el resultado, un aspecto muy importante será la regulación que se imponga, sobre todo en el caso de las entidades con titularidad pública. En este apartado, el banco que centra todas las miradas es Bankia. Según lo recogido en los programas electorales, PP, PSOE y Ciudadanos son partidarios de continuar con el proceso de privatización de la entidad de la que el Estado controla el 65%. No obstante, las tres formaciones estarían dispuestas a aprobar una ampliación de la fecha para la privatización más allá de la fija la ley (finales de 2017).

La nota discordante la encabeza Unidos Podemos. El partido de Pablo Iglesias pretende que tanto Bankia como BMN (esta última no cotiza) se conviertan en bancos públicos.

A finales de 2015, en la sesión inmediata a la celebración de los comicios, el Ibex se saldó con una caída del 3,6% ante el fracaso de los sondeos que auguraban un Gobierno entre el PP y Ciudadanos. Francisco Sánchez Matamoros, de XTB, afirma que “históricamente la apertura del Ibex 35 en un lunes poselecciones conlleva caídas motivadas por el cierre de posiciones ante la falta de información por parte de los inversores”. Asimismo, el experto apunta a que en estas elecciones “existen, según las encuestas, nuevos partidos con opciones de formar Gobierno, lo cual podría generar aún más volatilidad”. El consenso de los analistas consultados cree, además, que si hoy se repite la experiencia de los resultados cosechados en la pasada jornada electoral, el mercado ya lo habría puesto en valor a finales de 2015.

Es decir, que si se repite la experiencia, los inversores, muy atentos a todas las informaciones que llegan desde Londres, no tendrían por qué reaccionar de manera muy negativa a un resultado de similares características. La clave estará ahora en cómo se sucedan las negociaciones. Aunque la banca de inversión apuesta por un Gobierno entre la formación que encabeza Mariano Rajoy y el líder de Ciudadanos con la abstención del PSOE, los resultados obtenidos ayer reflejan la posibilidad de que se produzca una coalición de izquierdas liderada por el PSOE.

Aunque las distancias entre Pedro Sánchez, el secretario general de los socialistas, y Pablo Iglesias, líder de la formación morada, han sido muy grandes en los últimos meses, de acuerdo a los datos obtenidos ayer ambos partidos podrían poner fin a las discrepancias y configurar un Gobierno progresista.

Si en las negociaciones posteriores se confirma esto, los inversores podrían castigar a la Bolsa española en el corto plazo, mientras que la rentabilidad de la deuda española subiría, lo que derivaría en un incremento de la prima de riesgo, algo que no se ha visto afectado en los últimos seis meses pese a a haber un Gobierno en funciones. A cierre del viernes, el rendimiento de la deuda española a una década se situaba en el 1,63%.

En la pasada sesión la rentabilidad del bono a diez años experimentó un fuerte incremento (el jueves cerró en el 1,46%) como consecuencia de la inestabilidad generada por el referéndum británico que pone en cuestión la arquitectura de la zona euro. Por su parte, el diferencial entre el bono español a diez años y el bund alemán concluyó la semana en los 167 puntos, si bien es cierto que el pasado viernes llegó a rozar los 200 puntos, fruto de la caída que experimentó la deuda alemana, que volvió a actuar como valor refugio ante la inestabilidad desatada en Europa.

La formación de un Gobierno de izquierdas, según los expertos, pondría fin a la buena racha que experimenta la deuda española.No obstante, hay que recordar que el castigo podría verse contenido por el paraguas protector del BCE, que cada mes adquiere deuda soberana y de empresas por importe de 80.000 millones de eurosmensuales. Programa que sirve para garantizar la financiación barata de Estados y empresas.

Con el Gobierno que esperaban los analistas, la Bolsa española, que podría haber recogido ya el agujero creado por el brexit, contaría con mayores apoyos para la remontada y la rentabilidad de la deuda española continuaría la tendencia bajista, favorecida por la marcha de la economía y el BCE.