Empresas de servicios

Eulen estudia compras para duplicar sus ingresos en el exterior

La empresa presenta hoy su plan estratégico

María José Álvarez defiende su legitimidad como presidenta de la compañía

Fachada de Eulen en Perú.
Fachada de Eulen en Perú.

María José Álvarez quiere imprimir su huella en el futuro de Eulen. La hija del anterior propietario, David Álvarez fallecido en noviembre, y actual presidenta de la compañía, reivindica su posición al frente del grupo de servicios frente a la presión de sus hermanos.

Álvarez argumenta que existe una estabilidad accionarial que permitirá a la compañía abordar el plan estratégico diseñado hasta 2021, que presenta hoy a los accionistas, y que pone un claro foco en el exterior. La presidenta considera que está “legitimada” para dirigir la empresa, al haber sido designada “heredera universal” de su padre, y haber trabajado en ella “durante 35 años.

La empresa camina hacia la digitalización

El grupo Eulen tiene en su plan estratégico una política de dirigir la actividad de la empresa hacia negocios con mayor componente tecnológico y necesidad de una mano de obra más cualificiada. María José Álvarez, presidenta, explica que en los últimos años se ha formado a los trabajadores en este campo.

La empresa cerró 2015 con una facturación de 1.468 millones, lo que supuso un incremento del 5,61% respecto a un año antes, según informó la compañía. Para este ejercicio, el grupo de servicios prevé una subida del 6%. Durante el plan estratégico hasta 2021, la compañía confía en mantener un crecimiento medio del 7% en los ingresos.

Por otro lado, el beneficio neto de 2015 fue de 10,4 millones, con un ligero incremento del 0,6% respecto a 2014. Para 2016, la compañía prevé que el resultado crezca un 50% y que se duplique al término del plan estratégico que presenta hoy a los accionistas. La empresa aborda la nueva estrategia con una deuda de 62 millones.

Actualmente, Eulen tiene un accionariado compuesto por Daval, que controla el 59,14% y El Enebro y otros, que tienen el 40,81%. La primera sociedad, accionista mayoritaria de la compañía, estaba controlada en más del 93% por el fallecido David Álvarez. Actualmente, esta sociedad está controlada en un 73,37% por la actual presidenta, según explica la propia María José Álvarez.

Fuentes cercanas a El Enebro, controlada en su mayor parte por los hermanos de la presidenta con los que se mantiene una larga disputa, apuntan a la necesidad de que una empresa del tamaño de Eulen sea gestionado por un consejo de administración “profesional e independiente”. Aceptan que siga al frente de la compañía siempre y cuando se rodee de una dirección acorde al tipo de sociedad, y no por una administradora única. Argumentan que es una petición basada en intereses empresariales y no en enfrentamientos personales. Si bien es cierto, dichas fuentes plantean que podrían tener la mayoría de la empresa una vez se desbloquee la herencia de David Álvarez, lo que podría ocurrir en seis meses o un año.

Foco en EE UU

En cuanto al negocio, Álvarez asegura que están buscando oportunidades en el extranjero, “ya sea compra de empresas o joint ventures” para duplicar los ingresos de la compañía fuera de España. Los objetivos trazados en estas previsiones pasan por pasar de unos ingresos de 360 millones en el extranjero en 2015 a 740 millones en 2021.

Álvarez señala que el objetivo es “consolidarse en Oriente Medio y crecer en EE UU”. En este mercado, la presidenta señala que “no había hasta ahora cultura de la externalización de servicios”, por ello, considera que la compañía puede encontrar oportunidades complementarias a su principal negocio en la región, en el sector aeroportuario. Por ahora están presentes en siete estados.

La empresa se apoyará también en su asociación con la compañía alemana Dussmann Group, con quien firmó hace dos años una joint venture, para buscar oportunidades. La compañía confía en que el peso del negocio internacional pase del 24% al 34%.

La presidenta argumenta que el plan estratégico que presenta hoy a la junta ha sido elaborado durante tres años y que “ya se ha puesto en marcha”. También se incluye un crecimiento en España, pasando de 1.128 millones en 2015 a 1.510 millones para el final del plan. Con ello, la facturación total de la compañía pasaría de 1.500 millones a 2.250 millones.