Seguros

Santalucía busca más alianzas para vender seguros de vida

Espera que en 2020 el ramo de vida suponga el 50% del total del negocio

Andrés Romero, director general de la aseguradora Santalucía.
Andrés Romero, director general de la aseguradora Santalucía.

La dirección de la aseguradora Santalucía está elaborando su nuevo plan estratégico, con el horizonte del año 2020. Uno de sus ejes de actuación es crecer en el ramo de los seguros de vida.

La entidad, que tiene más de 4.500 millones de activos y gana cada año alrededor de 100 millones de euros, ya alcanzó a finales del año pasado un acuerdo con Evo Banco para distribuir a través de la entidad pólizas de vida, pero quiere seguir creciendo por esta vía.

Apuesta decidida por la gestión de activos

Una de las palancas de crecimiento del grupo Santalucía para los próximos años es la división de gestión de activos. Hasta hace unos años, la compañía gestionaba sus propios recursos, pero no ofrecía a sus clientes o a terceros la oportunidad de invertir en los mismos productos que la aseguradora. Con el plan estratégico 2013-2016 la apuesta para crecer en fondos de inversión y planes de pensiones se convirtió en un eje muy importante para el grupo.

Primero, empezaron a comercializar entre sus clientes planes de pensiones. El año pasado, dieron un paso más, con la adquisición de la gestora Alpha Plus, una firma de gestión patrimonial con un volumen de activos gestionados de 160 millones de euros en fondos de inversión, pensiones, mandatos de gestión y sicavs.

Ahora, la aseguradora ha solicitado el permiso a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para convertirse en una pura agencia de valores “porque queremos tener el control total sobre las comisiones”, explica Andrés Romero, director general del grupo.

Una vez que se complete esta transformación, Santalucía comenzará a comercializar activamente fondos de inversión. “Somos expertos en gestionar nuestro patrimonio, nuestras inversiones, y queremos que ahora el público pueda invertir con nosotoros, confiarnos sus activos a través de nuestra gestora Alpha Plus”.

Para reforzar el equipo de su gestora, Santalucía fichó el año pasado a uno de los gestores de fondos más reconocidos del panorama español: Gonzalo Lardiés. Este experto en renta varaible comenzó su carrera en Metagestión, en 2004. En 2007 se unió a Edmond de Rothschild y, dos años más tarde llegó a Banca Privada de Andorra, matriz que luego compraría Banco Madrid.

“El seguro de vida representa en la actualidad alrededor del 25% de nuestro negocio, pero queremos que en 2020 suponga el 50% del total”, apunta el director general del grupo, Andrés Romero.

La entidad, líder el seguro de decesos, considera que su experiencia en la gestión de este tipo de negocio le aporta un valor añadido a la hora de gestionar y crecer los seguros de vida.

“Parte del crecimiento de los próximos años será orgánico. Hemos madurado mucho en los últimos años como fábrica de productos, y somos capaces de crear pólizas muy competitivas. Pero otra parte se puede materializar por medio de la compra de alguna cartera o con nuevos acuerdos de bancaseguros”, apunta Romero.

También confían en seguir desarrollando la distribución a través de corredores de seguros, potenciando especialmente la formación de este colectivo para que asesoren mejor a los clientes. Además, potenciarán la venta telefónica y el reaseguro.

Santalucía también confía en seguir arañando algo de cuota de mercado en el seguro de decesos, buscando nuevos acuerdos de colaboración. En 2015, la aseguradora cerró un convenio con Sanitas, para comercializar conjuntamente dos seguros de salud y dos decesos.

Otra de las líneas maestras del nuevo plan estratégico de la aseguradora es la expansión internacional. En 2011, Santalucía entró en Argentina, con la compra de FDF. En México están desarrollando su negocio de residencias de la Tercera Edad, a través su filial Ballesol. “Creemos que podemos seguir exportando el modelo de seguro de decesos, tanto en Latinoamérica como en Europa”, explica el director general.

La aseguradora estuvo a punto de adquirir la filial de seguros de Banco Espirito Santo –Tranquilidade–, aunque finalmente la entidad fue adquirida por el fondo de inversión americano Apollo.


Compañía multiservicio

Una de las grandes obsesiones de la cúpula de la aseguradora es que el público deje de vincularla únicamente con el seguro de decesos. “Es nuestro origen y sigue siendo una parte del negocio, pero ha evolucionado enormemente. Nosotros nos consideramos una compañía multiservicios. A los asegurados más jóvenes les ofrecemos apoyo técnico para sus ordenadores y su tecnología. Ofrecemos ayuda para evitar el ciberacoso. Damos servicios de borrado de la huella digital, ofrecemos la posibilidad de realizar un testamento online”, apunta Romero.

La aseguradora es propiedad de tres grupos familiares, herederos de las dos familias –los Álvarez y los Díaz– que tomaron el control de la aseguradora en 1943. La compañía se fundó hace 94 años.