A fondo

Neutralidad en la red, la tormenta continúa

Las telecos critican la última sentencia judicial favorable en EE UU y los gigantes de internet la aplauden

Barack Obama, presidente de EE UU.
Barack Obama, presidente de EE UU.

Nuevo capítulo en la pugna por la denominada neutralidad de la red. La corte de apelaciones del distrito de Columbia en EE UU, falló este martes que el acceso de internet a alta velocidad debe ser definido como una utility, al ser un servicio tan básico como el agua, la luz y el teléfono, y que debe estar disponible para todos los ciudadanos.

En la resolución judicial, aprobada por dos votos a favor y uno en contra, la corte viene a prohibir que los proveedores de banda ancha, tanto en el ámbito de la telefonía fija como en el móvil, puedan frenar o bloquear el acceso de los contenidos de internet a los usuarios. La sentencia supone una victoria para la Comisión Federal de Comunicaciones de EE UU (FCC por sus siglas en inglés) que aprobó esta normativa a principios de 2015 y que ha encontrado el rechazo de las operadoras de telecomunicaciones como AT&T y Verizon, y compañías de cable como Comcast y Charter, entre otras. El presidente de la FCC, Tom Wheeler, señaló que tras una década de debates y batallas legales, la sentencia refuerza a la comisión para proteger internet y asegurar una red abierta tanto ahora como en el futuro.

De todas formas, el proceso no ha terminado ni mucho menos, y la batalla judicial va a prolongarse. Tanto las cableras como las telecos de EE UU tienen claro que van a recurrir la sentencia y planean llevar el caso al Tribunal Supremo. Los responsables de AT&T dejaron claro que continuarán la lucha en los tribunales.

Las operadoras se mostraron críticas con la sentencia, señalando que la legislación de banda ancha del Congreso de EE UU era una mejor alternativa que las normas impulsadas por la FCC, advirtiendo que estas reglas penalizarán las inversiones en infraestructuras de nueva generación. La patronal estadounidense de las telecos y el cable instó a los partidos políticos a impulsar una legislación que acabe con la incertidumbre permanente, promueva la inversión en redes y proteja a los usuarios.

Frente a esta posición, los grupos de internet celebraron la sentencia, considerando que ha sido un triunfo para los usuarios. Y es que compañías como Google, Facebook y Netflix han apoyado siempre la neutralidad de la red, advirtiendo de que sin limitaciones regulatorias, los proveedores de banda ancha podrían incentivar la creación de modelos de negocia que podrían dañar a los consumidores. En su opinión, las operadoras tendrían la capacidad de reducir la calidad de las descargas o de los servicios de streaming para cobrar peajes extra a las empresas de internet o promover sus propios contenidos o los de sus socios.

La sentencia judicial también reabrió la disputa política en EE UU entre republicanos y demócratas. Y es que la Administración Obama ha sido una de las principales valedoras de la neutralidad de red. Por el contrario, los republicanos se mostraron críticos con la resolución judicial. Ajit Pai, representante republicano en la FCC, pidió a las telecos que mantengan la vía legal y recurran la sentencia, además de reiterar que estas regulaciones son ilegales.

El posicionamiento de este tribunal se encontró también con el rechazo en Europa de las grandes telecos, principales baluartes del mundo digital en el Viejo Continente. Y es que empresas como Telefónica, Vodafone o Deutsche Telekom han criticado desde un primer momento este modelo de neutralidad de red impulsado por el Gobierno de EE UU, al considerar que favorecía a los gigantes de internet norteamericanos. “Google, Apple y Facebook son las empresas más poderosas del mundo y se hace una normativa que les beneficia”, señalan fuentes del sector.

Las telecos europeas han pedido a Bruselas que se establezca una neutralidad digital, que otorgue el mismo trato tanto a las operadoras como a las empresas de internet. “Mismos servicios, mismas obligaciones regulatorias”, has insistido.

Lo cierto es que la batalla judicial por la neutralidad de la red ha vivido un capítulo más. Algunos medios especializados creen que ha sido clave. La cuestión final se centra en saber si habrá cambios. El Tribunal Supremo de EE UU tiene la palabra.