Investigación Ausbanc

Pineda alardeaba de contactos en PP para extorsionar

Pineda alardeaba de contactos en PP para extorsionar

El exdirector de Comunicación de Caja Madrid Juan Manuel Astorqui ha afirmado hoy al juez que se sintió presionado por el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, cuando alardeaba de que tenía contactos en un determinado sector del PP de la Comunidad de Madrid.

Astorqui ha denunciado hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investiga a Ausbanc y a Manos Limpias por chantajear a bancos, que Pineda empezó a presionar a Caja Madrid a partir de que, en 1997, dejó de pagar un convenio de publicidad con la falsa asociación de usuarios de banca, han informado a Efe fuentes jurídicas.

En ese momento, ha relatado, puso en marcha cuatro mecanismos de extorsión, uno de ellos alardear de los contactos que tenía en el PP, que estaba en el poder en la Comunidad de Madrid.

El fiscal Daniel Campos le ha preguntado entonces si se produjo alguna presión concreta de alguna persona del PP o durante las reuniones del consejo de administración de la caja, a lo que ha respondido que no, que se trataba de presiones que estaban “en el ambiente” y que se veían reforzadas porque la mujer de Pineda era directora general de Consumo de la Comunidad de Madrid.

Otras consistían en un acoso judicial con denuncias, en publicidad negativa de Caja Madrid en los medios de Ausbanc y también en otros medios en los que participaba Astorqui como tertuliano.

Según ha relatado el testigo, entre la publicidad negativa había campañas de desprestigio contra él y contra el expresidente de la caja, Miguel Blesa, que está citado a declarar mañana.

Ante esas coacciones, Astorqui llamó a directores de comunicación de otras entidades para intentar construir una estrategia común contra Ausbanc, pero solo accedieron a ello el BBVA y Credit Services.

De hecho, tras la ronda de llamadas entre los directivos recibió una de Pineda en la que le amenazó. “Me quieres hundir el negocio”, le dijo el presidente de Ausbanc tras enterarse de sus movimientos.

Astorqui ha relatado que en una ocasión, y ante la negativa de firmar convenios con la asociación, Pineda le intentó incluso vender una especie de sello de calidad de Ausbanc por el que, a cambio de varios miles de euros, le garantizaba que un producto determinado de Caja Madrid no iba a tener reclamaciones ni demandas por parte de la asociación, a lo que se negó.

También ha declarado ante el juez el presidente de la empresa Crédit Services, Francisco Javier López Pérez, quien hace años denunció las presiones de Pineda ante los tribunales, perdió esas querellas y luego fue demandado a su vez por Pineda por violar su derecho al honor.

Al final, el Tribunal Supremo dio la razón a Pineda y López Pérez le tuvo que pagar una indemnización.

Hoy ha relatado a Pedraz que cuando le empezó a ir bien su negocio recibió una llamada de Pineda y luego se reunió con él en su despacho, donde le enseñó varias fotos colgadas en la pared con políticos, jueces y con el gobernador del Banco de España, explicándole uno a uno sus cargos.

Le dijo entonces que él le podía ayudar y le pidió a cambio 300.000 euros o si no se tendría que atener, ha dicho, a las consecuencias.

Él se negó a pagarle ese dinero y entonces comenzó una campaña de desprestigio contra Crédit Services y contra él, e incluso llego a llamarle “hijo de puta” en una de las revistas de Ausbanc.

En vista de esas presiones, en la segunda o tercera reunión grabó esas amenazas y fue cuando emprendió el proceso penal que perdió, ha explicado a Pedraz.

Según ha denunciado López Pérez, esas presiones aún continúan hoy por parte de miembros de Ausbanc de Barcelona, que le siguen pidiendo dinero.

El tercero en declarar ha sido el portavoz de la organización de consumidores Facua, Rubén Sánchez, quien ha relatado al juez que Ausbanc no era en realidad una asociación porque sus socios no tenían tal condición, sino la de simples adheridos, por lo que ha criticado que recibiera subvenciones de la Comunidad de Madrid, una decisión que ha achacado a los políticos regionales.