Políticas activas de empleo: cómo dinamizar el mercado laboral

  • 1Cómo mejorar las políticas activas de empleo 
  • 2Qué son las políticas activas y cuánto cuestan 

    Los Presupuestos Generales del Estado destinan cada año una importante cantidad --unos 6.000 millones anuales de media desde 2005-- para políticas que incentiven la creación de empleo. Son las denominadas políticas activas que incluyen fundamentalmente tres tipos de acciones: la formación de parados y ocupados; las bonificaciones de cotizaciones por la contratación de determinados colectivos de desempleados; y la intermediación laboral entre desempleados y empresarios que busca trabajadores.

    El grueso del dinero para financiar estas políticas sale fundamentalmente de las cotizaciones por formación que abonan mensualmente en su nómina empresarios y asalariados. Si bien el Estado y el Fondo Social Europeo también realizan aportaciones.

  • 3España, a la cola de unas políticas activas y liderando otras 

    España está entre los países europeos que menos destinan a estas políticas en general. Si bien hay diferencias en función del tipo de acciones que se realicen. Por ejemplo, el Estado español es de los que menos recursos públicos destina a la intermediación laboral (0,15% del PIB) frente a países como Alemania (0,34%) o Dinamarca (0,67%).

    Igualmente España está en la franja baja de las inversiones en formar a trabajadores y parados, a lo que destina alrededor del 0,20% del PIB de media, en comparación con Finlandia (o,51%) o Francia (0,36%).

    Sin embargo, el mercado español está entre los que lideran el ranking de incentivos directos a la creación de empleo; en este caso a través de bonificiaciones o rebajas de cotizaciones sociales a los empresarios. En España existen casi 80 tipos de bonificaciones distintas y desde 2005, los Gobiernos han destinado una media anual del 0,6% del PIB a incentivar la contratación por esta vía. Solo Bélgica supera estas inversiones (0,71%).

  • 4La polémica e ineficaz formación de los trabajadores 

    El último informe sobre el mercado laboral de Infoempleo y Adecco revela que el 50% de las empresas tiene dificultades para encontrar trabajadores adecuadamente formados para sus necesidades. Además, los escándalos que han azotado en los últimos años a patronales y sindicatos por malversación de recursos públicos en cursos a desempleados fundamentalmente no han ayudado a fomentar el sector de la formación ocupacional.

    Y este problema no parece haberse solucionado con el nuevo modelo de formación recientemente puesto en marcha, que abre al mercado la gestión de estos fondos. Y la otra parte de la formación, que es la que imparten los trabajadores a sus empleados, llegó solo a 2,5 millones de trabajadores, el 30% de los asalariados el pasado año.

  • 5Las propuestas de los partidos 

    Los cuatro grandes partidos tienen un capítulo dedicado a una futura reforma de las políticas activas de empleo. En líneas generales todos quieren ampliar su financiación. Si bien solo el PSOE y Ciudadanos concretan que el dinero saldrá de disminuir lo que se destine a bonificaciones a la contratación. Estas ayudas quedarían muy reducidas para ambas formaciones y solo se destinarían a colectivos de muy difícil inserción laboral (discapacitados, excluidos, parados de larga duración).

    Podemos especifica que eliminará cualquier tipo de incentivo a la contratación a tiempo parcial. Mientras que el PP, lejos de eliminar estas ayudas, defiende una ampliación de la tarifa plana para nuevos contratos fijos a desempleados de dos a cuatro años. También Ciudadanos quiere bonificar las cuotas de las empresas que fomenten el empleo estable.

    En cuanto a la formación de ocupados y parados todos defienden la creación de agencias u organismos públicos, alternativos o complementarios al actual Servicio Público de Empleo para que se realicen cursos formativos más adecuados a lo que necesitan las empresas. Y ponen el acento en una mayor evaluación de estas políticas.

  • 6Formar a los desempleados 

    Los partidos no hacen grandes propuestas para esta parte de la formación de trabajadores, pero sí se centran más en reformar los cursos para desempleados, que han sido, por otra parte, los más polémicos por verse envueltos en escándalos de corrupción en varias comunidades.

    La propuesta más novedosa en este sentido la hace Ciudadanos con el cheque formativo para que los parados se gestionen su propio reciclaje profesional. Es una iniciativa ya incluida por el PP en la última reforma del sistema de formación, pero que ninguna comunidad ha puesto en marcha.

    Los programas sí incluyen más propuestas a mejorar la atención a desempleados, abogando todos por un servicio personalizado en todo el itinerario de formación y reinserción, algo que lleva años en proyecto y que está aún muy lejos de ser una realidad. Asimismo, todos ponen el acento en mejorar al evaluación de estas políticas, actualmente casi inexistente.

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