Renta fija

La deuda alemana a más de 9 años entra por primera vez en negativo

Los inversores se refugian en bonos ultraseguros por el BCE y la inestabilidad

La canciller alemana, Angela Merkel.
La canciller alemana, Angela Merkel.

Día a día la deuda alemana registra un nuevo récord en el mercado secundario de renta fija. Hasta hace poco. Los tipos negativos estaban reservados para el corto y medio plazo, pero paso a paso se acerca a la barrera de los diez años. Los últimos en conquistar este nivel han sido los bonos con vencimiento en agosto de 2025. Un día después de la intervención del presidente del BCE, MarioDraghi, la deuda a más de nueve años entró por primera vez en negativo al concluir el viernes en el -0,005%.Sin embargo, ha sido hoy cuando ha afianzado su avance hacia los rendimientos en negativo al situarse en el -0,023%.

Pero el hito registrado por esta emisión, cuyo importe alcanza los 23.000 millones de euros, no ha sido el único. El interés del bund alemán a diez años ha revalidado sus mínimos de abril de 2015, y cerró en el 0,05%. Este nuevo mínimo ha tenido lugar justo el día antes de que Mario Draghi se lance mañana a la compra de bonos corporativos. Y es que en la reunión celebrada el pasado 2 de junio, el BCE anunció que comenzaría la compra de deuda a las empresas este miércoles 8 de junio.

Las medidas de estímulo monetario no son la única explicación de lo acontecido en las últimas sesiones. A ello se suma el clima que atraviesa Europa con numerosos frentes políticos abiertos. Ante esta situación de inestabilidad, los inversores huyen de la Bolsa y buscan refugio en la deuda alemana. Es decir, prefieren pagar por dejar su dinero a salvo antes que obtener rentabilidades por sus inversiones.

Los elementos desestabilizadores son muy variados. Con el precio del crudo en plena escalada y los países emergentes en un tercer plano, el referéndum de Reino Unido sobre su pertenencia a la Unión Europea el 23 de junio y sus implicaciones para la zona euro se convierte en la principal amenaza.Después de unas semanas en las que los sondeos parecían dar la batalla ganada a los partidarios de seguir en Europa, ahora las encuestas vuelven a declinarse por los defensores del brexit. “Hay una serie de razones por la que no puedes quedarte corto con los bund en este momento”, señala a Reuters Peter Chatwell, estratega en Mizuho. “La primera de ellas es la consulta en Reino Unido y los riesgos políticos en la zona euro”, apunta.

A todo ello se suman las elecciones generales que tendrán lugar en España el próximo 26 de junio después del resultado inconcluso de la convocatoria de diciembre, a la que sucedieron meses de infructuosas negociaciones para formar gobierno. En esta incertidumbre política también, el Movimiento 5 Estrellas consiguió el lunes un gran avance en las municipales italianas, poniendo más presión sobre el primer ministro italiano Matteo Renzi.

Que Alemania cobre por su deuda no es una novedad. Esta tendencia es de sobra conocida por los inversores no solo en el mercado secundario de deuda sino también en el primario.La primera vez que el Tesoro alemán cobró por colocar deuda fue en enero de 2012.En este caso se trataba de letras y la situación que atravesaba Europa era muy distinta.En aquel entonces los bonos alemanes hacían gala de su papel de valor refugio ante la crisis de deuda soberana que atravesaba la eurozona conEspaña, Italia, Portugal, Grecia e Irlanda en la diana.A día de hoy, ya nadie duda de la solvencia de la periferia europea y más ante el manto protector del BCE. 

El organismo europeo tiene mucho que decir en la cotización de la deuda germana. El hecho que mejor ilustra esto es lo ocurrido hace poco más de un año cuando Mario Draghi anunció la puesta en marcha del programa de deuda pública. Al poco de que este entrara en funcionamiento, los bonos con vencimiento en siete y ocho años cayeron a terreno negativo, niveles en los que se ha mantenido desde entonces, salvo repunte excepcionales como los registrados en verano de 2015 cuando las dudas sobre Grecia fueron la excusa para la corrección.