Crisis de ingeniería

El presidente que llevó Abengoa a preconcurso, asesor de empresas

Felipe Benjumea, el que fuera presidente de Abengoa hasta septiembre de 2015 y cuya cabeza pidieron los bancos para salir en ayuda del grupo de ingeniería sevillano, ha creado una nueva sociedad para asesorar y ejercer de consultor para otras firmas

El expresidente de Abengoa Felipe Benjumea.
El expresidente de Abengoa Felipe Benjumea.

De asesorado a asesor. El expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, que estuvo en el cargo desde 1991 hasta septiembre del año pasado cuando fue sustituido por José Domínguez Abascal, ha emprendido una nueva aventura empresarial. Benjumea ha puesto en marcha una nueva sociedad para labores de asesoramiento y consultoría a otras empresas.

La firma, de la que ejerce como administrador único, Zeo Fortuny, tiene por objeto “el asesoramiento y consultoría en general de toda clase de empresas, especialmente en los campos fiscal, contable, laboral, económico, multimedia, internet, servicios, en cuyo caso la sociedad actuará como sociedad de medios o de intermediación”, así como la actividad inmobiliaria y la urbanización.

La salida de Benjumea de Abengoa se produjo el pasado 24 de septiembre, coincidiendo con la decisión de dos de sus accionistas –Inversión Corporativa, el brazo inversor de varias familias sevillanas como los Benjumea, y Waddel & Reed Investment Management– de suscribir la fallida ampliación de 650 millones, que Santander, HSBC y Credit Agricole se comprometieron a asegurar.

El ejecutivo fue expulsado de la presidencia de Abengoa a instancias de la banca, en especial de Santander, según reconoció él mismo en febrero. “Fue una exigencia impuesta por las entidades financieras que iban a asumir el aseguramiento de un aumento de capital, y especialmente de Banco Santander [...]”, explicó ante la juez de la Audiencia Nacional en su declaración por uso de información privilegiada y administración desleal, en el que también está investigado el ex consejero delegado Manuel Sánchez Ortega.

600

millones de euros sería el importe mínimo que están barajando inyectar los acreedores en Abengoa. La parte alta se iría a los 800 millones. La última palabra es de los fondos liderados por Houlihan.

500

millones han inyectado los acreedores en Abengoa desde septiembre.

Benjumea abandonó su cargo de presidente de Abengoa pero siguió colaborando como asesor del consejo de administración, y manteniendo el control de la compañía en la sombra, hasta el pasado marzo, momento en el que fue revocado su contrato y en el que su sucesor, José Domínguez Abascal, fue sustituido por Antonio Fornieles. En los últimos meses, Benjumea ha sido revocado de su cargo en varias filiales de Abengoa, como Greenfield o Greenbridge.

Dinero nuevo

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El documento con las condiciones del acuerdo de refinanciación lleva retraso y el borrador que se comunicó a la CNMV el 10 de marzo y que se presentó por todo lo alto el día 16 de ese mismo mes está sufriendo una metamorfosis radical. Los entre 1.500 y 1.800 de dinero nuevo que se requerían para poner en marcha el plan de negocio han quedado reducidos a la mínima expresión.

La cifra se situará alrededor de los 1.200 millones, pero aquí hay truco, puesto que los acreedores incluyen en ese montante los cerca de 500 millones que han inyectado en Abengoa desde septiembre del año pasado. Así, habría que computar los 231 millones prestados por los bancos del entonces G7 (Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, HSBC, Crédit Agricole y Sabadell, que abandonó el comité en marzo), los 118 del fondo The Children’s Investment y los 137 de los bonistas liderados por Houlihan Lokey. El importe de dinero que necesita la compañía para aguantar hasta otoño ronda los 300 millones, que serían parte del plan de rescate total para desarrollar el reelaborado plan de negocio, que ahora requeriría entre 600 y 800 millones.

 

El grupo paga los servicios de KPMG a los bancos

Abengoa destinó un total de 13,6 millones a pagar los honorarios de las auditoras por trabajos diferentes a los de auditoría en el ejercicio 2015, un cifra un 24,3% superior a los 10,3 millones abonados un año antes.

Un incremento que se justifica principalmente por los 7,64 millones que pagó a KMPG, un 47% más, y que se explican por el abono a esta firma de consultoría de las labores de asesoramiento que está realizando a la banca acreedora de Abengoa, conocida como el G6 –Santander, CaixaBank, Bankia, Popular, HSBC y Crédit Agricole, tras la salida de Banco Sabadell que vendió la deuda que tenía de la compañía–. El grupo Abengoa abonó además por labores de consultoría a 283 sociedades 5,13 millones a varias firmas en 2015.

El grupo de ingeniería convocó el viernes a sus actuales accionistas a una junta de accionistas que tendrá lugar el próximo 29 de junio. Entre los puntos a tratar no está la aprobación del plan de viabilidad de la empresa, que supondrá la casi desaparición de los actuales propietarios de la compañía dentro de su accionariado (su presencia se limitará al 5%) por la entrada de bonistas y bancos acreedores. Una hoja de ruta que será aprobada en una junta extraordinaria, para la que el consejo de administración de Abengoa ha solicitado a la junta que se reduzca el plazo de convocatoria a 15 días.

Los actuales accionistas de Abengoa –liderados por Inversión Corporativa, que controla un 50,5% de los derechos de voto de la compañía– deberán aprobar las cuentas del año pasado, en las que Abengoa se anotó unos números rojos de 1.062 millones. También votarán, pero solo con carácter consultivo, la remuneración del consejo de Abengoa en 2015, que recibió 32 millones, más del doble que un año antes.