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La Roja se la juega desde la blanca

Diminuta, casi desconocida, con estilo propio y ese ‘je ne sais quoi’ tan francés, la isla de Ré, la blanca, se tiñe de rojo por España. El destino más chic de la Eurocopa.

Sainte Marie de Ré (Francia)
Ré
Playa de arena blanca en la isla francesa de Ré.

A partir de junio, este pequeño arrecife, en un rincón del Atlántico francés, frente a la costa de La Rochelle, añadirá un nuevo color a su pantone particular. El rojo de la selección española de fútbol.

En esta isla, glamurosa como pocas, de apenas 85 km cuadrados de superficie y una decena de pueblitos de casas encaladas de blanco, las puertas, ventanas y persianas se pintan de gris Ré, verde Ré o azul Ré y quien se sale de esas tonalidades perfectamente codificadas se arriesga a una multa y a vérselas con los vecinos y las autoridades.

Los suelos empedrados donde campan a sus anchas las malvas reales, las bicicletas, las ostras y los burros son algunas de sus otras señas de identidad.

  • Casa España

En el destino más chic de la Eurocopa, los chicos de Del Bosque, vigentes campeones, se concentran en Sainte Marie de Ré, al sur de la isla y lo más cercano al continente. Marismas, viñedos y arenales casi salvajes, bajo un cielo azul y un mar de color intenso y rabioso oleaje será el entorno que cobije a La Roja en el Relais Thalasso Hotel Atalante.

hotel Selección
Estancias del hotel Atalante, donde se concentrará España. Relais Thalasso Atalante

Un cuatro estrellas de alta gama con un reputado centro de talasoterapia de 1.700 m2, y su propia marca de productos cosméticos marinos, para mimar y poner a punto cada músculo de los 23 jugadores seleccionados. El hotel será cerrado a cal y canto en exclusiva para la selección.

La Roja llegará el 8 de junio, cinco días antes de nuestro primer partido frente a Chequia en Toulouse y hay optimismo en no caer en primera ronda como en el último mundial de Brasil: “El hotel está reservado hasta el 10 de julio”, fecha de la final en París, confirma Sylvain Morin, director comercial del Atalante.

El hotel, a pie de playa, tiene dos alturas y 96 habitaciones –de entre 16 y 25 metros cuadrados– y dos suites –de 50–, “aún por asignar”, zanja entre risas Morin para matar nuestra curiosidad. En temporada y circunstancias normales, el precio de la habitación más barata es de 90 euros la noche y la de la suite, 408.

¿Serán muy caprichosos nuestros jugadores? “En lo que más han insistido es en la tecnología, comunicaciones y salas multimedia, quieren estar perfectamente conectados”, explica nuestro anfitrión que se refugia en la cláusula de confidencialidad de la UEFA para aquello de hasta aquí puedo contar.

España se lleva sus propias máquinas de preparación física, puesta a punto y recuperación y cocinero propio, una práctica habitual, a pesar de que el hotel cuenta con restaurantes y dos tenedores Michelin. Todo el personal ha recibido un intensivo de español.

El hotel cuenta con varias salas de reuniones, otras 32 para tratamientos y spa, saunas, una piscina interior de agua de mar a 32 grados para tratamientos de 15x20 metros y otra exterior, también de agua marina, de 4x20 a 28 grados junto a la playa, que también será de uso exclusivo para la selección; baños de agua fría y crioterapia con sesiones de tres minutos a 170 grados bajo cero, tan de moda para tratar lesiones. Muy cerca está el pequeño estadio Marcel Gaillard donde entrenará España.

  • Entre partido y partido
Torre Colbert ampliar foto
Antigua torre de Colbert vista desde el Faro de las Ballenas en la isla de Ré. Turismo de Francia

A pesar de su reducido tamaño, Ré tiene suficientes atractivos para disfrutar al margen del fútbol. En un día podría dar la vuelta a la isla, pero, ¿quién tiene prisa? Gran parte de la misma cuenta con espacios naturales protegidos, de ahí que se fomente un turismo sostenible, en el que los coches son minoría –se grava su entrada, aunque los autos de gama alta se hacen notar–. La bicicleta es el medio de transporte más extendido para moverse por la isla y recorrer sus 30 km de largo o cruzar sus apenas 5 km de ancho en un trazado con más de 100 km de rutas ciclistas donde elegir.

En abundan los bosques de pinos, viñedos, marismas y salinas que dan un aire bucólico al paisaje. La reserva natural de Lilleau des Niges, en el norte, hará las delicias de los amantes de las aves, con más de 300 especies. Destacan las largas playas de Le Bois Plage. Más de 6 km de arenales con bandera azul se esconden tras las dunas de una vasta zona boscosa, propicia para dar largos paseos o practicar deportes náuticos.

  • Haciendo historia

Si España gana la Eurocopa hará triplete y será la primera vez que una selección conquiste el trofeo en tres campeonatos consecutivos. Ré también tiene su pequeña historia monumental.

En cualquier parte de la isla se divisa el imponente Faro de las Ballenas, de 56 metros de altura. Situado al norte, es visita obligada y un atractivos turístico. Esté o no en forma, merece la pena subir los 257 peldaños de su escalera de caracol –va estrechándose al final– para divisar la mejor panorámica del lugar.

Ostras
Degustación de ostras en la terraza de uno de los establecimientos de ostricultura, muy populares en todo el arrecife. Cinco Días

Desde el suelo emerge la antigua Torre Colbert diseñada por Vauban, el ingeniero favorito del Rey Sol, Luis XIV, que conserva el antiguo semáforo (1682). La excursión cultural puede completarse con una visita al museo para conocer la historia de los guardianes de la costa.

En la coqueta capital, Saint Martin de Ré, destaca su bonito y animado puerto y su pomposa ciudadela en forma de media luna y más de 14 km de fortificaciones. Edificada entre 1681 y 1685, se considera una obra maestra de la arquitectura militar del siglo XVII creada por Vauban para disuadir desembarcos enemigos. El Fort de la Prée es patrimonio mundial de la humanidad.

Muy cerca, en la costa este, podrá visitar las románticas ruinas de la abadía cisterciense, Des Chateliers, el edificio más antiguo de Ré. Y lo más cerca del cielo que podrá llegar –si no llegamos a París– es en el campanario de la magnífica torre gótica del siglo XIV de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

  • ¡Ostras! ¿Qué celebrar?

El pase a octavos, por ejemplo. Y qué mejor que hacerlo con algo tan francés como las ostras y el champán. Las encontrará de excelente calidad por toda la isla. Este manjar es uno de los tesoros del litoral de Poitou-Charentes, al que pertenece Ré. A pesar de que no es un destino barato, podrá degustarlas hasta hartarse sin arruinarse en las terrazas del puerto o en las cabañas de los ostricultores que proliferan por toda la isla.

Le sugerimos Au QG de la Mer, regentada por Didier Fournier, con una espectacular terraza con vistas al océano. Para cenar con un toque elegante y con mucho encanto, le recomendamos L’Océan en Le Bois Plage, con una excelente carta de productos frescos y de temporada (menú del día, 20,50 euros y precio medio menú desde 40 euros).

El establecimiento también cuenta con un pequeño hotel tres estrellas, con 29 habitaciones (desde 105 euros) distribuidas alrededor de la piscina y a 50 metros del mar. Muy cerca le proponemos el delicioso Le Bois Flottais Hotel, con preciosas habitaciones con vistas a las dos piscinas climatizadas al aire libre. El hotel dispone de hamman y tratamientos detox para una puesta a punto (programa detox de dos días y dos noches de alojamiento en pensión completa, 400 euros).

Si para comer prefiere un toque vanguardista sin estridencias, pruebe Côte Jardin, cerca del puerto (desde 19,50 euros el menú básico); si puede, reserve en el jardín interior.

No se puede despedir de Ré sin probar los helados de sabores tan exóticos como ostras de La Martinière, en el puerto, y reserve un tiempo para callejear y curiosear por las tiendas –controle los horarios– donde encontrará desde antigüedades a delicados adornos para la casa, jabones de leche de burra o varios tipos de sales y otros productos locales.

No se pierda el mercado. El ambiente en callejuelas y terrazas irá in crescendo y le pone el toque hedonista a la isla. Déjese contagiar por lo que los franceses llaman la joie de vivre (alegría de vivir) en un lugar que presume de tener las mismas horas de sol que la famosa y elitista Costa Azul.

Guía para el viajero

Ré
Un pequeño y típico burro de Ré. Cinco Días

Cómo llegar. Lo más práctico es volar hasta Burdeos o Nantes, las ciudades más cercanas a La Rochelle. Air Nostrum (288 euros) y Air France (254 euros) tienen vuelos directos a Burdeos desde Madrid para salidas el 10 de junio. Desde Barcelona, Easyjet y Vueling desde 138 euros. A Nantes desde Madrid, 237 euros con Iberia y, desde Barcelona, 310 con Vueling. Desde Burdeos o Nantes a La Rochelle en coche tendrá que hacer 190 km y 136 km, respectivamente, y cruzar el puente, otros 2,9 km, que une la isla de Ré al continente. Peaje, 17 euros por coche en verano. Para viajar desde Ré a las distintas sedes donde jugará España puede utilizar el tren de alta velocidad, autobuses o vuelos locales desde La Rochelle.

Euroagenda. España disputa su pase a octavos de final en el grupo D y jugará contra las selecciones de Chequia, Turquía y Croacia. La Roja hará su debut el lunes, 13 de junio (15.00 h), en Toulouse, a 425 km de la Isla de Re, contra la República Checa. El siguiente partido se jugará el viernes 17 y la selección tendrá que hacer 980 km para enfrentarse a Turquía (21.00 h) en Niza. El tercer y último partido de la primera fase será en Burdeos, a 200 km del lugar de concentración, contra Croacia y también a las 21.00 h.

Entradas. Si no ha logrado ya hacerse con una entrada para los partidos de España, no le será posible adquirir ninguna en taquilla ni en internet en la página oficial de la UEFA. La única opción para quien quiera ver a la selección en alguna de esas sedes pasa por adquirir entradas vip compartiendo palco privado desde 1.800 euros la entrada o alquilar una completo con un grupo de amigos. Se lo cuenta todo Javier García Ropero en Cincodias.com (busque Ver a España en la Eurocopa tiene precio: 1.800 euros).