Morosidad

Impagos que matan

El 74% de las empresas españolas ha sufrido problemas de morosidad y, de ellas, el 13% está en riesgo de cierre.

Impagos que matan

El Estudio de la gestión del riesgo de crédito en España elaborado por el Observatorio de Cash Management que impulsan Crédito y Caución, Iberinform y el soporte académico del IE Business School arroja datos demoledores: “El 74% de las empresas padece las consecuencias negativas de la morosidad, de las cuales el 31% sufre impagos significativos y el 13% está en riesgo de cerrar por esta causa”.

Parece mentira, pero la morosidad registra por primera vez desde el año 2012 un empeoramiento en el comportamiento de los plazos de pago. “Solo el 43% de las empresas trabaja con plazos inferiores a los 60 días, que impulsa la Ley 15/2010 de Medidas de Lucha contra la Morosidad”, explican desde la compañía de seguros Crédito y Caución.

Además, la falta de una cultura clara de gestión de crédito (credit management) afecta todavía al 30% del tejido empresarial. Entre las razones para no pagar, los expertos señalan: “La principal causa es la falta de disponibilidad de fondos de los clientes, seguida del retraso intencionado”. Pero existen otros motivos, como la complejidad del procedimiento de pago, los errores de facturación o, incluso, las disputas comerciales.

  • Cuestión de plazos

La mayoría de las empresas consultadas en el estudio (un 83%) asegura que tienen que aceptar “plazos superiores a los acordados para llegar a cobrar una factura”.

El plazo medio de pago del tejido empresarial en el último ejercicio fue de 94 días

La mitad de ellas, también cuando mantienen relaciones comerciales con el sector público. Y, aunque la cifra ha caído con respecto a otros años, un 13% aguanta más de 90 días sin cobrar.

Fuentes de Crédito y Caución aseguran que “el tejido empresarial trabajó en el último ejercicio con un plazo medio de 94 días”. Pero a pesar de los esfuerzos por impulsar los dos meses para el pago de facturas, “los periodos de cobro han oscilado entre los 89 días de 2011 y los 95 del año 2013”, apuntan.

  • Mejor prevenir

El estudio también plasma la falta de gestión ante una situación de impago. Un tercio de las compañías “maneja de forma deficiente el riesgo de crédito”. Pero, ¿qué se puede hacer? “La protección frente a los impagos comienza con la mejora de la información financiera sobre tu cliente para prevenir”, sugieren desde Crédito y Caución. Para ello, el mecanismo más utilizado es el informe comercial, cuyo coste es relativamente bajo frente a otras opciones. Sin embargo, “puede no ser del todo eficaz debido a su carácter estático”.

Cuentan los entendidos que “el segundo sistema más utilizado es el seguro de crédito”, que constituye una solución integral a la gestión del riesgo de crédito. No solo te aporta una información del cliente, enriquecida y actualizada, sino que tiene otro importante valor: “Hay una transferencia del riesgo, que queda asegurado en caso de impago”, indican.

Pero cuando la deuda ya está presente todo se complica. Para evitar problemas, aconsejan la creación de equipos internos dedicados al recobro. Y es que el tiempo es el peor enemigo a la hora de cobrar una factura.

 

El valor del conocimiento

Para cualquier empresa es ineludible tener control sobre la solvencia de su cliente. “Una de nuestras grandes preocupaciones en el marco del estudio es que, de forma recurrente, el 20% de las empresas no controla si sus clientes son o no buenos pagadores”, aseguran fuentes de Crédito y Caución.

A pesar de que todas las empresas están obligadas a publicar sus cuentas anuales, que es la base de la información comercial, “lo ideal es que siempre esté enriquecida por la propia experiencia cliente en cada empresa”, añaden desde la compañía aseguradora.

Por ello, “la gran aportación del seguro de crédito son sus efectos de red”, subrayan. Cada empresa asegurada se beneficia de la experiencia cliente de todas las demás. “En nuestro caso, recibimos a diario miles de alertas de nuestros asegurados sobre el cambio en el comportamiento en pagos en sus operaciones”. Un cúmulo de información importantísimo para el resto.