Tecnología

La policía registra la sede de Google en París por blanqueo y evasión fiscal

El buscador puede enfrentarse a una multa de hasta 1.600 millones por impuestos atrasados.

Francia investiga a Google por presunta evasión fiscal. Las autoridades galas han registrado la sede en la multinacional en París en el curso de una investigación por fraude fiscal y blanqueo de capitales. Se cifra en 1.600 millones de euros las obligaciones fiscales incumplidas por el buscador.

Las autoridades francesas han registrado, desde las cinco de la mañana hasta bien entrada la tarde, las oficinas centrales de Google en París en el marco de una investigación sobre presunta evasión fiscal y blanqueo, según informó Reuters. El registro, en el que participaron más de un centenar de funcionarios de la agencia tributaria, es parte de la instrucción abierta en junio de 2015 tras una denuncia de la autoridad fiscal francesa sobre la forma de pagar impuestos en Francia del buscador.

Fuentes conocedoras del caso han asegurado que Google Europe no habría declarado una parte de la actividad llevada a cabo en territorio francés, “incumpliendo de esta forma las obligaciones fiscales” del impuesto de sociedad y sobre el valor añadido.

Y no es la primera vez que las oficinas de Google en París son objeto de una investigación. En 2011, las autoridades trataron de comprobar un posible en los precios de transferencias entre la rama francesa de Google y la sede europea, con base en Irlanda, país que ofrece claros beneficios a las sociedades con impuestos mucho más bajos que el resto de países de la Unión Europea (12,5%).

Francia podría reclamar un total de 1.600 millones de euros al gigante tecnológico por impuestos atrasados no abonados como consecuencias de uso de "técnicas de ingeniería fiscal agresiva”. Sin embargo, el fisco no ha mencionado oficialmente la cifra de la multa a la que se enfrentaría la empresa.

Peregrinaje fiscal

No sería la primera vez. La empresa acordó en enero con el Reino Unido el pago de una multa de 130 millones de libras (170 millones de euros) en concepto de impuestos atrasados, correspondiente a los años entre 2005 y 2015. El Parlamento británico consideró baja esta cifra teniendo en cuenta los ingresos que la compañía genera en las islas. El ministro de finanzas francés, Michel Sapin, señaló entonces que “Francia no negociaría la cantidad de impuestos”.

Parece que se ha producido una cambio de actitud por parte de los gobiernos, ya que, mientras durante años las autoridades europeas y americanas parecían dejar a empresas como Amazon o Google llevar a cabo este tipo de prácticas sin mayor objeción, las iniciativas para combatirlas se han endurecido en los últimos años al considerar que deben adaptarse a las leyes fiscales del país desde donde operan.

El buscador se ha apresurado a afirmar que Google cumple con todas sus obligaciones fiscales en Francia y está cooperando con las autoridades. “Estamos respondiendo a todas sus preguntas”, ha indicado por correo electrónico Al Verney, portavoz de la compañía. “Respetamos la legislación francesa y cooperaremos plenamente con las autoridades para responder a sus dudas”, ha añadido.

No se acaban aquí los problemas para el gigante de internet. La Comisión Europea abrió en abril un investigación contra la compañía por posible abuso de posición dominantes a través del sistema operativo para móviles Android. Las autoridades europeas sospechan que Google puede haber obligado a Android a incluir de forma predeterminada muchas de sus aplicaciones.