Reestructuración de la banca portuguesa

BES 'malo' acumula 2.600 millones en pérdidas

Personas pasando delante de una oficina del antiguo Banco Espirito Santo
Personas pasando delante de una oficina del antiguo Banco Espirito Santo

La parte tóxica del Banco Espírito Santo (BES) anunció hoy pérdidas de 2.600 millones de euros en 2015, un 72 % menos que en el 2014, y comunicó un pasivo de 5.400 millones de euros, más del doble que en el 2014.

Según informó hoy la institución en el regulador bursátil portugués, el activo que maneja el BES “malo” se redujo en un 20 %, hasta los 160 millones.

En el comunicado remitido hoy a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) lusa, el banco tóxico, que aún conserva las siglas BES, publicó sus resultados casi dos años más tarde de haberse creado después del colapso del Banco Espírito Santo original, del que nació el Novo Banco, escisión sana de la entidad.

De los 5.300 millones de euros de pasivo, 1.300 corresponden a provisiones para cubrir numerosas contingencias.

El banco “malo” es un vehículo financiero con los activos y pasivos tóxicos, entre los que se situó a todos accionistas del BES, cuya misión es gestionar los mismos e intentar recuperar una parte de ellos para devolverlos a los inversores.

Por iniciativa del gobernador del Banco de Portugal (BdP), Carlos Costa, el 3 de agosto de 2014 se dividió el gigante BES en un banco “bueno” (“Novo Banco“) y en otro “malo” debido a las graves irregularidades contables en el complejo entramado del grupo BES aún no aclaradas completamente.

El Banco de Portugal (BdP) renovó en agosto del 2015 el mandato de la dirección de la parte tóxica del BES, en el que continuará al frente el jurista Luís Máximo dos Santos y su equipo al menos un año o hasta que se le retire su autorización bancaria.

El saneado Novo Banco, que anunció pérdidas de casi 1.000 millones de euros en el 2015, es la tercera mayor entidad del país, con una cuota de mercado del 18 %.

Se creó después de la quiebra del BES en agosto de 2014, tras detectarse irregularidades de gestión.

Entonces, fue recapitalizado con un crédito público de 3.900 millones de euros y otros 1.000 millones aportados por el resto de bancos portugueses.

Actualmente, se encuentra en proceso de venta, y según la prensa portuguesa los españoles Santander y Caixabank estarían interesados