Transformación digital

Entrenadores digitales para los ejecutivos

La digitalización hace que cada vez aparezcan más profesiones nuevas

La figura del director de orquesta es clave para coordinarlas entre sí

Entrenadores digitales para los ejecutivos

Como quien pasea por la calle y se encuentra con una masa de gente que mira el escaparate de un establecimiento o admira un espectáculo callejero. No sabe de qué va el tema, pero también se queda a verlo. Así se está comportando, en gran medida, el mundo corporativo con la transformación digital, el término que está en boca de todos.

Cuando algo se propaga y se pone de moda, muchos lo siguen y adoptan al momento, casi sin analizarlo y comprenderlo previamente. Y aunque la digitalización se ha extendido por todos los sectores de la sociedad, en muchas ocasiones se ha echado de menos una observación y análisis exhausto que llevase a comprender bien el fenómeno, para así atajarlo de la manera correcta.

La cuestión del salario

Uno de los muchos hándicaps que encuentran las compañías al intentar gestionar de forma correcta toda esta explosión de nuevas profesiones es el, siempre delicado, asunto de las retribuciones.
Como muchas de estas profesiones son muy recientes, y algunas han aparecido incluso por primera vez este año, no existe un recorrido que permita calibrar el salario. Esto es algo que también ha procurado hacer el cuarto estudio Top 25 de las profesiones digitales.
De todas ellas, la que encabeza el listado de las retribuciones más elevadas es el director de estrategia digital. Con una experiencia de 1 a 3 años, este perfil se lleva entre 45.000 y 52.000 euros, mientras que con una trayectoria de entre 6 y 10 años, el sueldo oscila entre los 70.000 y los 100.000 euros. Esta es la cifra más elevada de todo el ranking del estudio.

A este le sigue el director de ecommerce con entre 60.000 y 90.000 euros anuales a partir de los seis años de experiencia, y el director de social media, con entre 45.000 y 60.000 euros, también con una experiencia de más de seis años.

Las labores de recursos humanos en digital, al ser nuevas, alcanzan unas cifras mucho más bajas, de 34.000 a 35.000 euros a partir de los dos años de experiencia.

“La transformación digital es la palabra de moda, pero este cambio no solo afecta a la infraestructura de la empresa. De hecho, el activo más importante son las propias personas”, explicó la presidenta de Inesdi Digital Business School, Joana Sánchez, durante la presentación del estudio Top 25 de las profesiones digitales 2016. Sánchez fue más allá, y afirmó que el grado de verdadera madurez digital de las compañías se mide en base a cómo sus profesionales incorporan esta transformación tecnológica a sí mismos. “Porque si cambia la empresa, pero no lo hacemos ni los empleados ni los directivos, difícilmente podremos avanzar. Por eso, por el momento, en este grado de madurez, los grupos españoles están suspensos”, alegó Sánchez.

Uno de los principales errores que se han cometido hasta le fecha es englobar todo el ámbito digital en un pequeño punto, y reducir todas las tareas de este sector a uno, dos, o como mucho, tres perfiles profesionales. Muchas compañías creen que la digitalización es algo homogéneo, y que un solo perfil puede ocuparse de todas las tareas que entran en esta disciplina, “y no, el mundo digital es enorme, tremendamente amplio, y para cada labor, es necesario un tipo de profesional, porque es imposible conocer todo en este sector”, comentó la directora de contenidos de marketing de Coca-Cola, Sara Gallego. Y en este sentido, muchas veces el principal escollo de las empresas es definir el rol que necesitan y las competencias y responsabilidades de sus empleados.

Guiar a las compañías en el momento de buscar a los profesionales que necesitan es uno de los objetivos de este estudio elaborado por Inesdi, en el que se han analizado 165 ofertas de trabajo de 104 empresas, con un total de 25 profesiones digitales diferentes, detallando la misión de cada una de estas figuras dentro de la organización.

Precisamente, debido al alto número de perfiles y a que la alta dirección aún no está familiarizada con ellos, se reivindica la figura de un entrenador digital, que cree, desarrolle y coordine la estrategia a seguir de la firma. “Antes, la digitalización era una lucha desde la resistencia. Ahora es ya una realidad y muchas empresas están buscando a esos entrenadores para dirigir los departamentos, ya que se han dado cuenta de que realmente están perdidas en la materia”, apuntó Javier Hernández, director de ecommerce y marketing de Iberia Express. Y pone como ejemplo a su firma. “Nosotros tenemos todos los datos de quién viaja con nosotros, si lo hace acompañado, a dónde se dirige... Hoy lo complicado ya no es tener esos datos, es saber convertir toda esa información en conocimiento para poder actuar, y eso se consigue con expertos en big data y con un departamento bien estructurado y coordinado”.

Precisamente, el ya conocido big data es uno de los nueve grandes ámbitos digitales en los que se han clasificado las 165 ofertas analizadas en el citado estudio. A este se le añaden el de tecnología e innovación de negocios, el de diseño y desarrollo digital, el de ecommerce, el de contenido digital, el social media, el de estrategia digital y el de marketing digital. “Y este año, además, entra por primera vez el ámbito de los recursos humanos, porque la transformación digital, sin un cambio de cultura y mentalidad en los profesionales no sirve de nada”, enfatizó Ana Sánchez-Blanco, directora académica de Inesdi.

Ya existen perfiles puramente digitales relacionados con los recursos humanos

Dentro de este grupo de nuevas profesiones, enmarcadas puramente en el ámbito de la gestión de personas, han irrumpido dos perfiles: el responsable de reclutamiento digital y el analista de recursos humanos. “El primero tiene la misión de ofrecer a la empresa los mejores perfiles, utilizando para sus búsquedas todos los medios digitales disponibles”, prosiguió Sánchez-Blanco. Todo ello, comparando currículos de candidatos a través de diversas herramientas y técnicas digitales, además de realizar pruebas y entrevistas personales digitales. Por su parte, el analista de recursos humanos es el encargado de recoger y estudiar la información relacionada con los trabajos, los problemas y los costes que afectan a las empresas. “Esto se consigue, por ejemplo, reuniendo información externa sobre las diversas necesidades que tenga el director de recursos humanos y gestionando los datos internos de la empresa para la mejora de los programas de formación de la plantilla”, añadió.

Fuera del sector que aúna la gestión de personas con la digitalización, en esta edición del estudio han aparecido cuatro nuevas profesiones, que al igual que el responsable de reclutamiento digital y el analista de recursos humanos, se estrenan en esta muestra. Uno de ellos es el experto en desarrollos virales, dentro del ámbito de la estrategia digital. Su misión es la de acercarse al mercado con un punto de vista innovador, y así conectar con los usuarios. Otro perfil es el responsable de visualización de datos de negocio, dentro del ámbito del big data. Es el encargado de facilitar la visualización de datos a través de una mezcla entre el diseño y el análisis, “para estudiar y saber representar grandes cantidades de datos”, apuntó Sánchez-Blanco.

Las otras dos profesiones que se estrenan son el responsable de conversión y captación programática, que tiene que maximizar el rendimiento y mejorar las campañas de la empresa, y el experto en realidad virtual, “que tiene la misión de acercar la realidad y cotidianidad de cualquier empleado al mundo virtual”, afirmó.

  • Los perfiles más demandados
Entrenadores digitales para los ejecutivos

Las tareas y labores dentro de este sector son, al fin y al cabo, demasiado amplias, y el papel de un coordinador que entrene y desarrolle la colaboración y el trabajo entre ellas es cada día más fundamental. “Por eso, también es absurdo que las compañías piensen que unos pocos perfiles pueden hacer todo este trabajo, ya que es como si se le exige a un arquitecto que tenga conocimientos de ingeniería o química”, relató Sánchez-Blanco. Sin embargo, pese a esta enorme variedad, hay varios perfiles que son, con diferencia, los más demandados por las organizaciones. Los expertos de marketing digital y social media son los más requeridos, en un 68% según los datos del informe. El tercer puesto del podio lo ocupa el ámbito de la estrategia digital, con un 17% de demanda. “Por eso, la solicitud de perfiles del mundo de la estrategia digital ha crecido un 11% respecto año anterior, mientras que la demanda del contenido digital se ha reducido un 9%”, analizó.

Y aunque no entren dentro del top en este estudio, existen otros perfiles que, tarde o temprano, adquirirán gran peso en un futuro. Son, por ejemplo, el responsable CRO (conversion rate optimization), un profesional que se encarga de analizar la plataforma web de una empresa con los ojos con los que miraría alguien que no tuviese conocimiento del mundo digital. “Cambia el diseño, los colores, la estructura... pequeños detalles que pueden hacer que una compañía venda mucho más”, sintetizó la directora académica de Inesdi.

Muchas de estas labores, que ahora empiezan a solicitar por primera vez las grandes organizaciones, han surgido en las startups y pequeñas empresas, “que se han caracterizado por transformar la realidad con originalidad y nuevas ideas”, añadió la presidenta de Inesdi, Joana Sánchez. Por lo tanto, lo más lógico es pensar que en unos años esta situación vuelva a repetirse.

Otro de los perfiles que amenaza con saltar a las grandes organizaciones es el del artista. El fundador de la firma de ropa Pompeii, Jaime Garrastazu, explicó cómo ahora “estamos inmersos en un nuevo ecosistema que es totalmente cambiante. Quien antes se adapte a la situación, ganará ahora, pero tendrá que volver a hacerlo en unos años para volver, ya que esto es imparable y todo volverá a cambiar”. En el caso de su empresa, la figura del artista es la que ha hecho posible sorprender con nuevas técnicas y tácticas de marketing, “ya que tiene una visión de la realidad totalmente diferente y aporta un valor extra”.