Estudio sobre transformación digital
Juan Rosell, presidente de la CEOE, y Rosa García, presidenta de Siemens España, ayer en Madrid.
Juan Rosell, presidente de la CEOE, y Rosa García, presidenta de Siemens España, ayer en Madrid.

La empresas españolas suspenden en desarrollo digital

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, fue rotundo hoy al asegurar que el proceso de transformación digital lo va a cambiar todo. “En los negocios y en el día a día, de manera muy rápida. Lo que hoy parece imposible, mañana no lo será”, dijo en Madrid durante la presentación de un estudio sobre la digitalización de la actividad española elaborado por Roland Berger e impulsado y patrocinado por Siemens. Para Rosell, la digitalización es un reto político, económico y social global, y aseguró que es vital para Europa y España “adaptarse y coger el tren” porque la digitalización incrementa el PIB en “puntos”, transforma los negocios, rebaja costes e incrementa la competitividad.

Pese a este discurso de Rosell, repetido por el presidente de los empresarios españoles en numerosos foros, la realidad que muestra el estudio es preocupante, pues revela que solo un 38% de las empresas españolas cuenta con una estrategia digital formalizada y un 26% todavía no tiene un responsable del área digital. La falta de apuesta por el desarrollo de lo digital es especialmente manifiesta en la formación de los empleados, ya que el 20% no realiza ningún tipo de formación digital, y del 62% de las empresas que sí lo han ofrecido, solo se han beneficiado de ella el 60% de los empleados.

“Es destacable que la economía española ocupe el puesto número 14 en el mundo por volumen de PIB pero, en cambio, se sitúe en el 45 en lo que respecta al desarrollo de la digitalización, dos puestos menos que en los últimos años”, resaltó Rosa García, presidenta de Siemens España, que lanzó una reflexión:“Si con más de 1.000 millones de personas conectadas a internet se ha cambiado la forma en que compramos, nos relacionamos y nuestra economía... qué revolución no tendrá lugar cuando haya pronto 55.000 millones de dispositivos conectados a la red”.

Según García, esto provocará que cambien todos los negocios, “los que tengan una naturaleza más B2C y también los B2B. Así que crear una estrategia digital es clave para las empresas”, dijo la directiva. Esta destacó que la parte positiva del informe es que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de impulsar la digitalización. “Coinciden en que ofrece beneficios tanto cuantitativos en los resultados económicos de las compañías (gracias a la mejora de la cifra de negocios y la optimización de costes, que pueden bajar hasta un 20%), como cualitativos, por el impacto en el nivel de bienestar del empleado (les permite ser más eficientes, trabajar de forma más flexible y eleva lo conexión entre departamentos), pero también se destacan obstáculos como la resistencia al cambio, los costes que exige esta transformación, la falta de competencias y la ausencia de una oferta adaptada al mercado”.

Aunque el informe estima que, a nivel macroeconómico, la digitalización podría implicar un incremento de 120.000 millones de euros sobre el valor añadido bruto (VAB) en 2025 en los sectores analizados, también muestra que queda mucho trabajo por hacer, especialmente en algunas industrias. Por sectores, los que cuentan con un mayor índice de madurez digital son las telecos e internet (91%), seguido de los servicios financieros (83%) y el turismo. “Algo normal porque están más pegados al consumidor”.

Por contra, en la industria y las infraestructuras, solo el 10% y el 15% respectivamente consideran que existe una estrategia digital formalizada. El estudio también revela que en energía y farmaceúticas y salud más de la mitad de las empresas manifiestan no contar con los medios suficientes para llevar a cabo su transformación digital.

García se mostró “optimista” respecto a la apuesta de las empresas españolas por la digitalización, que será “decidida y fuerte para no perder el tren del futuro de la competitividad”, pero aseguró que tiene sus “dudas” sobre el sector público. “Van muy retrasados”, subrayó. En este contexto, García pidió formación digital en la administración pública, mientras Rosell indicó que los políticos “deben primero entenderlo y después creérselo para apostar por ello, como están haciendo las empresas”.

La urgencia del mercado digital único

La presidenta de Siemens advirtió que con la transformación digital “se pueden destruir algunos puestos de trabajo tradicionales, como reponedores”, pero “se van a crear muchos más trabajos de los que se destruyan”, si bien “más tecnificados”, de forma que se podrá llegar a cambiar la producción de una fábrica a diario. “La fábrica no será solo un hecho físico, sino lógico y sobre ello se va a empezar a ser capaces de emular nuevas formas de trabajo”, dijo García, quien subrayó insistentemente la necesidad de una mayor formación digital. “Los estudiantes trabajarán en puestos de trabajo que todavía no están definidos”, agregó. Por su parte, Rosell también reclamó una formación digital “en serio” desde las guarderías a la universidad e insistido en la importancia de impulsar el mercado único digital. “Debería ser la prioridad de la Comisión Europea”, destacó.