Infraestructuras

Acciona compite en la final por el metro de la Expo 2020 de Dubái

Pugna contra la japonesa Obayashi por el proyecto de 2.500 millones

Vestíbulo de una de las estaciones de la línea roja del metro de Dubái.
Vestíbulo de una de las estaciones de la línea roja del metro de Dubái.

La división de infraestructuras de Acciona es seria aspirante a ganar uno de los proyectos más emblemáticos del momento en Emiratos Árabes Unidos. Se trata de la línea de metro que dará servicio al recinto ferial de la Expo 2020, que tendrá lugar en Dubai. Todo un escaparate para el consorcio que se adjudique el contrato, valorado en unos 2.500 millones de euros, incluida la adquisición de los trenes.

La empresa española ha alcanzado la final del concurso formando equipo con la turca Gulermark y ofertando material rodante de Alstom. Enfrente se encuentra ya como único rival el consorcio japonés que lidera la constructora Obayashi, una de las constructoras con mayor participación en el desarrollo de la red de metro del emirato. Esta va en alianza con la griega Consolidated Contractor Company (CCC). Los trenes propuestos son de Mitsubishi Heavy Industries.

Por el camino se han quedado otros tres grupos precalificados encabezados por la turca Nurol, que pretendía introducir los trenes de la española CAF; la también turca Mapa Gunal, que había formado equipo con China Railway Group, y el grupo de la egipcia Orascom, cuyo material rodante era de la germana Siemens.

La Autoridad de Carreteras y Transportes de Dubái (RTA), organismo público promotor de la infraestructura, supervisa durante estos días las propuestas técnicas de las dos ofertas finalistas. La adjudicación debería producirse en muy corto plazo, previsiblemente antes de que comience el Ramadán el próximo mes de junio.

El grupo español oferta trenes de Alstom, con la que ya trabaja en Australia

Acciona ha puesto sobre la mesa un presupuesto de 10.224 millones de dirham (unos 2.460 millones de euros) y una alternativa de 9.975 millones de dirham (2.400 millones de euros). Obayashi, por su parte, ha presentado un precio de 10.394 millones de dirham (2.500 millones de euros) con una puja alternativa algo menor, de 10.341 millones de disham (2.490 millones de euros).

El equipo en que competía la vasca CAF resultó eliminado a pesar de defender el presupuesto más económico, de 6.998 millones de dirham. La cifra estaba un 29% por debajo de la siguiente oferta.

15 kilómetros de ampliación

Dubái, capital del emirato en continua construcción, tiene proyectada una extensión de 15 kilómetros de la lujosa línea roja de metro a través del proyecto conocido como Ruta 2020. Del citado tramo, 11 kilómetros de vía se ejecutarán sobre superficie, con cinco estaciones, y los cuatro restantes, proyectados con dos estaciones, serán construidos bajo tierra.

Acciona entró en los Emiratos a través de Dubái en 2008. Su gran proyecto en la zona es la desaladora de Fujairah, en la que ganó la ampliación, operación y mantenimiento de una instalación que presta servicio a medio millón de personas.

En cuanto a los socios, Alstom ya es compañero de viaje de Acciona en proyectos ferroviaros como el del tren ligero de la ciudad australiana de Sydney, proyecto de 1.400 millones de euros adjudicado en 2014. Además, la constructora y el fabricante galo, con planta en Cataluña, han sido socios en el accionariado de la concesionaria Tramvia Metropolità del Besòs (TramBesòs) de Barcelona.

El otro componente del consorcio liderado por Acciona es la constructora turca Gulermark, con amplia experiencia en el Este de Europa, norte de África y la península arábiga. Con proyectos relacionados con el metro en Turquía o Polonia, la compañía también ha estado inmersa en el desarrollo del tren de alta velocidad de Ankara, en su país de origen.

 

España ‘vs’ China en Panamá

El Ministerio de Obras Públicas de Panamá tiene lanzado el concurso para la construcción del cuarto puente sobre el Canal de Panamá, un proyecto valorado en unos 1.200 millones por el que compiten las españolas ACS y Sacyr, esta última en alianza con el grupo Hyunday.

Ambas han presentado su candidatura en dos de los seis consorcios que intentan pasar el corte. Entre los rivales están la todopoderosa Odebrecht, tocada por casos de corrupción en su mercado doméstico, Brasil, y la italiana Astaldi, que forma equipo con la coreana Daelim. Los otros dos consorcios son de capital chino: en el primero figuran China Communications y China Harbour, mientras el segundo está integrado por China State Construction y China Railway.

El arranque del proyecto, cuyo objetivo es facilitar el desarrollo del área oeste del país, debería producirse a primeros de 2017 y el plazo de ejecución será de tres años. Una de las claves de éxito, según ha avanzado el ministerio, será la financiación. Un terreno en el que los conglomerados públicos chinos pueden resultar imbatibles al ir acompañados por el respaldo de su banca estatal.