Alimentación

Freixenet afronta su posible venta con el beneficio a la baja

La compañía catalana plantea "a medio plazo" aumentar su oferta de vino en España

Un cartel de Freixenet en la feria Alimentaria de Barcelona.
Un cartel de Freixenet en la feria Alimentaria de Barcelona.

Freixenet afronta en la actualidad un más que probable proceso de venta a la compañía alemana Henkell, filial de Dr. Oetker, con una evolución a la baja en los resultados de los últimos años. El grupo ha pasado de obtener un beneficio en el ejercicio 2012-2013 de 10 millones de euros, a uno de algo más de dos millones en 2014-2015, según figura en las cuentas presentadas por el grupo catalán al Registro Mercantil, recogidas por Insight View.
Las ventas de la compañía también vivieron un ejercicio, cerrado el 30 de abril de 2015 siendo las últimas cuentas depositadas en el registro, a la baja. En concreto, la facturación del grupo se situó en 503,18 millones, un 3,8% menos.
La compañía citaba en dicho documento que los datos preliminares de 2015-2016 hacían prever una mejora de las ventas, especialmente en las exportaciones. En el mercado doméstico, la empresa aseguraba que “parece que la crisis ha tocado fondo y empieza a vivirse una recuperación del consumo”. El grupo catalán contaba a cierre del ejercicio 2014-2015 con una deuda de 342 millones y una plantilla de unos 1.880 empleados.
Sin embargo, la filial que gestiona el negocio en España, Comercial Grupo Freixenet, reconocía en sus respectivas cuentas en el Registro Mercantil, que “parece aconsejable” mantener una política de contención del gasto. Además, asegura que “a medio plazo” la estrategia de la compañía pasa por la reducción de costes y la ampliación de la cartera de vinos de diferentes Denominaciones de Origen para crecer en el mercado doméstico, así como la presentación de nuevos productos elaborados para las exportaciones.
La empresa todavía no ha reconocido oficialmente la operación por la cual entraría en su accionariado el grupo alemán Henkell. Sin embargo, el presidente José Luis Bonet, reconoció hace unas semanas en Alimentaria, la feria de alimentación que se celebra en Barcelona, que el grupo había recibido una oferta que confirmaba “el interés que despierta la empresa a nivel internacional”.
La operación de venta estaría condicionada, según han publicado distintos medios, a la aceptación por parte de las tres ramas familiares que componen el accionariado del grupo (Ferrer, Bonet y Hevia). La oferta presentada por la firma alemana, especializada en vinos, tasaría a la empresa de Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) en unos 500 millones de euros.