Fondos de inversión

Las gestoras venden a particulares deuda bancaria de alto riesgo al 10%

Algunos fondos apuestan por ‘cocos’ que la CNMV desaconseja expresamente para pequeños inversores.

Emisión de bonos contingentes convertibles

Los bonos contingentes convertibles (’cocos’) que vende la banca a inversores institucionales han saltado a las sucursales bancarias. Los comercializan a través de fondos de inversión con inversiones mínimas de 10 euros. Popular, BBVA, Santander y Bankinter, entre los españoles, y Deutsche Bank, entre los extranjeros, ofrecen rentabilidades entre el 9% y el 13% en estos instrumentos.

La banca está empleándose a fondo para cumplir a tiempo con las nuevas exigencias de capital que les exige la tercera edición de la regulación internacional de banca. ElBCE ha fijado para cada banco una ratio específica del capital de máxima calidad (CET1).

Pero además de ese capital de calidad extra –formado por capital y reservas– los bancos deben contar con un colchón intermedio, para establecer una gradación en el riesgo de los distintos acreedores. Así, para 2019, habrán de contar con 1,5% de capital adicional (Additional Tier 1), que estará construido esencialmente a través de bonos contingentes convertibles (cocos, en la jerga). Es deuda perpetua que suele pagar elevadas rentabilidades, si bien su abono es discrecional y puede convertirse en acciones si determinadas ratios caen por debajo de umbrales.

El Ministerio de Economía, tras los problemas con la comercialización en avalancha de participaciones preferentes en 2009, por más de 12.000 millones de euros, tomó cartas en el asunto en 2012 y elevó la suscripción mínima de bonos convertibles a 25.000 euros en entidades que cotizan en Bolsa. En la práctica, las entidades españolas han vendido cocos exclusivamente entre inversores cualificados. BBVA ya ha cubierto el colchón que necesita, al igual que Popular y, prácticamente, Bankinter, explican fuentes financieras.

Las rentabilidades de estas emisiones superan en la mayoría de los casos el 10%, a años luz de lo que ofrece la deuda clásica de esas propias entidades;incluso llegan a rozar el 13%. Pero a inicios de años esta deuda sufrió fuertes vaivenes, derivados de la incertidumbre sobre las condiciones de su metamorfosis y el pago de las rentabilidades prometidas.

“Los bonos contingentes convertibles, tras las dudas de febrero, han quedado bastante bien definidos, aunque todavía existen dudas respecto a las emisiones que se tendrán que hacer en el futuro. Los problemas estuvieron derivados por la dificultad para el inversor de detectar el riesgo real del instrumento; para algunos emisores era complicado saber si dejarían de pagar el cupón”, señala Javier González González, director de Mercado de Capitales de BNP Paribas. El peligro de este instrumento ha llevado a incluir a los cocos dentro de los productos complejos que la CNMV desaconseja explícitamente para los pequeños inversores, como recoge una circular que entrará en vigor en las próximas semanas, como publicó CincoDías el pasado 18 de abril.

Pues bien, dos fondos registrados en marzo en la CNMV invierten la mayor parte de su patrimonio en deuda subordinada de bancos. Son el Mutuafondo Bonos Subordinados, con una inversión mínima de 10 euros, y el Foncaixa Renta Fija Subordinada, si bien en este último el umbral para acceder a él es de 50.000 euros. Desde 2010, también existe el Mutuafondo Deuda Subordinada, con 10 euros de inversión mínima, un perfil de inversión similar al fondo que su gestora acaba de lanzar y un patrimonio de 135 millones. Similar perfil tiene el Pionner Global Subordinated Bond, lanzado a inicios de año que en una de sus versiones no tiene inversión mínima. Además, muchos otros fondos de renta fija incluyen deuda subordinada, incluso cocos, lo que debería advertirse al cliente, explica José María Luna, director de análisis de la eafi Profim.

¿En qué consiste este tipo de instrumento?

P¿Qué son los cocos y cuáles son sus características?

REs un tipo activo financiero a medio camino entre los bonos y las acciones. Su nombre es bonos convertibles contingentes (cocos) y su principal característica es que en ciertos supuestos pueden convertirse en acciones. Para 2019, las normas internacionales de banca, la tercera edición de Basilea, establecen que las entidades han de contar con un colchón de capital de segunda categoría (Additional Tier 1 o AT1) de 1,5 puntos porcentuales, además del 4,5% de capital de máxima calidad o Core Equity Tier 1 (CET1). Es más, tendrán que tener un 2% del tercer colchón (Tier 2), de deuda subordinada o cocos con un nivel de activación más bajo.

P¿En qué circunstancias se pueden convertir en acciones?

RCuando las ratios de capital caen a determinados niveles. El umbral suele fijarse en el 5,125% para el CET1 y en el 6% para el Tier 1. Pero cada emisión tiene su letra pequeña.

P¿Para que público son los fondos que invierten en ellos?

R”No creo que sean para el gran público. Son fondos que, a cambio de prometer una rentabilidad mayor que la deuda privada, asumen un nivel de riesgo mucho mayor”, explica el director de Análisis de la eafi Profim. El experto señala que “Aviva Fonvalor incluye deuda subordinada y preferente en cartera”. “O el fondo centrado en bonos preferentes que se denomina Principal Global Investors Funds”, agrega.

P¿Qué entidades han emitido este tipo de instrumentos?

R La banca mundial emitió 125.000 millones de euros en este tipo de instrumentos, en un total de 276 operaciones, de acuerdo con datos de Dealogic, entre 2014 y 2015.