Breakingviews

Dirigir el banco central de la India se complica

Raghuram Rajan, gobernador del banco central de la India.
Raghuram Rajan, gobernador del banco central de la India. REUTERS

Incluso Raghuram Rajan podría tener problemas para asumir su propio papel. Los inversores están inquietos por el futuro del jefe del Banco de la Reserva de la India, cuyo mandato expira en septiembre. La siguiente prueba para Rajan –o quien ejerza su función– será abonar el terreno a las reformas y mantener a la India por buen camino.

Los logros del que fuera economista jefe del FMI serán difíciles de igualar. Desde que asumió el cargo en 2013, Rajan ha estabilizado la divisa, la inflación de dos dígitos se ha reducido casi a la mitad y ha ayudado a alcanzar niveles récord de inversión. También ha obligado a los bancos controlados por el Estado a romper los lazos con los magnates y a empezar a reconocer la morosidad. No es de extrañar que los inversores internacionales consideren su continuación en el cargo como algo crucial para el éxito económico de la India.

Aun así, hay varias razones por las que parece que el trabajo se va a complicar. La visión optimista que tiene el mundo de la India se debe en gran parte al petróleo barato. Sin embargo, el barril de crudo Brent ya cuesta un 20% más que a principios de año. Si los precios siguen subiendo, el déficit por cuenta corriente de importación de petróleo de la nación puede volver a ser una preocupación. Unos tipos de interés estadounidenses más altos podrían poner bajo presión a la rupia y llevarían a salidas de fondos.

También hará falta un tiempo para preparar el nuevo comité de política monetaria.

El primer ministro del país, Narendra Modi, podría extender el mandato de Rajan hasta el año 2018. Pero sea quien sea el que ocupe el asiento de gobernador del Banco de la Reserva de la India en septiembre tendrá problemas para igualar sus logros en los últimos tres años.