Tribuna

El mercado y la transparencia

Hace unas semanas tuvo lugar en Madrid el primer Corporate Transparency Summit, en el que se debatió la situación y evolución del factor transparencia como elemento estratégico de las organizaciones. Así se puso de manifiesto cómo, adicionalmente a las exigencias normativas al respecto, los mercados y los grupos de interés, demandan cada vez más a las compañías información transparente, útil y creíble no tan solo limitada a la información financiera, sino también, y muy especialmente, referida a la información no financiera. Los mercados piden mayor transparencia y confianza, factores que tienen que estar alineados con la información que éstos consideran relevante y no a información superflua.
En el último estudio internacional que hemos realizado, de finales de 2015, sobre la demanda de información de los principales grupos de interés a las compañías, los resultados arrojan una clara evidencia de que la información financiera tradicional no es considerado suficiente para trasladar al mercado la información sobre el gobierno y la sostenibilidad de las compañías que estos grupos de interés solicitaban.
En concreto, los grupos de interés solicitaban y solicitan información que permita conocer la sostenibilidad futura de las compañías a través de las medidas de gestión y funcionamiento y, especialmente, están interesados en aspectos como: i) Gestión de los negocios (ética, integridad y respecto; cumplimiento normativo; buen gobierno corporativo; estrategia de negocio y gestión de riesgos); ii) Gestión medioambiental; iii) Social (concienciación, productos sociales, inversión e impacto social y RSC); iv) Desarrollo del capital humano, diversidad e igualdad, seguridad y salud en el trabajo) y v) Transparencia en productos y servicios, nivel de calidad de los servicios y comercialización responsable de los productos.
Como se puede apreciar, la mayoría de esta información demandada por el mercado y por los grupos de interés como prioritaria, es información no financiera relacionada con la gestión de las compañías y con su integración con los temas de interés para la sociedad/comunidad en general. Una evidencia de cómo la evolución de los tiempos y de las diferentes tendencias sociales que afectan al público, acaban teniendo su repercusión en las compañías, por lo que éstas deben evaluar cómo enfocar la estrategia de los negocios y la estrategia de comunicación para satisfacer esta demanda evolutiva del mercado y de la sociedad.
Por otra parte, para responder a la pregunta de si la transparencia demandada a las compañías y a los organismos públicos se trata de una moda pasajera o bien una consecuencia, analizando la información que solicita el mercado podemos responder claramente que se trata de una necesidad como consecuencia de las sorpresas, desengaños y contratiempos que nos hemos llevado los integrantes de los grupos de interés con relación al mundo empresarial, a la situación y continuidad de las empresas y al mundo político y organizaciones públicas, con los constantes escándalos, quiebras fraudulentas, casos de corrupción en compañías, organizaciones y personas que hasta el momento eran modélicas. Por todo lo cual se entiende esta necesidad de información diferente, útil y transparente, y que la transparencia emane de la cultura empresarial de las compañías, partiendo del Consejo y la alta dirección y trasladándose a toda la organización, pasando de una simple cultura del cumplimiento mínimo de las normativas, a una cultura de transparencia en los negocios. No es posible una correcta transparencia solo de puertas para afuera.
Y, por último, un factor adicional imprescindible que también remarcan todos los estudios es que la información remitida a los mercados, tanto financiera como, especialmente, la no financiera, debe ser fiable. El mercado necesita poder confiar en la información que utiliza para tomar sus decisiones. Algunos de estos estudios indican que en las compañías en que se confía, el mercado está dispuesto a invertir 22 veces más, o lo que sería parecido, asumir 22 veces más riesgo en ellas. Por ello es importante el fomento y traslado de esta cultura de confianza en las compañías, estableciendo a su vez procesos de obtención y control de la información a transmitir al mercado, con supervisión y verificación independiente y con la involucración y aprobación de los máximos órganos de gobierno de las compañías.
En conclusión, la transparencia y la confianza son dos factores que han venido pera quedarse en el mercado, como consecuencia de las necesidades y demandas de los grupos de interés y, por tanto, las compañías deberían considerarlos estratégicamente como dos pilares para el futuro sostenible de los negocios y como un elemento de ventaja competitiva en el mercado.

Enric Doménech es Socio Risk Advisory BDO