Cajas rurales y cooperativas de crédito

Cajamar elige nuevo presidente en un llamamiento a la unión de las rurales

Cajamar ha elegido a Eduardo Baamonde como nuevo presidente

Cárdenas da un paso a trás para favorecer una unión de rurales y cooperativas

Asamblea de Cajamar.
Asamblea de Cajamar.

La asamblea general de Cajamar eligió este miércoles, con el 98,7% de los votos, a Eduardo Baamonde Noche, ingeniero agrónomo y exdirector general de Cooperativas Agroalimentarias de España, como nuevo presidente de la entidad que agrupa 19 cajas rurales y es la mayor cooperativa del país. Sustitye en el cargo a Juan de la Cruz Cárdenas, que anunció su renuncia a la reelección en aras de propiciar una integración de todas las rurales y cooperativas.

A este asunto dedicó Cárdenas su último discurso al frente de la entidad. “Las fusiones e integraciones que se están produciendo en la banca cooperativa de países de nuestro entorno más cercano, unido a la escasa rentabilidad del negocio bancario en el actual escenario de bajos tipos de interés y fuerte competencia, al desafío de la revolución digital que ya ha llegado, y a las mayores exigencias regulatorias que se avecinan también para las entidades pequeñas, habrá de conducir en España, inexorablemente, más pronto que tarde, al definitivo proceso de concentración del cooperativismo de crédito”, defendió, exponiendo que esta tendencia ya se está dando en el resto de Europa.

“En el caso de Holanda, todas las cooperativas de crédito se han fusionado y desde enero ya solo existe una sola entidad: Rabobank; en Alemania, los dos grandes bancos cooperativos, DZ Bank y WGZ Bank, han acordado también su fusión, que se materializará en agosto; y en Italia, se ha iniciado la reforma general del sector financiero cooperativo, que se concretará antes de final de año y habrá de concluir con un proceso de integración general del conjunto del sector”, ilustró.

Eduardo Baamonde, nuevo presidente de Cajamar.
Eduardo Baamonde, nuevo presidente de Cajamar.

“La posición de Cajamar es la de seguir trabajando para conseguir, algún día, la unión de todas las cajas rurales españolas en torno a un grupo financiero común”, aseveró defendiendo un modelo mixto “donde cada caja rural continúe existiendo con su personalidad jurídica y su vínculo territorial, y un banco cooperativo ejerza como entidad cabecera del grupo”.

En otoño de 2014, Cajamar abandonó Unacc, la patronal de las cooperativas de crédito que engloba al resto de cajas rurales para integrarse en la Asociación Española de Banca (AEB).

Nuevo presidente

Una vez elegido, el nuevo presidente, tomó el relevo reivindicando claramente a Cajamar como esa cabecera común por su conocimiento del sector y apertura. “Nuestra voluntad de liderazgo no nace de la soberbia ni de ningún afán de monopolio, nace del convencimiento en nuestro modelo de banca cooperativa, una banca moderna y en línea con la que gestiona amplias cuotas de mercado en otros países, plenamente competitiva e integrada en la economía global”, reivindicó Baamonde.

El nuevo presidente de Cajamar también sostuvo que las cajas rurales españolas deben buscar aliados fuera del país. “La internacionalización de la economía en general y de nuestros clientes en particular, nos obliga a ello. Además es necesario buscar alianzas con nuestros colegas comunitarios en la defensa del cooperativismo de crédito, modelo que tiene su razón de ser y su espacio y que sin duda está suficientemente vivo para adaptarse a los nuevos tiempos”, dijo, reclamando un mayor peso político del crédito cooperativo ante las instituciones comunitarias en el ámbito de la unión bancaria europea.

Resultados

La asamblea general de Cajamar aprobó también las cuentas anuales del grupo, que cerró 2015 con un resultado neto de 70,2 millones de euros. En el año, su balance creció un 12,3% hasta los 40.400 millones de euros, mientras que los recursos fuera de balance crecen un 12,2%.

La concesión de crédito, por su parte, registra un aumento del 11,8%, lo que ha supuesto destinar 10.500 millones de euros a operaciones de activo, en tanto que la morosidad mejora en 1,8 puntos y los activos dudosos se han reducido en un 11,6%.