Comercio

Los grandes almacenes británicos BHS, al borde del cierre

Fachada de una tienda de BHS en Londres.
Fachada de una tienda de BHS en Londres. REUTERS

Los almacenes británicos BHS se han declarado en quiebra técnica, lo que pone en riesgo 11.000 puestos de trabajo y conlleva la amenaza de cierre de 164 establecimientos, según confirmaron hoy los auditores Duff & Phelps.

La cadena británica, que lleva funcionando en este país desde hace 88 años, vendiendo ropa y artículos para el hogar, envió una carta a sus trabajadores en la que les explica que se declara en bancarrota al no haber podido asegurar un paquete de rescate para el negocio.

En un comunicado, los administradores Duff & Phelps indicaron que el grupo británico continuará comerciando como de costumbre al mismo tiempo que busca un nuevo comprador.

“El grupo (BHS) ha llevado a cabo una reestructuración y, como ya han informado ampliamente los medios de comunicación, los accionistas han mantenido negociaciones a fin de encontrar un comprador del negocio”, apuntó la auditoría, que añadió que esas conversaciones “no han tenido éxito”.

Además, Duff & Phelps agregó en la nota que “los directivos no tienen otra alternativa que declarar el grupo en quiebra técnica para proteger a todos sus acreedores”.

El pasado año, BHS fue adquirido por un consorcio, “Retail Acquisitions”, por la simbólica cantidad de 1 libra, que se lo compró al conocido empresario británico Sir Philip Green, dueño de la popular cadena de ropa británica TopShop, entre otros negocios.

Green había comprado previamente BHS en el año 2000 por 200 millones de libras (256 millones de euros).

BHS tiene actualmente deudas valoradas en más de 1.300 millones de libras (1.666 millones de euros), suma que incluye un déficit en el fondo de pensiones de 571 millones de libras (732 millones de euros).

El propietario de BHS, Dominic Chappell, dijo en la carta enviada a los empleados que sentía “profundamente” lo sucedido y aseguró que les pagaría sus salarios correspondientes a este mes.

“Me gustaría decir que ha sido un verdadero placer trabajar con todos vosotros en el proyecto del BHS, algo que jamás olvidaré, y tenéis que mantener bien altas vuestras cabezas, habéis hecho un gran trabajo”, indicó Chappell a los trabajadores.

El colapso de BHS se equipara al de otro conocido comercio británico, los almacenes Woolworths, que cerró sus puertas en 2008, acarreando la pérdida de 30.000 puestos de trabajo.