Telecomunicaciones

Telefónica confía en la generación de caja de O2 para pagar deuda

La filial británica registró en 2015 un oibda cercano a 1.800 millones

O2, que tiene una cuota del 29% del mercado móvil, elevó sus ingresos un 4,6% en 2015

Logotipo de O2.
Logotipo de O2.

Telefónica se sigue trabajando en sus planes ante la posibilidad de que la Comisión Europea (CE) decida bloquear la venta de su filial británica O2 a Hutchison. De momento, de no salir la operación, la compañía se quedaría con este negocio, al menos a corto y medio plazo. Durante ese periodo de tiempo, la operadora aprovecharía la capacidad de generación de caja de O2 para pagar la deuda. Y lo cierto es que la filial británica ha mantenido la tendencia de crecimiento a lo largo de los últimos años.

En 2015, O2 elevó el beneficio operativo antes de depreciaciones y amortizaciones (oibda) un 2,2% hasta rondar los 1.800 millones de euros, cerca de la ganancia de Telefónica Deutschland, otro de los pilares del grupo. El resultado operativo de las operaciones en discontinuación de Telefónica superó los 1.525 millones durante el pasado año por la inclusión de la división de Reino Unido. De igual forma, en los últimos cuatro años, O2 ha acumulado un oibda superior a 6.700 millones de euros.

En términos generales, de no cerrarse la operación, valorada en 10.250 millones de libras (unos 12.800 millones de euros), Telefónica volvería a disponer de la caja de O2. La compañía, segundo operador británico de móvil con una cuota de mercado del 29%, elevó sus ingresos un 4,6% en 2015 y superó los 25 millones de clientes. Además, O2 es una de las operadoras con los menores ratios de rotación de clientes (churn) de Europa.

En el caso de un nuevo intento de venta, bien a otro grupo bien a través de una salida a Bolsa, Telefónica haría valer este posicionamiento de O2, según fuentes del mercado. Las especulaciones en la city londinense apuntan a una posible oferta futura de grupos de banda ancha como Sky o Liberty.

Ahora bien, junto a esta posición en O2, la compañía deberá presentar al mercado un plan claro de desapalancamiento con actuaciones concretas.

Entre las distintas iniciativas que contemplan los analistas figura la colocación en Bolsa de parte del capital de Telxius, la nueva filial de infraestructuras. Esta división podría alcanzar una valoración superior a 5.000 millones de euros, aunque algunos analistas suben el valor hasta 8.000 millones, en función de los activos que se incorporen finalmente.

Al mismo tiempo, la teleco podría vender el 2,5% del capital de China Unicom, cuyo valor actual ronda los 730 millones de dólares (unos 645 millones de euros), así como su 0,69% de BBVA, cuyo valor ronda los 290 millones de euros.

La compañía también podría recurrir a la emisión de bonos convertibles, derechos sobre acciones o deuda híbrida. En este último caso, Telefónica tiene capacidad para emitir hasta 5.000 millones de euros.

Además, la empresa podría optar por aplicar el scrip dividend en 2016 y 2017 para reducir la salida de caja que obligaría el pago del dividendo en efectivo. Telefónica, de hecho, ya ha incluido esta opción en el orden del día de la junta de accionistas ante la posibilidad de que no se cierre la venta de O2.

El objetivo final pasa por reducir la deuda y mantener el rating. Según UBS, el ratio de apalancamiento de Telefónica pasaría de 2,9 a 3,3 veces de procederse a la venta de O2. El objetivo de la empresa que preside José María Álvarez-Pallete pasa por reducir este ratio por debajo de 2,35 veces. Asimismo, Moody’s otorga a la compañía un rating de Baa2 con perspectiva estable, mientras que S&P da a la teleco un rating de BBB con perspectiva positiva.