El encaje de Cataluña en España

Rajoy abre la puerta al diálogo con límites con Puigdemont

El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, reiteró ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, su defensa de la unidad de España y le advirtió de que “sin ley no hay democracia”. Rajoy, en su comparecencia en el Palacio de la Moncloa tras la reunión de dos horas y cuarto con Puigdemont, subrayó que le trasladó que va a seguir defendiendo la soberanía nacional frente a las aspiraciones independentistas.

Aunque aseguró que él va a estar siempre dispuesto al diálogo y a la colaboración leal, recalcó que hay cuestiones en las que no es posible el acuerdo, como en la propuesta independentista en Cataluña. “Cataluña es España y la inmensa mayoría de españoles lo sentimos como tal”, afirmó antes de insistir en la defensa de la igualdad de los españoles vivan donde vivan.

Rajoy, sin embargo, se mostró abierto al diálogo en temas económicos y comunicó que Hacienda concederá a Cataluña y al resto de comunidades un mayor margen fiscal. El presidente del Gobierno aceptó la propuesta de Puigdemont de poner en marcha una comisión formada por la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, y su homóloga en la Generalitat, Neus Munté, para abordar asuntos económicos.

Puigdemont, admitido tras el encuentro que Rajoy le trasladó que no hay ningún tipo de posibilidad para llevar a cabo su hoja de ruta independentista con el visto bueno del Estado ni para celebrar una consulta soberanista.

Puigdemont compareció en rueda de prensa en la sede del centro cultural Blanquerna en Madrid, sede oficiosa de la Generalitat catalana, después de la reunión de dos horas que mantuvo en el Palacio de la Moncloa.

El presidente de la Generalitat aseguró que el encuentro se desarrolló en un ambiente “cordial y amable”, pero que sirvió para evidenciar unas “profundas discrepancias”, sobre todo ante las reivindicaciones soberanistas de la Generalitat catalana, donde “no hay ninguna posibilidad de atisbo de acuerdo”.

Confesó el presidente catalán que no se ha sorprendido de la posición de Rajoy ante lo que Puigdemont consideró como “el elemento fundacional” del proyecto político que lidera para convertir a Cataluña en un estado independiente. No obstante, según su versión, durante la reunión dejó la puerta abierta a que “si en ese camino hacia la independencia” el Gobierno español considera “posible” hablar y negociar la celebración de una consulta, ambas partes se sienten.

Sin embargo, ante semejante opción, y tras “escuchar amablemente”, Rajoy confirmó que está en las “antípodas” de cualquier formulación hacia la independencia, ha precisado el presidente catalán.

En este escenario, subrayó que no ha obtenido ninguna oferta de Rajoy a sus planteamientos, si bien se mostró satisfecho sólo por el mero hecho de que le haya escuchado personalmente, teniendo en cuenta que es el único presidente catalán que ha sido investido en el Parlamento catalán con una mayoría absoluta independentista.

Puigdemont entregó a Rajoy un documento con 46 reclamaciones, entre ellas 28 que el Gobierno catalán considera “incumplimientos del Estado (español) con Cataluña, invasión de competencias e interferencias en la acción del Gobierno [catalán]”, y entre las que figura la celebración de una consulta sobre la independencia.

Junto a la solicitud soberanista, el presidente catalán hizo al jefe del Ejecutivo una serie de reclamaciones en materia económica y social, como fijar el techo de déficit en el 1,07% frente al 0,7 que exige ahora Hacienda–, y un incremento de los recursos financieros.