Saldrá con una rebaja de casi el 50% frente a su mejor tasación

Telepizza logra en una hora demanda más que suficiente para salir a Bolsa

La cadena de comida rápida vuelve al parqué nueve años después

Un repartidor de Telepizza.
Un repartidor de Telepizza. REUTERS

Telepizza ya tiene el plan definido para salir a Bolsa el 27 de abril para captar 118 millones de euros de capital para reducir deuda. La empresa capitalizará una deuda subordinada de 106 millones de euros a través de la emisión de entre 11 y 14,9 millones de acciones. Sus actuales accionistas, entre los que destacan Pedro Ballvé, Permira y KKR, con un 75,5% del total, venderán títulos por un máximo de 475 millones. La valoración oscilará entre los 727 y los 907 millones de euros. El precio podría ser un 46% inferior a la tasación máxima de 1.350 millones de euros. 

La cadena de pizzerías, para la que las casas de análisis de los bancos colocadores –Merrill Lynch y UBS son los coordinadores, ayudados en un segundo escalón por BBVA, Barclays y Nomura y en un tercero, por Santander, Banca IMI e ING– habían dado unas tasaciones entre los 850 y los 1.350 millones de euros, se queda muy por debajo de esa valoración según el rango orientativo de precios, que va de los 7 a los 9,5 euros por acción. Esta horquilla supone valorar la compañía entre los 727 y los 907 millones. 

La demanda recibida en la primera hora desde que se lanzó la operación, después de una intensa actividad de premarketing o investor education –en el que los colocadores se reúnen con inversores para tantear el apetito por la empresa y la horquilla de precios que pueden fijar–, ha permitido cubrir la oferta, incluyendo la opción de sobreadjudicación o green shoe por el 10%.

Las cifras que quieren captar tanto la empresa como los accionistas estaban escritas en piedra. Telepizza quiere 118 millones de capital para reducir su deuda neta hasta los 160 millones de euros, mientras que Permira, Carbal –la sociedad de Pedro Ballvé– KKR y los demás accionistas, entre los que hay otros fondos, querían conseguir al menos 432 millones. Si finalmente se ejecuta el green shoe –para el que ya existe demanda pero dependerá de si el valor necesita de estabilización por parte de UBS en los 30 días naturales posteriores al debut–, ese importe aumentará en 43 millones de euros. 

Los principales accionistas de Telepizza, el fondo de capital riesgo Permira y la familia Carbal, pasarán a controlar tras la salida a Bolsa un 12,8% del capital, desde el 51% actual, que podría reducirse hasta el 10,3% en caso de ejecutarse el greeshoe.

Tras ellos, KKR laminará su presencia en el accionariado desde el 24,55%, hasta el 7,47%, Cyrus se quedará con un 4,39%, Oak Hill con un 2,28%, los fondos gestionados por 3i con un 2,13%, un 1,06% se quedará en manos de Babson y Alcentra, respectivamente, y un 1,44% en manos del equipo directivo. El porcentaje de títulos que cotizará libremente en Bolsa (free float) será del 67,35% del capital, que podría llegar hasta el 74,09%.

La ratio de deuda respecto al ebitda, que en 2015 fue de 57,7 millones, de 2,5 y bajaría a finales del presente ejercicio hasta el entorno de las 2 veces.

La compañía asegura en el folleto que espera destinar 87 millones de euros de los obtenidos por la ampliación de capital a las cantidades pendientes del contrato de financiación existente. A ello se suma otro 1,2 millones al rembolso del préstamo subordinado.

La empresa no cuenta con el dividendo como gancho. Telepizza descarta el pago de retribución a corto plazo, según fuentes próximas a la transacción. El importe de los beneficios irá destinado de manera íntegra a los planes de crecimiento del grupo, que incluyen “explorar oportunidades selectivas y complementarias de consolidación en el mercado global de pizza, que sigue fragmentado”. La compañía avisa en el folleto que, tras haber alcanzado 80 millones de beneficios en el ejercicio de 2014, tras ocho años consecutivos de pérdidas, que en 2015 la empresa obtuvo 1,1 millones de resultado negativo. Los números rojos se extenderán también al presente ejercicio, debido a las amortizaciones, según explica el grupo.

Las ventas en sus tiendas (tanto franquiciadas como propias) alcanzaron los 491 millones de euros, de ellos, 328,9 millones son ingresos netos que se apunta la sociedad. El grupo cuenta con 1.311 establecimientos en 15 países, de los cuales 461 son tiendas propias y el resto franquiciados y máster franquiciados. Desde la entrada del capital riesgo en 2006, el grupo ha pasado de 876 locales a la cifra actual.