Editorial

Una revolución para la banca del presente

La irrupción de la tecnología móvil en las entidades financieras ha ido avanzando rápidamente, pero no ha ocurrido lo mismo con los pagos a través de los terminale debido a la ausencia de una infraestructura tecnológica común para todo el sector. La disparidad de los sistemas utilizados por las entidades, los terminales y los operadores de telefonía ha impedido que los pagos instantáneos o las transferencias entre particulares o empresas a través del móvil se conviertan en un gesto cotidiano entre los clientes de servicios financieros. Esa es la barrera que se quiere eliminar con la puesta en marcha de una plataforma común para la banca –llamada Bizum e impulsada de momento por cuatro entidades– que comenzará a operar el próximo mes de julio y cuyo objetivo es extenderse a todo el sector. BBVA, Santander, La Caixa y Sabadell serán los primeros en adherirse a esta infraestructura, que pretende impulsar y universalizar el pago con móvil en tiempo real y sin comisiones.

La nueva plataforma de pago con móvil
La nueva plataforma de pago con móvil

Aunque todavía no hay cálculos, la puesta en marcha de la plataforma prevé facilitar a los clientes de la banca millones de transacciones de forma inmediata. En el caso de las transferencias, por ejemplo, el sistema ahorraría las 24 horas que tarda habitualmente en hacerse efectiva una operación entre usuarios de distintas entidades, un plazo que hoy en día, con la rapidez de un mercado de alto consumo, resulta un lastre para particulares y empresas.
La generalización del pago directo a través de los smartphones constituye un paso más –aunque fundamental– en el marco de una revolución móvil que ya está en marcha, como lo demuestra la creación de bancos como Imagebank, de La Caixa, la compra por BBVA del 30% del británico Atom, o la frenética carrera de las entidades por crear apps para que sus clientes operen desde sus terminales. La apuesta por el pago a través del móvil no supone, por tanto, adelantarse al futuro, sino más bien adaptarse al presente y no perder la posibilidad de captar a una generación de clientes que no concibe ya gestionar su dinero a través de una oficina física, como tampoc tener que pagar comisiones por servicios, como el uso de los cajeros.
La creciente cultura de rechazo a las comisiones, además de la altísima penetración del smartphone en España, son dos factores que pueden convertir Bizum y el pago por móvil en uno de los principales servicios de la banca española en detrimento de otras operaciones, como las transferencias o el pago con trajetas. También contribuirá al ahorro de costes de gestión para el sector financiero, inmerso en un proceso de redimensionamiento de las redes de oficinas, y supondrá un factor clave de competitividad en el mercado nacional, pero también y, especialmente, en el global.