Industria del motor

El grupo Antolin se refuerza en China con una nueva fábrica

Instala, en asociación con la china Dong Feng, una nueva fábrica de componentes.

Invertirán 11 millones de euros. Crearán 125 puestos de trabajo.

Sede de investigación del grupo Antolin.
Sede de investigación del grupo Antolin.

La empresa de componentes de la automoción refuerza su presencia en China con una nueva fábrica en la ciudad de Wuhan, asociada con Dong Feng Visteon. La compañía ha invertido más de 11 millones de euros en una planta “de última tecnología”, señalaron desde la empresa.
La planta, la número 18 de la empresa española en el país asiático, fabricará techos y paneles de puertas para Renault, PSA, Nissan, Infiniti y Honda. Crearán unos 125 empleos antes de finales de 2016. “Esta empresa conjunta aprovechará los conocimientos y la experiencia de ambas partes en la implantación y desarrollo de los proyectos”, explicaron desde la compañía.

La presencia del grupo Antolin en China comienza en el año 2003 cuando abrió una oficina de representación en Shanghái. En 2005 abrió su primera planta en la misma ciudad para fabricar techos para Ford y SVW. A día de hoy, Antolin cuenta con 17 plantas de producción, 15 centros de atención y suministro inmediato a los clientes y dos centros técnicos comerciales, que, además de atender a clientes, buscan nuevos contratos en la zona. Emplean a más de 3.700 empleados en el país.

“Nos gusta pensar que nuestros clientes reconocen nuestra pasión por la calidad y la innovación. Esta pasión nos permite producir con el mismo nivel de calidad en cualquiera de nuestras 161 fábricas situadas en 26 países de todo el mundo. Aunque puede parecer que fabricar techos y paneles de puertas es bastante sencillo, en realidad no lo es. Entregar 4.000 techos de alta calidad cada día supone todo un reto y solo pueden hacerlo unas pocas empresas que cuentan con alta tecnología”, afirma el presidente de Grupo Antolin, Ernesto Antolín.
Internacionalización

En este sentido, Javier Blanco, director corporativo de Recursos Humanos de Antolin, explicó ayer en una mesa redonda del Observatorio de la Empresa Multinacional Española (OEME) que el grupo Antolin mantiene como una de sus señas de identidad “estar muy pegado al cliente y a sus necesidades, en el país que sea”.

“Antolin tiene que estar localizado donde está el cliente en tres aspectos: oficina técnico comercial, para dar soluciones y respuestas y buscar proyectos; modelo just in time pegado al cliente para suministro y después, ya las fábricas en donde sea más adecuado pero siempre en la órbita del cliente”, explicó.

El directivo, que participa ahora la integración de la compra de la empresa Magna Interiors, señalóque Antolín es una “empresa fuertemente estandarizada”, de tal modo que “una planta en China o India es exactamente igual y trabaja del mismo modo que las que tenemos en Burgos”. Unificar la cultura de Antolin con los nuevos equipos adquiridos enfrenta el obstáculo de que “Magna no está estandarizada” y son “culturas empresariales diferentes”.

“Se necesita una línea de actuación clara y luego, mucha comunicación y diálogo para que los directores de las filiales se empapen de la cultura del grupo y trabajen en esa vía. De momento, la adhesión de los principales directivos de Magna es total”, señaló Blanco.

Pero el directivo señaló que antes “conocía la trayectoria profesional de mis 15.000 empleados” y ahora, “necesito sistemas de información rápidos para poder hacer lo mismo con los otros 12.000”.

Técnicas Reunidas opta por centralizar en Madrid

En la mesa redonda del Observatorio de la Empresa Multinacional Española (OEME), organizada por Esade, Icex y la consultora EY, José Pedro Sebastián de Erice, secretario de Técnicas Reunidas afirmó que “pese a que el 100% del negocio de la empresa está fuera de España”, el centro de decisión de todos los proyectos del grupo está en Madrid. “Una ingeniería no puede abrir filiales en todos los países en los que realiza actividades porque no tiene vocacion de inversor y tiene que recurrir a los centros de decisión”, afirmó Sbastián de Erice ayer.
Técnicas Reunidas solo tiene filiales propias en Chile y en Oman. El 63% de su negocio está en los países árabes productores de petróleo, especialmente los de Oriente Medio.
El directivo puso como ejemplo el contrato firmado para realizar la refinería Al-Zour, en Kuwait, en consorcio con la China Sinopec y la surcoreana Hanwha Engineering, por unos 3.808 millones de euros. “Cada vez que se cierra un proyecto, se crea un equipo de gestión con los socios y los clientes, con experiencia en distintas culturas y entornos. Hay que configurar un equipo de directores de especialidades y profesionales que tengan ontacto con los grupos de interés en los países, en los socios. Se realiza una integración de las capacidades tecnológicas y de gestión”, detalló el directivo de la ingeniera.
“Toda la compra de suministros se controla desde la oficina de gestión en España. Compramos por valor de 1.500 millones de dólares al año en los mercados internacionales y tenemos que tener relación fluida con los suministradores internacionales, demostrar gran capacidad de negociación”, señaló. A la hora de la construcción, “la clave del éxito es la selección de los subcontratistas. Además, es vital la flexibilidad a los entornos y a los mercados”, dijo.