Junta de accionistas

Ron defiende la fortaleza y solidez de Popular pese a la caída de sus acciones

La mayoría de los accionistas critican la gestión del presidente del Popular, e incluso algunos piden su dimisión

El presidente del Popular, Ángel Ron
El presidente del Popular, Ángel Ron

Ángel Ron ha tenido que pasar por una de las juntas de accionistas más duras de su vida. La mayoría de los accionistas han criticado la gestión del presidente de Popular y de la caída del valor del banco, la más castigada del Ibex este año. Varios accionistas, incluso pidieron su dimisión.

Pese a ello, en su intervención Ron resaltó que Popular es un banco fuerte y sólido, que ha superado por sí mismo una de las mayores crisis económicas y financieras que se han conocido. “La habilidad competitiva del banco nos permite afirmar que estamos preparados para mantener el alto nivel de exigencia que requiere la adversa situación de los mercados explicó.

“Tenemos una capacidad de gestión contrastada y dispuesta a enfrentarse a tiempos difíciles y, sobre todo, contamos con la confianza de los colectivos a los que nos debemos, en especial a nuestros accionistas y a los clientes”, recordó el banquero antes de que se produjeran las duras críticas de los accionistas a su gestión.

Ron no olvidó en su discurso en la junta referirse a las dificultades que llevan consigo operar con bajos tipos de interés. “El sector financiero es el más afectado por esa política ultra laxa que ha llevado los tipos de interés reales al cero por ciento, sobre la base de un diagnóstico de que existe un problema de demanda y expectativas de que los precios sigan bajando. Según los expertos el efecto marginal de nuevas bajadas de tipos no será efectivo”, afirmó, para añadir que la “paradoja de los tipos negativos supone un reto enorme para los bancos, que deberán adaptar su estructura a este desafío que pone en cuestión su propia naturaleza”.

El banquero justificó la caída de la acción de Popular a la evolución de la cotización de todos los bancos y de la situación de la economía española. “La evolución del Popular en Bolsa está muy relacionada con la evolución de las perspectivas del mercado para España. Popular sube más cuando estas son positivas y cae más cuando éstas son negativas; por eso, los bancos con un mayor grado de concentración en España nos hemos distinguido en la bajada, especialmente condicionados por la incertidumbre política. A este respecto, sin que sirva para dar una explicación completa, la bajada de la cotización del banco hay que enmarcarla en un escenario de caída de los bancos a nivel global. Concretamente la caída del índice que agrupa a los mayores bancos europeos se acerca al 25% en lo que va de año”.

Ron fue más lejos al señalar que en su opinión “el problema de fondo no son los balances de los bancos –que están claramente mejor que antes de la crisis, con más capital, mejor liquidez y reduciendo activos no rentables-, sino los resultados ordinarios los que preocupan. Y preocupan los resultados de los bancos porque en un entorno de frágil crecimiento y de tipos de interés muy bajos por más tiempo del deseable, la rentabilidad está en cuestión”.

“Esta bajada responde, entre otras razones propias del Banco, a una sobrerreacción de los mercados a las perspectivas económicas de España y a la incertidumbre generada por la inestabilidad política. En nuestro caso concreto, se añade además, su liquidez y ser, tal y como se denomina en el argot de los mercados, un "proxy" de la economía española, es decir, un representante típico de la economía nacional”, declaró ante unos accionistas bastante críticos con su actuación.

Ron recordó que Popular no había necesitado ayudas públicas, y aseguró que "el banco tiene el modelo de negocio que todos lo bancos quieren tener, que su negocio principal, enfocado en las pymes y las familias, es el más rentable del sector, y que Popular es un Banco de elevada solvencia que no obstante tiene que hacer todavía un esfuerzo relevante para reducir sus activos improductivos".

Explicó que Popular es un banco "muy sólido y solvente, con un buen modelo de negocio que debe acelerar la reducción de los activos no rentables. Añadió que "tenemos una capacidad de gestión contrastada y dispuesta a enfrentarse a tiempos difíciles y, sobre todo, contamos con la confianza de los colectivos a los que nos debemos, en especial a nuestros accionistas y a los clientes.