Negocio audiovisual

Telefónica planea crear una productora global de contenidos

Reorganizará DTS que se dividirá en dos grandes áreas, creación y comercialización

Estudia bautizar la nueva productora como Movistar Plus

Logotipo de Telefónica en su sede del Distrito C de Las Tablas.
Logotipo de Telefónica en su sede del Distrito C de Las Tablas. Reuters

Telefónica vuelve a moverse en el ámbito audiovisual y la televisión de pago, unas áreas de crecimiento que tienen cada vez más peso en la estrategia de crecimiento de la operadora española. Ahora la compañía que preside José María Álvarez-Pallete planea establecer una gran productora de contenidos.

El movimiento se encuadra en la puesta en marcha de un ambicioso proceso de reestructuración de DTS, matriz de la antigua Canal+ y base de su negocio televisivo en España, tal y como ha comunicado la compañía al comité de empresa. Según fuentes sindicales, Telefónica planea orientar los negocios de DTS hacia dos grandes áreas: por un lado la creación y compra de contenidos, y por otro la propia comercialización.

Con la reestructuración, la operadora se plantea crear una nueva sociedad, que se podría denominar Movistar Plus, y que asumiría la posición de productora global de contenidos. Esta compañía agruparía actividades de especialización como el mantenimiento de las capacidades técnicas de producción así como la creación y generación de contenidos y formatos.

A su vez, la actual DTS se mantendría como empresa comercializadora, para así dar respuesta a los requisitos de las autoridades reguladoras y vender los contenidos creados por la nueva productora a otras operadoras y cadenas de televisión, tanto en España como en otros países, especialmente de Latinoamérica.

Esta reordenación, que se produce cuando va a cumplirse un año de la adquisición de DTS por parte de Telefónica, tiene como objetivo, según fuentes sindicales, responder a los retos a corto y medio plazo en este mercado. La operadora quiere competir en igualdad de condiciones con los players mundiales en el sector del vídeo.

En este sentido, tanto César Alierta como José María Álvarez-Pallete han defendido la apuesta de Telefónica por el mundo audiovisual. “Queremos ser líderes en la creación, producción y compra de contenidos en España y Latinoamérica”, defendió Alierta en la cumbre de directivos celebrada por la operadora el pasado otoño.

Esta segregación societaria no tendrá impacto en la plantilla de trabajadores, y ambas empresas se regirán bajo el mismo convenio colectivo. De igual forma, empresa y sindicatos se comprometen a negociar las condiciones necesarias para garantizar la estabilidad en el empleo.

En escenario, la dirección ha aceptado empezar las negociaciones de derogación de la cláusula de descuento salarial, una de las reivindicaciones de la representación legal de los empleados., a pesar de que no se han alcanzado los objetivos de negocio en 2015. Un requisito considerado indispensable para la supresión de la citada cláusula. Dentro de este proceso, la empresa y los sindicatos se han comprometido a negociar las bases para la fijación de un incremento salarial.

Un creciente peso del negocio de vídeo

El vídeo y la televisión de pago no han dejado de ganar peso en el conjunto de las cuentas de Telefónica, que se ha reforzado en los últimos tiempos con las adquisiciones de DTS en España y GVT en Brasil. De hecho se han convertido en un área clave en el segmento de los servicios digitales.

En 2015, la operadora registró unos ingresos en el área de vídeo de 2.142 millones de euros, un 27,3% más que en el ejercicio anterior. En el cuarto trimestre subieron un 14% hasta 628 millones.

Al mismo tiempo, Telefónica cerró el ejercicio con un total de 8,3 millones de accesos de televisión de pago, frente a los 5,1 millones del año anterior. De ellos, 3,7 millones correspondían a accesos de cable e IPTV y 4,6 millones a accesos de televisión vía satélite.

La teleco no ha dejado de ampliar las inversiones en contenidos para captar nuevos clientes. Además, ha acelerado la expansión de los servicios de televisión de pago en distintos países de Latinoamérica. Para 2016, la operadora apuesta por sus propias producciones.