Mercado inmobiliario en Madrid

Carmena prepara una Operación Chamartín paralela a la de BBVA

Madrid prepara una propuesta alternativa al plan parcial aprobado por el equipo de Gobierno de Ana Botella (PP) en 2015 y diseñado por la promotora Distrito Castellana Norte (controlada por el BBVA).

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid.
Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid.

Al choque con el grupo chino Wanda por la reforma del Edificio España se suma ahora una colisión de proporciones mucho más gigantescas para el equipo de Manuela Carmena (Ahora Madrid) como regidora de la capital de España. Este viernes concluyó la última de las cuatro jornadas de la mesa de debate pública donde estaban convocados los grupos políticos, las asociaciones de vecinos, las distintas Administraciones y la empresa Distrito Castellana Norte (DCN), –controlada en un 70% por el BBVA y el resto por Grupo San José–. En juego, más de 5.000 millones de inversión para urbanizar un área de 3,1 millones de metros cuadrados.

Hoja de ruta de Ahora Madrid

Con el nuevo proyecto aún sin decidir, estos son algunos de los puntos en los que incide el equipo de Gobierno de Ahora Madrid.

- Aumentar la proporción de vivienda pública del plan parcial, es la primera de las conclusiones de la mesa de debate según Urbanismo.

- La financiación de la obra no puede ir ligada a un aumento de la edificabilidad.

- El proyecto no puede estar liderado únicamente por la iniciativa privada.

- Reducir la magnitud del proyecto.

- Integrar el proyecto ferroviario de una nueva estación de Chamartín.

- Compaginar adecuadamente el uso terciario y residencial.

- La iniciativa pública debe liderar la construcción de infraestructuras, implicando a todas las Administraciones.

La divergencia quedó patente desde el primer momento. Los representantes de DCN dejaron sus dos asientos vacíos, en la mesa, que –a propuesta del grupo de Ciudadanos– tenía como objetivo debatir sobre el plan parcial del Distrito Castellana Norte, aprobado en febrero de 2015 por la exalcaldesa Ana Botella (PP), pero que nunca lo llevó al Pleno municipal para su rúbrica definitiva.

En el debate se vio claro la divergencia de ideas entre el anterior proyecto y José Manuel Calvo, delegado de Urbanismo, apoyado en esta ocasión por la concejal socialista Mercedes González.

Los técnicos han trabajado y siguen trabajando en una propuesta alternativa que haga viable el desarrollo norte de la ciudad”, aclaró el concejal de Ahora Madrid, sin aportar un plazo sobre cuándo presentará el nuevo proyecto, a pesar de las peticiones que varias asociaciones de vecinos y comerciantes le hicieron para conocer una fecha, ya que la Operación Chamartín lleva más de 20 años bloqueada en una zona muy degradada y dividida por las vías férreas.

El presidente de DCN, Antonio Béjar, había avisado esta semana en Financial Times que el banco está a punto de perder la paciencia ante la falta de respuesta sobre un plan parcial que ya considera aprobado y que recibió el visto bueno de los técnicos municipales el pasado año. “La financiación no va a estar disponible para siempre. El dinero también puede invertirse en Reino Unido, Turquía o donde sea”, advirtió en el rotativo.

“Estamos en disposición de plantear una hoja de ruta genérica porque no nos olvidemos que hay otras Administraciones implicadas, como la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento, y hay un concesionario, que es DCN, que tiene unos derechos adquiridos sobre la gestión de esa área”, comentó Calvo, quien recordó que nunca ha roto el diálogo con la promotora.

“Las propuestas de la mesa han servido como directrices, porque en paralelo, como digo, han ido trabajando los equipos técnicos para plantear una propuesta alternativa”, reconoció Calvo.

La clave: ¿quién paga el macroproyecto?

El proyecto de Distrito Castellana Norte, liderado por BBVA, es claro. Ellos se encargaban de promover alrededor de 17.000 viviendas y edificios de oficinas en 20 años, en 3,1 m2, a cambio de sufragar toda la inversión necesaria en infraestructuras. Eso incluía la mejora del Nudo Norte de Madrid, la ampliación de la red de Metro, sufragar una losa de 800 millones de euros para cubrir las vías de la estación de Chamartín o desembolsar 1.200 millones a Adif a cambio de terrenos, en una inversión cercana a los 6.000 millones, según DCN.

Pero ese modelo no gusta al equipo de Carmena. “No es razonable que para desarrollar una serie de estaciones de Metro, una losa de 800 millones o la mejora del Nudo Norte, se tenga que construir 55 torres como las de la ciudad deportiva” del Real Madrid en la Operación Chamartín, se quejó José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo. Entonces, ¿quién paga la obra? “En cuanto a la realización de infraestructuras, queremos buscar la participación público-privada para reducir sus costes, pero también es cierto que las Administraciones no pueden renunciar a sus obligaciones”, aseguró. E incluso recordó que el modelo de las obras de Madrid Río, de Alberto Ruiz-Gallardón (PP), fue de financiación pública. Aún a costa de endeudar al consistorio.