Desarrollo del Distrito Castellana Norte

BBVA amenaza con abandonar la Operación Chamartín

El presidente de la promotora DCN, controlada por el banco, avisa en 'Financial Times' que la inversión de 6.000 millones puede marcharse a otros paises como Reino Unido y Turquía

Simulación de la prolongación de la Castellana en la Operación Chamartín.
Simulación de la prolongación de la Castellana en la Operación Chamartín.

La promotora Distrito Castellana Norte ha avanzado este jueves que no acudirá a la cuarta mesa de debate organizada por el Ayuntamiento de Madrid para analizar la viabilidad de la Operación Chamartín, convocada para mañana viernes.

Fuentes de la promotora del proyecto (controlada en un 70% por BBVA y el resto por Grupo San José), han confirmado que se mantienen en su decisión de no acudir a la cuarta mesa de este tipo de debates, al que acuden también algunas asociaciones de vecinos, partidos políticos y representantes de la concejalía de urbanismo.

El plantón llega después de un artículo de este miércoles en el diario británico Financial Times, en el que Antonio Béjar, presidente de la promotora controlada por el BBVA, criticara la actuación del equipo de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en este asunto. “Estamos cerca de perder la paciencia”, aseguró Béjar.

Además, recordó que aunque cuentan con los recursos para el macroproyecto, “la financiación no va a estar disponible para siempre. El dinero también puede ser invertido en Reino Unido, Turquía o donde sea”. Además, lamentó que no tenía ninguna respuesta del Ayuntamiento a un plan que aprobó en junta de gobierno el equipo de Ana Botella (PP), el pasado año.

El BBVA ya ha repetido en varias ocasiones que el 31 de diciembre de 2016 acaba el plazo para invertir en esta operación, y que le vinculo con un pago multimillonario a ADIF.

La tensión entre el ayuntamiento y el Distrito Castellana Norte va 'in crescendo'. La promotora presentó hace unos días un escrito ante el consistorio de la capital quejándose de los mecanismos que está siguiendo esta institución respecto a la conocida como Operación Chamartín. En ese escrito cuestiona la mesa abierta con las asociaciones sobre el proyecto, al entender que abre un debate sobre el plan parcial urbanístico ya aprobado. La empresa entiende que ese no es el cauce de actuación, ya que el plan parcial ya está vigente y solo necesita el visto bueno de los diferentes grupos políticos en el Pleno municipal.

El macroproyecto, pendiente desde los años noventa, lleva aparejado una inversión de alrededor de 6.000 millones de euros para urbanizar la ampliación del Paseo de la Castellana hasta la M-40 y la construcción de alrededor de 17.000 viviendas, además de diversas infraestructuras y la ampliación de la línea de Metro, todo ello sufragado por la promotora. En total, abarca más de tres millones de metros cuadrados. Además, la empresa se comprometió con ADIF a abonar antes de que finalice 2016 más de 1.000 millones como propietaria de parte de esos terrenos. Esta zona se encuentra actualmente degradada y rota en dos partes por la Estación de Chamartín.

Sin embargo, el ayuntamiento de Carmena ha visto desde el principio la operación como un macroproyecto que excede las demandas de la ciudad. De hecho, José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo, contestaa Béjar en el artículo de Financial Times. “Creemos que esa zona se sobreedficiará”, comentó, y “nunca antes se ha dejado un proyecto tan grande enteramente en las manos de un promotor privado”. El responsable de Ahora Madrid también destacaba que, por ejemplo, la superficie de oficinas que propone construir Distritito Castellana Norte es desmesurado comprando que existe disponibilidad actual en la ciudad.

En juego está ahora si habrá posibilidad de negociación. Por una parte, BBVA cree que es muy complicado que el proyecto sea viable si se reduce la dimensión del proyecto, y el concejal ha repetido en varias ocasiones que considera excesiva la edificabilidad y el tamaño del macropoyecto.

“Para la ciudad de Madrid como destino de inversiones será una terrible noticia si el proyecto es cancelado. La gente que esté pensando en invertir en España, ahora probablemente pensará en irse a otros lugares”, sentenció, sin embargo, Béjar.