Premios elTalento Emprendedor

Las recetas del activista social que se hizo emprendedor

Cada persona tiene sus dones, pero muchas veces es difícil trabajarlos y potenciarlos

Hay que impulsar cambios de igualdad de género, para lograr una conciliación real

El emprendedor Francisco Polo, director general de Change.org en España, durante la clase magistral impartida ayer en Cinco Días.
El emprendedor Francisco Polo, director general de Change.org en España, durante la clase magistral impartida ayer en Cinco Días.

El primer ministro islandés dimitió ayer obligado, en buena parte, por la opinión pública del país. Tras salir a la luz su implicación en el caso de los Papeles de Panamá, la ciudad de Reikiavik se echó a la calle exigiendo su cese. El papel de la sociedad civil ha cambiado, y ha pasado de ser un mero espectador de la vida política a influir de forma determinante en ella. Más aún tras la irrupción de las nuevas tecnologías, que facilitan enormemente este proceso.

De esto se dio cuenta, hace seis años, Francisco Polo (1981) al fundar la plataforma Actuable y con ella facilitar a cualquiera que iniciase una campaña a través de la red y así lograr un cambio en la sociedad. Esta herramienta se unió, el pasado año, a Change.org, empresa en la que Polo ocupa la dirección general en España y que le ha llevado a ser galardonado, ayer, con el premio elTalento Emprendedor, concedido por CincoDías y Manpower Group, a través de la plataforma conjunta Human Age Institute.

“Cada persona tiene su talento, solo tiene que descubrirlo y decidir si quiere ponerlo al servicio de la sociedad”, explicó Polo, en una clase magistral. Tras iniciar y ganar, con el apoyo de miles de personas, una campaña virtual para que España dejase de fabricar bombas de racimo, “me di cuenta de que mi talento era saber construir una visión de qué era lo que quería cambiar y lanzar las herramientas necesarias para llevarlo a cabo. Yo no quería poner mis capacidades a trabajar para ganar campañas, sino inspirar al resto para que supiese cómo lograr sus objetivos”. Algo que también puede ser útil, añadió el emprendedor, en el mundo corporativo, para hacer llegar sus demandas a las instituciones.

En el centro, el premiado Francisco Polo, acompañado de José Luís Gómez Mosquera, director gerente de CincoDías y Loles Sala, directora de Human Age Institute.
En el centro, el premiado Francisco Polo, acompañado de José Luís Gómez Mosquera, director gerente de CincoDías y Loles Sala, directora de Human Age Institute.

Sin embargo, aunque cada persona tiene sus dones, muchas veces es complicado saber trabajarlos e impulsarlos. “Para ello hay que situar el talento en el centro del progreso, por una parte potenciándolo, pero también recuperando el que se ha perdido y atrayendo el que está por llegar”, prosiguió. En este sentido, la educación es la primera puerta que hay que abrir. Y con fuerza. “Nuestro sistema educativo está basado en engullir una gran cantidad de conceptos, para vomitarlos y olvidarse completamente de ellos”. Por eso, comentó Polo, es necesario llevar a cabo medidas radicales, dejar de cambiar los planes de estudio continuamente e invertir en educación, poniéndola en el corazón de las prioridades junto a la igualdad de género verdadera. “Y así buscar una conciliación real que acabe con el rol tradicional del hombre, para que ambos tengan las mismas tareas y ellas puedan adentrarse también en el mundo emprendedor”.

Pero los ejes del progreso son más. “Además de potenciar el talento a través del sistema docente es vital recuperar el que se ha ido”, comentó Polo, recordando a los más de 10.000 científicos que se han marchado de España en estos últimos seis años para poder desarrollar sus labores. “Y está claro que existe una correlación directa entre la investigación y los avances sociales. Por eso la ciencia es el motor de todas las naciones, y con cada experto que se marcha a otro país estamos renunciando a nuestra prosperidad”. Polo incidió en este aspecto, remarcando sobre todo la necesidad de invertir en el sector científico, y que España se sitúe al nivel de los países europeos de su entorno, donde la inversión en ciencia ronda el 3% de su PIB, “mientras que aquí estamos en el 1,24%”, remarcó.

Las trabas a la inversión en España

Los ejes sobre los que sustentar el progreso de un país son, en opinión de Francisco Polo, la educación, la ciencia y el emprendimiento. Y este último, al igual que sus homólogos, encuentra muchas trabas en su camino.

Las diferencias con otros países en los que la cultura emprendedora está mucho más cuidada y potenciada es abismal. “Algo que aquí podemos hacer y que no estamos haciendo es importar el sistema de EE UU, donde las stock options, que permiten comprar acciones en el lanzamiento de una empresa, son mucho más amables”. Al otro lado del Atlántico, cuando los accionistas tributan para obtener beneficios, lo hacen alrededor de un 20%, “mientras que aquí estamos en un 47%. Por eso, España no es un país atractivo, y no se puede competir en el tablero internacional”.

Esto es algo que también atraería, explicó, a los inversores. “Aunque habría que modificar la ley para que un inversor pagase al Estado únicamente por las startups impulsadas que han triunfado, y no pagar por aquellas que no han salido adelante”.