Celebra su 75 aniversario

Jeep, un ‘renegado’ que nació entre trincheras

El modelo que motorizó a las tropas de EEUU en la Segunda Guerra Mundial es un símbolo de la conducción 4x4

Evolución: la marca ha ido renovando su gama, pero ha mantenido el mismo espíritu.
Evolución: la marca ha ido renovando su gama, pero ha mantenido el mismo espíritu.

El gran objetivo de toda marca que se precie es que los valores que quiere transmitir, la imagen que emite, queden grabados a fuego en el imaginario colectivo. No es algo sencillo, en tanto requiere de una fidelidad a lo largo de décadas a un mismo mensaje y a un mismo espíritu.

Cuando alguien pronuncia la palabra Jeep, esas cuatro letras evocan, rápidamente, al campo, a un camino pedregoso, a un lago que es atravesado por un vehículo todoterreno. En definitiva, a un automóvil que no conoce caminos que le resulten hostiles.

Cronología

Jeep, un ‘renegado’ que nació entre trincheras

1939. El Ejército estadounidense, ante la gran capacidad de movilidad que demuestra el Ejército nazi en los inicios de la SegundaGuerra Mundial, inicia un concurso, entre 135 fabricantes, para producir un modelo 4x4, ligero y con buena capacidad de carga, para sus tropas.

1940. Tres fabricantes llegan al proceso final:Bantam, Willys y Ford. Ese año, la primera de ellas presenta un prototipo, sin techo, con tracción a las cuatro ruedas y con un diseño que los otros dos competidores replicarían. De hecho, son finalmente Willys y Ford los que se adjudican los contratos del Ejército.

1941. En julio de ese año, los primeros automóviles de Willys y Ford llegan a las tropas de EEUU. Se estima que, durante los años de la SegundaGuerra Mundial se fabricaron 650.000 unidades, que dieron servicio en los frentes de Europa y Asia-Pacífico. Durante esos años, las tropas bautizan estos coches como Jeep.

1950. Willys registra la marca comercial Jeep y lo añade a su denominación corporativa.

1953. Willys es adquirida por Kaiser, que, en 1970, vende el negocio Jeep a AMC. No sería hasta 1987 cuando pasaría a manos de Chrysler.

2014. Fiat adquiere Chrysler, y con ella, Jeep.

Lo que es hoy una marca filial del gigante Fiat nació como un modelo, precisamente, en tiempos de hostilidad. Se puede decir que Jeep nació para la guerra. En 1939, el Ejército americano se percató de que, para afrontar con garantías la guerra que acababa de empezar, la Segunda Guerra Mundial, con el Ejército nazi caracterizado por una gran movilidad, necesitaba renovar su flota de vehículos. Para ello abrió un concurso, al que invitó a 135 productores de coches diferentes. Entre los requisitos, una gran capacidad de carga, un chasis no demasiado pesado o tracción a las cuatro ruedas. De esos 135 quedaron tres: Ford, Willy-Overland y Bantam. Fue esta última, con el diseño de Karl Probst, la que en 1940 lanzó el primer prototipo, el Bantam Blitz Buggy, sin techo y con una gran apariencia de robustez. Los otros dos fabricantes tomaron nota y diseñaron modelos siguiendo los mismos, por no decir idénticos, cánones.

EE UU decidió adjudicar el contrato, precisamente, a las otras dos marcas:Willys y Ford. A la primera, por su mejor motorización, y a la segunda, por su capacidad de producción. El coche de Bantam era el más eficiente en consumo, pero el de Willys era más potente y sus posibilidades para fabricarlos en masa eran reducidas.

Entonces, estos automóviles no se conocían todavía como Jeep. Y, en cualquier caso, 75 años después de que saliesen de fábrica, no está claro por qué se llaman así. La teoría más extendida viene de la denominación que Ford le puso a una de sus series, GP, cuya fonética en inglés al pronunciarlo se aproxima bastante al nombre. Otra posibilidad tiene que ver con los cómics de Popeye y el personaje de Eugene the Jeep, un extraño animal de color amarillo que acompañaba en ocasiones al marinero.

En cualquier caso, esta denominación fue haciéndose cada vez más popular entre las tropas americanas y en 1945, Willys produjo el primer modelo de calle, el Civilian Jeep. En 1950 inscribió el nombre como marca registrada. Esa gama, abreviada como CJ, se fue renovando continuamente hasta los años ochenta. A partir de mediados de siglo, comenzaron los vaivenes de la propiedad.

Solo tres años después de registrar la marca, Willys fue vendida a Kaiser Motors, que con los años pasó a llamarse Kaiser Jeep. Durante esos años nació el Wagoneer, un modelo ranchera que se mantuvo en el mercado durante casi 30 años. En 1970, la American Motors Corporation compró el negocio Jeep, que ya funcionaría como una marca bajo la que englobar varios modelos, a Kaiser. En esa década nació uno de los modelos más emblemáticos de la marca, el Cherokee, cuyas prestaciones ya tomaban más en cuenta la conducción urbana y por carretera. Con la llegada de los años ochenta, la AMC llegó a un acuerdo de asociación con Renault, que empezó a invertir en la marca.

Fue la década del final de la serie CJ, los discípulos del primer Jeep, pero también fue la del nacimiento de otro modelo clave, el Wrangler, un heredero de ese espíritu campero de los orígenes de la marca. En 1987, la AMCfue adquirida por Chrysler, y esta, un año después, se fusionó con Daimler. La operación permitió extender la gama hacia un público no tan atraído por la conducción offroad y sí por dar respuestas a las familias. Un ejemplo de ello es la aparición, en 1993, del Grand Cherokee, otro de los buques insignia que se mantienen hoy en día en el mercado. Aunque las dudas llegaron empezado el siglo XXI. La macrofusión DaimlerChrysler se tornó en fracaso, y en 2007 ambos anunciaron su separación.

Chrysler, la dueña de Jeep, se quedó sin un gran socio y operó durante varios años como el grupo Chrysler Jeep. Tras el rescate de General Motors en 2008 por parte del Gobierno estadounidense, las miradas se centraron en este grupo, que estuvo al borde de la quiebra. Y entonces llegó Fiat. Chrysler opera hoy bajo su paraguas, con una gama renovada. El Wrangler sigue renovándose, el Cherokee ha experimentado un gran lavado de cara y la familia se amplió en 2015 con el Renegade, un modelo más compacto con el que no quiere perder el tren del mercado de los todocaminos. Después de 75 años, Jeep sigue dando guerra, tanto en los caminos de piedras como en la carretera.

Viasa y Ebro, los Jeep con sello español

Aunque Jeep está muy ligado a la cultura estadounidense, y al sentido patriótico que tiene haber servido a su Ejército en uno de los conflictos más cruciales de la historia, los vehículos de la marca también fueron fabricados en determinados mercados por productores locales a través de acuerdos de licencia.

Un ejemplo se puede encontrar en India, donde la compañía local Mahindra produce desde hace años una versión de bajo coste de los Jeep. Un caso actual es el Mahindra Thar, la versión asiática del Jeep Wrangler.
Esta situación también se dio en España. Afinales de los años cincuenta, el fabricante zaragozano Viasa llegó a un acuerdo con el entonces propietario de Jeep, Kaiser, para fabricar en España algunos de sus modelos, en las instalaciones de CAF. Uno de los más exitosos, puesto a la venta en 1968, fue el Comando, que se fabricó con dos motorizaciones, una de ellas elaborada por la empresa española Barreiros y que tenía la singularidad de poder alojar en su interior a un máximo de seis pasajeros.

Durante los años setenta, Viasa llega a un acuerdo con Motor Ibérica, entonces uno de los grandes del sector en España, para distribuir los automóviles, que pasaron a llamarse Jeep-Ebro y que siguió fabricando CAF. Los Jeep españoles, finalmente, desaparecerían durante los años ochenta.