La retribución prevista para este año es de 0,75 euros por acción en efectivo si vende O2

El mercado duda del dividendo de Telefónica y la castiga con una caída del 3,8%

La dimisión de César Alierta está teniendo hoy su reverso bursátil para Telefónica. El martes, tras conocerse la noticia, la operadora se anotó una subida del 1,5% y al día siguiente sumó un 2,2% adicional, hasta rozar los máximos anuales que alcanzó el pasado 11 de marzo a 10,175 euros por acción. Hoy, las órdenes de venta han provocado una caída de la compañía en un 3,8% (9,47 euros por acción).

No hay noticias que justifiquen esta caída. El sucesor de Alierta, José María Álvarez-Pallete, es bien visto en los entornos empresariales y supone un cambio de timón hacia un perfil más tecnológico y abierto a nuevos negocios. Pero al mismo tiempo existe la posibilidad de que el nuevo jefe de Telefónica sea prudente en la política de dividendos y opte por no colocar a la teleco como la más rentable por este concepto. 

Al precio actual, y según la promesa de Alierta de abonar 0,75 euros por acción en efectivo si ejecuta la venta de O2 en Reino Unido, la operadora sería de lejos la más rentable en cuanto la retribución al accionista con alrededor de un 8%. Sus principales competidores del Viejo Continente tienen unas rentabilidades muy inferiores.

La rentabilidad por dividendo de Orange se sitúa en el 3,9%; la de Deutsche Telekom, en el 3,6%; la de Vodafone, en el 5,7%. Telecom Italia, de hecho, ni siquiera reparte dividendo desde 2014. 

TELEFÓNICA 7,51 1,14%

Sí, Alierta suspendió el dividendo de noviembre de 2012, después de haber comenzado con una estrategia intermedia en el verano de ese mismo año, al haber inaugurado los scrip dividends (ampliaciones de capital liberadas en las que la empresa se compromete a comprar los derechos a un precio concreto con un efecto similar al del pago del dividendo), pero con un compromiso de volver a él, que cumplió. 

Telefónica canceló la retribución de finales de ese ejercicio y también la de mayo de 2013. Ya a finales de ese ejercicio César Alierta cumplió su compromiso y volvió a retribuir a sus socios, con una mezcla entre dinero en metálico y scrip dividend. En total, abonó ese año 0,35 euros por acción, y prometió que los pagos anuales serían de 0,75 euros en 2014 y 2015. Como epílogo, Telefónica prometió que este ejercicio amortizaría autocartera por un total del 1,5% del capital y que distribuiría un dividendo de 0,75 euros por acción en efectivo, siempre que se cierre la venta de O2 en Reino Unido. Si no finalizaba la oferta, lo haría pero con la fórmula del scrip dividend.