Certificado por la norma calidad ISO 20121 de Aenor y el sello Erronka Garbia

La junta de accionistas de Iberdrola, evento 100% sostenible

Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, conversa con algunos asistentes a la junta general de accionistas del año pasado.
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, conversa con algunos asistentes a la junta general de accionistas del año pasado.

La junta general de accionistas, la gran cita anual de las empresas, requiere un enorme despliegue organizativo. El día de su celebración, centenares de personas, entre accionistas e invitados, acuden a la reunión y todo debe quedar perfectamente dispuesto. Iberdrola ha querido ir más allá del estricto control organizativo convirtiéndose en la primera compañía española, y la primera eléctrica entre las diez mayores del mundo, en conseguir, por partida doble, la certificación de evento sostenible para su junta general de accionistas, que se celebra el próximo viernes en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

Por un lado, Aenor ha certificado que el diseño, planificación y gestión de la junta general de accionistas 2016 de Iberdrola cumple con la norma de calidad ISO 20121, un estándar internacional voluntario para la gestión de eventos sostenibles. El cumplimiento de esta norma ratifica que Iberdrola ha identificado los potenciales impactos negativos de carácter social, económico y ambiental asociados a la celebración de la junta y que los ha eliminado o reducido con una mejor planificación.

Participación

La junta general se enmarca dentro del Día del Accionista de Iberdrola, en el que se promueve la participación activa de los accionistas a lo largo de una jornada con diversas presentaciones y actividades. Este año, además, se encuadra en la Semana del Accionista, que comenzó el sábado e incluye numerosos actos sociales, culturales y de innovación tecnológica programados en Bilbao:_actuaciones musicales (Julieta Venegas), foros y encuentros. En la planta 25 de Torre Iberdrola se ha organizado la exposición Variaciones sobre tema mexicano, compuesta de pinturas, objetos, instalaciones, fotografías, libros, cine y vídeo.

De la misma forma, el Gobierno vasco, a través de su sociedad pública Ihobe, ha otorgado a la junta general el sello ambiental Erronka Garbia, que certifica la conducta ejemplar de la empresa en aspectos claves de sostenibilidad en la organización de la reunión.

Iberdrola incentiva la presencia de sus accionistas en la junta mediante el pago de una prima de asistencia. El año pasado fue la única compañía del Ibex que lo hizo y “este año también lo hará, será de 0,005 euros brutos por acción, o 5 euros por cada 1.000 títulos”, señala Luis Gómez, director de marca y reputación del grupo Iberdrola.

Y para que la reunión sea accesible para todos, la compañía ha tomado medidas para posibilitar la participación de personas con discapacidad, “con acompañamiento de personal”, apunta Gómez, y facilidades para asistentes ciegos y sordos (“señales con pantalla con audio, anuncio de la convocatoria en braille, audiodescripción o aplicación de criterios ONCE en el trato de perros guía”), así como la adaptación de los caterings ofrecidos a distintas intolerancias alimentarias.

También se minimizará la huella de carbono y el consumo energético, fomentando el transporte sostenible “con información a los asistentes sobre horarios, frecuencias y gratuidad de algunos servicios (tranvía, metro o Bilbobús)”, concreta el director de marca, e implantando iniciativas de eficiencia energética, como aislamiento energético, certificado LEED, un plan de compensación de emisiones de CO2, etc.

Otro objetivo es favorecer la empleabilidad de personas vulnerables en la selección de personal para la junta, a lo que se sumará la instalación en el recinto de una guardería para los accionistas con niños pequeños a su cargo.

Iberdrola se compromete, asimismo, a potenciar el reciclaje y la reutilización de los residuos, así como a minimizar el impacto ambiental indirecto del evento. Otro objetivo se centra en la ayuda a la comunidad local mediante la donación de la comida sobrante a comedores sociales y la subcontratación de empresas de la zona, entre otras iniciativas.

Además, la empresa mejorará la comunicación y la participación en la junta, ofreciendo traducción simultánea en distintos idiomas, puestos de información multimedia, etcétera.

Iberdrola se someterá a sendas auditorías externa e interna, con la presencia de auditores antes, durante y después de la celebración de la junta general.