El incumplimiento del déficit público

Las autonomías se rebelan contra Montoro y rechazan aplicar más ajustes

El ministro de Hacienda, Critobal Montoro.
El ministro de Hacienda, Critobal Montoro.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, se encontró el jueves con la difícil papeleta de anunciar que el déficit no se había reducido al 4,2% del PIB, tal y como había pactado con Bruselas. La cifra de cierre fue del 5,16%, casi un punto por encima, pese a que apenas unas semanas antes insistía en que España cumpliría el compromiso con las autoridades comunitarias. Y Montoro no encontró una solución más fácil que culpar a las comunidades autónomas y anunciar que aplicará los preceptos fijados en la Ley de Estabilidad Presupuestaria para evitar que eleven el gasto y que el dinero lo destinen a otras partidas que no sea la de la consolidación fiscal.

El Ejecutivo defiende la reducción en cuatro años

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, no se salió del guion trazado el jueves por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y resaltó el esfuerzo de reducción realizado en toda la legislatura. “Cuando llegó al Gobierno el PP, el déficit del conjunto de las Administraciones públicas era del 9,13% del PIB al cierre de 2011, mientras que se ha situado en el 5,16% en 2015, lo que supone un gran esfuerzo de reducción”, dijo. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría rechazó las críticas del PSOE sobre la herencia envenenada del PP. “No solo ha logrado recortarlo, sino que deja el Gobierno con el país en crecimiento y creando empleo, además de una deuda pública en senda descendente”, recalcó la vicepresidenta, quien confirmó que Montoro acudirá al Congreso a explicar el desvío.

Solo un día después, los presidentes autonómicos salieron en tromba para rechazar las acusaciones de Montoro y plantear que no realizarán nuevos ajustes hasta que no se solucione el problema de la financiación autonómica. La más clara fue la vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, quien calificó de “indignantes” y de “insulto” las acusaciones vertidas por Hacienda. “Los valencianos, cansados de ser ciudadanos de segunda y los últimos de la fila para el Gobierno, se han plantado ante Madrid. Aquí no se harán recortes. Que se lo anoten: no cumpliremos el objetivo de déficit, es imposible”, señaló de forma vehemente. La Comunidad Valenciana cerró el pasado ejercicio con un déficit del 2,51%, casi cuatro veces más del 0,7% pactado. “La autonomía está infrafinanciada, pero la Generalitat debe garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos, desde la educación y la sanidad hasta la política cultural o la creación de empleo”, recalcó. En la misma línea se expresó el presidente de Aragón, Javier Lambán, que auguró que las comunidades autónomas “están condenadas a la inviabilidad” si no se hace una revisión del sistema de financiación.

Extremadura es otra región que se alejó del objetivo pactado, ya que cerró con un saldo negativo del 2,6%. “Bien haría el señor Montoro en no mirar siempre hacia las comunidades autónomas. Los datos habrían sido otros si el Gobierno central hubiera abonado a las autonomías la parte proporcional que les corresponde del incremento del IVA y les hubiera abonado un año antes lo correspondiente a la liquidación de 2014”, recalcó el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, quien, sin embargo, se alejó de las tesis de insumisión de Oltra. “Extremadura está comprometida con el cumplimiento del objetivo de déficit.Prueba de ello es que los 170 millones de euros que recibirá en julio por la liquidación de 2014 se destinarán a la consolidación fiscal, no a gasto nuevo”, señaló.

La que peor saldo fiscal registró fue Cataluña, con un déficit del 2,70% del PIB, inmersa en un proceso independentista que ha roto todas las vías de comunicación con Hacienda. El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, rechazó las acusaciones de Montoro. “Es incomprensible que enmiende la plana a las comunidades siendo el responsable de un agujero de más del doble de lo que representan las comunidades”, resaltó con indignación. “Hacienda se dedica básicamente a chupar los impuestos de los catalanes y centrifugar el gasto”, destacó.

Las críticas le llegaron a Montoro desde su propia formación política. El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, calificó de “precipitado” el análisis de Montoro. “El problema radica fundamentalmente en la desigualdad del reparto de los objetivos de déficit del Gobierno central y de las autonomías, al no tener en cuenta sus respectivas participaciones en el gasto público”, recalcó. Y para ello puso un símil automovilístico a la situación, con el Gobierno central a bordo de “un vehículo con cuatro ruedas” al atribuirse un objetivo de déficit cómodo para sus responsabilidades de gasto, mientras que a los Gobiernos autonómicos los subió en un automóvil de dos ruedas. “No puede ser que las comunidades autónomas se responsabilicen de hasta el 35% del gasto público en España y, en cambio, el Ministerio de Hacienda fije un margen de déficit para los Gobiernos autonómicos equivalente al 16%”, subrayó.