Blogs por Alexis Ortega

El secreto del éxito

"El secreto del éxito se encuentra en la sinceridad y la honestidad. Si eres capaz de simular eso, lo tienes hecho."

Groucho Marx

Yellen ha cumplido perfectamente el guion. Después de, en las semanas previas, “dejar volar" a algunos miembros del FOMC creando la sensación de que el proceso de “normalización” estaba vivo, viene el aterrizaje en la realidad ya que en una conferencia en el club económico de Nueva York el martes pasado, remarcaba su tono moderado sobre el camino a seguir con los tipos de interés.

Nada nuevo en la vieja estrategia de "No, pero que parezca que si". Ni en los argumentos, ni en las razones, ni en las nuevas incertidumbres hay nada que se pueda catalogar de novedoso. En el "mapa" de riesgos a futuro sobre el crecimiento de economía en EE.UU. vuelve a hacer mención a la evolución exterior, la volatilidad de los mercados, las condiciones financieras y el DOLAR. Nada que no se supusiese que existía ya en diciembre en toda su crudeza.

Destacaba la importancia de las consecuencias sobre la actividad del cambio de modelo productivo en China así como la propia evolución del precio del petróleo. Sobre esto último incidía en las consecuencias financieras de una caída en esta materia prima dado que podría implicar una reducción del gasto público en las economías especializadas en la exportación de crudo así como despidos y stress financiero en las propias empresas energéticas. Si estos riesgos se concretaran afectaría directamente a la economía de EE.UU., pero también habría probablemente impacto a través del canal financiero. Los inversores demandarían más rentabilidad por los activos con más riesgo endureciéndose así las condiciones financieras.

Es evidente que lo que Yellen realmente quiere es evitar a toda costa una mayor apreciación del dólar que esta muy fuera de su valor real. Tomen nota todos aquellos que sueñan con la paridad dólar-euro y que, como remedio menor, no hacen más que trasladarla en la tiempo. Se alega que la reciente apreciación del tipo de cambio efectivo del dólar tendrá efectos sobre los precios al consumo en los próximos meses. Pero nada se dice del hecho de que la realidad es que no se puede mantener, por más tiempo del deseable, una valoración que no se corresponde con la realidad, sin que ello no se traduzca en un coste muy caro en términos de salud económica.

En las 4-6 últimas semanas hemos asistido a movimientos del dólar generados directamente por los cambiantes comentarios y expectativas de la Fed. Inicialmente en las semanas anteriores a la reunión del 15-16 de marzo se producía una recuperación hasta incluso niveles por debajo de 1,09. A partir de ese momento el USD se depreciaba y este movimiento se aceleraba (contra todo pronóstico) tras la reunión del BCE. Parece como que se ha perdido efectividad/sensibilidad para controlar el tipo de cambio y que incluso pueda presentan efectos contrarios.

"Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros." [1]

(Frase falsamente atribuida a Grouxo Marx)

Esta situación ha llegado al punto de que la primera pregunta a Yellen en la última rueda de prensa tras el FOMC fue sobre la pérdida de credibilidad de la institución. Al fin y al cabo se daban las circunstancias para aplicar un nuevo ajuste en los tipos de interés y este se va retrasando.

Todas las medidas que se pusieron en marcha tras la crisis del 2007 venían siempre avaladas por unos supuestos parámetros de control que se han saltado contantemente. Del "venderemos todo los activos comprados" (y que ahora forma parte del balance del Banco Central) a "mantendremos en cartera", de manera que se compraran activos a medida que venzan los que se han comprado anteriormente. Del "mientras la tasa de desempleo no caiga por debajo del 6,5%" que se decía a finales del 2012 (el paro era del 7,7%) la Reserva Federal mantendrá sus tipos de interés ultrabajos, en un rango objetivo de entre el 0% y el 0,25% ya nadie se acuerda. La primera subida se realizó con una tasa de paro del 5,0% y hoy, con una tasa de paro del 4,9% (es decir, a más de 1,5 puntos porcentuales por debajo del supuesto nivel de referencia del 6,5%) la "normalización" de los tipos de interés sigue siendo una entelequia .

No se vayan que todavía hay más: Hace unos meses, el mantra era que esperar a subir los tipos de interés podría implicar que la Reserva Federal acabase actuando por detrás de la curva y que finalmente esto deparase en una política de subida de los tipos de interés mucho mas agresiva posteriormente (generando una recesión por este ajuste más agresivo) hemos pasado al "la política monetaria convencional es asimétrica", en resumidas cuentas, que si la cosa va mal hay poco margen de bajada de tipos y por el contrario equivocarse y generar más inflación de la deseada podría ajustarse fácilmente con subidas de tipos, dado que no existe límite en este recorrido.

Este "tirar hacia delante" sin importar las consecuencias de medio plazo y sin importar que lo que hoy se defiende a toda costa, al día siguiente puede ser rebatido sin escrúpulos, se esta llevando por delante la institución y con ella su capacidad para actuar. No todo es "la pérdida de efectividad de la Política Monetaria" o el "la Política Monetaria tiene sus limites" que, aún siendo plenamente ciertas, no lo explica todo. Por cierto, estas frases tampoco parecían ciertas (más bien opuesto) al inicio de la crisis.

NOTAS:

  1. Es una frase falsamente atribuida, como muchas otras, a Grouxo Marx. Apareció en el New Zealand Tablet (un semanario católico neozelandés fundado por un grupo de inmigrantes irlandeses en el país) el 18 de Octubre de 1873 (faltaban aún 17 años para que Grouxo naciera) y decía así: "There's my principles; but if you don't like them -- I can change them!" ("He aquí mis principios; pero si no les gustan... ¡estoy dispuesto a cambiarlos) http://quoteinvestigator.com/2010/05/09/groucho-principles/

Comentarios

De nuevo un gran post de Ortega que incide en algo que estamos viviendo y que muy pocas veces nos preguntamos: ¿sirven nuestras instituciones para lidiar con el nuevo mundo que tenemos?, ¿están adaptadas a las circunstancias de hoy día o son viejos instrumentos del pasado que ya nos son capaces de desenvolverse en la realidad? Parece ser, y cada año, casi cada mes podríamos decir, que pasa es más evidente que no. Hasta ahora hemos sabido que nada funciona, que el viejo modelo de cosas: instituciones, partidos, forma de los Estados-nación, bolsas, la idea de como nos figuramos los famosos “mercados”, parecen hacer aguas por todas partes. Cuando hablamos de la debilidad de las instituciones es como si estuviésemos pilotando un barco y, al traspasar un cabo y entrar en nuevo océano, en una masa de agua desconocida, los instrumentos que nos habían servido en el océano anterior, en este no funcionasen: la brújula no señala al norte, los mapas no sirven como referencia, no tenemos puntos en los que orientarnos. Es entonces cuando los capitanes engañan o cuentan medias verdades -que viene a ser lo mismo- a la tripulación.Hemos dejado atrás la >, definida por el lema de la CNN “Go beyond borders” (https://www.youtube.com/watch?v=e2OpDp4RWZ4 ) -compañía fundada por el plutócrata Ted Turner-, que se impuso tras la caída del Gran Muro. Haciendo un juego de paralelos entre la Geografía y la Historia, aquello fue el atlántico y en el 2007 hemos dado la vuelta al cabo de hornos para pasar al Pacífico. Nuevo océano, nuevas cartas que nos expliquen las corrientes y vientos, incluso nuevas brújulas, porque en los nuevos escenarios históricos los “nortes” van cambiando de lugar.
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