Editorial

Las socimi animan el mercado

En un plazo récord, la irrupción de las socimi en el sector inmobiliario ha logrado agitar las estancadas aguas de este mercado en España. Las cuatro mayores sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria han logrado duplicar en el último año el valor de las propiedades que controlan, cuya factura suma ya 9.235 millones de euros. Lo han hecho en un mercado anémico y con precios sustancialmente menores que en los años de la burbuja del ladrillo, fruto de una crisis que golpeó con especial virulencia a este sector. Operaciones de concentración entre estos vehículos de inversión –como es el caso de la compra de Testa por Merlin Properties, que permitió a esta última duplicar su tamaño– unidas al aluvión de fondos internacionales que han apostado por ellas para invertir en el mercado explican este rápido crecimiento desde que comenzaron a surgir en 2014. Ello supone una inyección de oxígeno muy necesaria para un sector que ha sido devastado por la crisis y cuya caída ha arrastrado consigo a miles de empresas y profesionales. Aunque el ajuste de precios que se ha producido y su recuperación suave no hace presagiar de momento el riesgo de otra burbuja, el reto ahora es que el mercado inmobiliario en España despegue de forma racional y ordenada y trate de no repetir los errores del pasado.