Sus empleados no cobran desde julio

El grito de ayuda del decano del fútbol español

El Recreativo de Huelva solo cuenta con el dinero de la taquilla para subsistir

Aficionados del Recreativo de Huelva se manifestaron el pasado mes de octubre para pedir una solución a la situación económica que atraviesa el club.
Aficionados del Recreativo de Huelva se manifestaron el pasado mes de octubre para pedir una solución a la situación económica que atraviesa el club.

Inmerso en su año 127 de vida, el club de fútbol más antiguo de España, el Recreativo de Huelva, se acerca a una desaparición inminente. La sociedad fundada en 1889 por trabajadores británicos, empleados en las minas del Río Tinto, y que ahora juega en la Segunda División B, vive en el alambre con una deuda que supera los 20 millones de euros. De ellos, al menos 11,1 tienen a Hacienda como acreedor, que, desde 2014, tiene embargados las principales vías de ingresos, como los derechos audiovisuales o la publicidad.

“La situación es de abandono absoluto. Son los trabajadores del club los que están sacando adelante la situación”, afirman fuentes del club a este periódico. Unos empleados que, desde hoy a las 12:00 horas, abrirán las taquillas del estadio para vender las entradas del partido del próximo domingo, que enfrenta al Recreativo frente al Marbella, a un precio de un euro. Lo harán de forma continua, también durante la madrugada, y por turnos, hasta vender el último ticket. “La taquilla es lo que permite seguir subsistiendo. En el anterior partido se pudieron recaudar 15.000 euros para pagar a los árbitros y gestionar el desplazamiento a Algeciras en la siguiente jornada”, afirman desde el club. El objetivo de cada jornada que el equipo juega en casa es recaudar 1.500 euros antes del descanso, para poder pagar al equipo arbitral y evitar una suspensión. Proveedores, como la empresa de seguridad, prestan servicio de forma altruista.

La última nómina que percibió el personal no deportivo, unas 30 personas, fue en julio del pasado año. Los futbolistas, por su parte, han recibido algunas cantidades de forma irregular. El club, hasta 2012 propiedad municipal, acusa una gestión dominada por el derroche en los años de presencia en Primera División, según se explica desde dentro. Ese año, traspasó el 75% de las acciones a la compañía Gildoy. El Recreativo pasó a concurso de acreedores y, tras no cumplir con el plan de pagos, Hacienda decidió el embargo. La propiedad, encabezada por Pablo Comas, su presidente, no pudo revertir la situación, acusando a Hacienda de inflexibilidad y a la administración local de falta de ayuda. CincoDías ha intentado ponerse en contacto con Gildoy, sin éxito.

Desde el club denuncian una situación de abandono de la propiedad, y solo un consejero acude de forma habitual a él. La empresa local Infotelwi ha realizado dos ofertas por la titularidad del club. La última, ayer. La primera fue rechazada. “No se puede pedir dinero por una empresa que solo los trabajadores están manteniendo con vida”, comenta uno de ellos. Por el momento, solo los empleados, los aficionados y la historia mantienen con aire al Recreativo, al menos, durante una semana más.