El coste total de la obra será de 4.485 millones

Sacyr eleva a 3.230 millones las reclamaciones por la ampliación del Canal de Panamá

El coste total de la obra será de 4.485 millones de euros

Obra de Sacyr en el Canal de Panamá.
Obra de Sacyr en el Canal de Panamá.

Las reclamaciones que el consorcio liderado por Sacyr que construye la ampliación del Canal de Panamá ha venido realizando por los retrasos y sobrecostes registrados durante la construcción de esta obra ascienden ya a 3.600 millones de dólares (unos 3.230 millones de euros).

Así lo indicó el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, que además apuntó que se trata de una cifra que “sigue incrementándose”, pese a que el proyecto ya alcanza un grado de ejecución del 98% y se acaba de anunciar su inauguración para el próximo 26 de junio.

El monto que Sacyr y sus socios del consorcio contratista reclaman supera así al importe de unos 3.200 millones de dólares (unos 2.870 millones de euros al cambio actual) por el que en julio de 2009 se adjudicaron la obra, uno de los mayores proyectos de ingeniería civil de la historia.

De esta forma, el coste total de la construcción del nuevo juego de esclusas sobrepasará los 5.000 millones de dólares (unos 4.485 millones de euros).

Del total de reclamaciones realizadas por los contratistas, hasta la fecha ya se han resuelto reclamos que en total sumaban unos 500 millones de dólares (unos 448 millones de euros), de los que alrededor de la mitad se han solventado a favor de las empresas constructoras.

Asimismo, está previsto que en próximas fechas se solvente otro lote de reclamaciones que suponen entre 200 y 300 millones de dólares (entre 179 y 269 millones de euros) más, según detalló Manrique.

Las reclamaciones se resuelven en alguna de las tres instancias que el contrato del proyecto fijó para solventar las diferencias que surgieran entre el promotor de la obra, la Autoridad del Canal de Panamá, y el consorcio contratista.

No prevé penalizaciones por las demoras

No obstante, el presidente de Sacyr confía en que el consorcio constructor que lidera no será penalizado por las demoras que ha registrado el proyecto.

Según detalló, muchas de las reclamaciones tienen como objetivo precisamente que se reconozcan los motivos de los retrasos y se adecúe la fecha de conclusión prevista en el contrato al proceso real de ejecución de la obra.

En la actualidad, ya se reconoce que por contrato la fecha de conclusión es noviembre de 2015, y Sacyr y sus socios confían en que se vaya ajustando a la fijada para su inauguración, según apuntó Manrique.

No amortizará la deuda vinculada a Repsol

Sacyr no contempla destinar a amortizar parte de la deuda que tiene vinculada a su participación del 8,5% en Repsol el importe de 316 millones de euros que obtendrá con la venta del 22% que le queda en Testa a la socimi Merlín, según apuntó el presidente de la compañía, Manuel Manrique.

La compañía espera poder destinar a inversiones de crecimiento los fondos que logre con la operación, en línea con la estrategia de expansión y reforzamiento de la internacionalización que actualmente aborda.

Sacyr ya destinó el pasado año a amortizar parte del saldo de la deuda que tiene vinculada a su inversión en Repsol el grueso de los recursos que obtuvo con la venta de la mayoría de las acciones de Testa a Merlín.

En concreto, la constructora destinó a este fin 600 millones de euros del total de 861 millones que obtuvo con la transacción. Así, liquidó el 26% del monto al que entonces ascendía dicho pasivo.

En la actualidad, el pasivo de Sacyr vinculado a su participación en la petrolera presenta un saldo de 1.613 millones de euros, y representa el 38,5% del endeudamiento total del grupo de construcción y servicios.

En virtud del acuerdo de compraventa que Sacyr y Merlín alcanzaron en junio de 2015 para la transmisión de la inmobiliaria patrimonialista Testa, las dos compañías deben materializar la transacción del 22% de la firma que aún está en manos de la constructora antes del 30 de junio de este año.

Se trata de una operación que está ya “enfocada”, según explicó el presidente de Sacyr tras participar en un acto organizado por Club Diálogos para la Democracia.

No obstante, su cierre está pendiente de lograr las pertinentes autorizaciones de, entre otros, los bancos acreedores, dado que los títulos de Testa forman parte de las garantías que Sacyr aporta para respaldar su crédito de Repsol.