Reanuda la cotización tras la salida del concurso de acreedores

Sniace repunta casi un 155% en su regreso al parqué

Los inversores pasan por alto las advertencias de la CNMV sobre el futuro de la compañía

La fábrica de Sniace en Torrelavega, Cantabria
La fábrica de Sniace en Torrelavega, Cantabria EFE

Las acciones de Sniace rebotaron ayer más de un 155%, en su primer día de cotización tras la suspensión de su negociación en septiembre de 2013 al solicitar la declaración de concurso. La CNMV advertía a los inversores sobre la viabilidad de la compañía y los riesgos e incertidumbres de su situación patrimonial.

Solo el 7,5% de las empresas que entran en concurso de acreedores sobreviven. Sniace, dedica principalmente a la fabricación de celulosa, es una de esas pocas. Tras la aprobación del convenio con los acreedores quedaba volver a la normalidad. El mercado recibió esa vuelta con un repunte espectacular de la cotización a pesar de los recelos expresados por la CNMV el día anterior al poner en duda el plan de viabilidad presentado por la compañía y resaltar la difícil situación patrimonial y de liquidez que sigue afrontando.

“Es solo el primer paso para volver a la normalidad y reanudar la actividad de la planta”, aseguraba ayer el presidente del consejo de administración de Sniace, Blas Mezquita. El siguiente será una ampliación de capital, ya aprobada por la junta general del 30 de junio de 2015, con el límite de 15.59 millones de euros. Esa inyección de liquidez tiene el objetivo de poner de nuevo en funcionamiento la fábrica de la empresa en Torrelavega, en Cantabria, que se espera vuelva a mediados de este año progresivamente a la actividad. El plan de viabilidad estima un beneficio bruto de explotación medio en los primeros cuatro años de entre 10 o 12 millones de euros.

El acuerdo con los acreedores contiene una quita del 50% y una carencia de nueve años o la constitución de créditos participativos que se abonarán en función de los beneficios de la empresa. Los créditos públicos con, entre otros, Hacienda y la Seguridad Social, que tienen carácter privilegiado, serán objeto de un convenio singular que, según aseguran, está solo pendiente de firmar. La deuda de Sniace queda tras el concurso de acreedores, con las quitas descritas, alrededor de los 90 millones de euros.

Acuerdo laboral

El plan de viabilidad, realizado con un criterio conservador, prevé medidas estructurales para mejorar la competitividad de la empresa. La más importante de ellas es la reducción de la plantilla que pasara de los 550 que tenía en 2013 cuando entró en concurso a 326. Esta amortización se efectuará casi en su totalidad con bajas incentivadas o jubilaciones anticipadas. Sin embargo, el conflicto entre los trabajadores y la empresa sigue judicializado y pendiente de sentencia en el Tribunal Supremo. La voluntad, no obstante, de ambas partes es presentar antes de su resolución un acuerdo.

Las líneas de producción también se ajustarán de cinco a dos con el objetivo de mejorar en la eficiencia. El 65% de las exportaciones de la empresas tienen como destino China, en la que han seguido manteniendo la única oficina comercial en el extranjero.

Sniace, que es junto con el Banco Santander las dos únicas empresas de Cantabria que cotizan en Bolsa, llegó a centrar el 50% de sus ingresos en la co-generación de energía eléctrica, una actividad que va a abandonar prácticamente. De hecho, según fuentes de la compañía, las exigencias fiscales derivadas de la reforma energética fueron las que llevaron a Sniace a la situación de desequilibrio patrimonial que obligó a solicitar la declaración de concurso voluntario.

Una fábrica que supone el 1,4% del PIB de Cantabria

La reanudación de la actividad en la fábrica que Sniace posee en Torrelavega (Cantabria) no supone solo el regreso de una de las empresas emblema de la región, sino una definitivo refuerzo para la economía local.

Según un estudio de Universidad de Cantabria, Sniace contribuye de forma directa e indirecta en 1,4% al PIB de Cantabria. Como destacaba ayer el presidente de la empresa, Blas Mezquita, la trascendencia de la compañía en la zona es significativo. En ella se concentra la inmensa mayoría de los proveedores de materias primas y servicios. “Con la fábrica abierta, igual entran y salen 80 o 90 camiones todos los días”, recordó Mezquita.

La empresa, que espera que la fábrica esté a pleno rendimiento en los primeros meses del año 2017, es la segunda empresa más importante de la región tras el banco Santander.