Le dice a Castro que no tema a voces diferentes del pueblo

Obama cierra su discurso ante el pueblo cubano con un “sí, se puede”

Barack Obama hoy en su discurso al pueblo cubano.
Barack Obama hoy en su discurso al pueblo cubano. REUTERS

El presidente de EEUU, Barack Obama, llegó hoy al Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana, donde fue recibido a la entrada por su homólogo de Cuba, Raúl Castro, donde pronuncio un discurso  dirigido al pueblo cubano en el que abordará la complicada relación entre los dos países y su futuro.

Al hacer su aparición en el escenario, el presidente de Estados Unidos recibió una fuerte ovación a la que respondió con un “Muchas gracias” en español.

Su discurso, retransmitido en directo por la televisión y la radio estatal de Cuba, es el mensaje que el presidente estadounidense quiere mandar directamente a todos los cubanos, en el último día de su visita en la que quería conocer de primera mano la realidad del pueblo cubano, según él mismo declaró.

En su alocución le dijo a Raúl Castro, presidente cubano, que no debe temer ni a Estados Unidos ni a las “voces diferentes” del pueblo cubano. “No debe tener miedo de una amenaza de EEUU (...) ni tienen que temer las voces diferentes del pueblo cubano. Creo que los ciudadanos deben poder opinar sin miedo, y organizar y criticar a su gobierno sin detenciones arbitrarias", aseguró.

En paralelo afirmó de nuevo que “es hora” de levantar el embargo a Cuba, una medida que, indicó, “daña” al pueblo cubano en lugar de ayudarlo. 

Al teatro asistieron unas mil personas, la mayoría de ellas invitadas por el Gobierno de Estados Unidos, que ha querido dar espacio a los jóvenes cubanos, aunque también habrá funcionarios cubanos y diplomáticos.

Entre los invitados, también representantes del mundo de la cultura y el arte y profesionales cubanos como médicos.

El discurso, uno de los platos fuertes de la visita de Obama, es el primer acto del día en su agenda, que seguirá un encuentro con representantes de la sociedad civil independiente y la disidencia en la Embajada de EEUU, y su asistencia al partido de béisbol amistoso entre el equipo nacional de Cuba y los Tampa Bay Rays.