La compañía planea ampliar capital para reducir deuda

Parques Reunidos, forzada a ir a Bolsa para refinanciar 500 millones

Una de las instalaciones que tiene Parques Reunidos en Alemania.
Una de las instalaciones que tiene Parques Reunidos en Alemania.

La firma de capital riesgo Arle Capital quiere desinvertir en Parques Reunidos y ha puesto en el punto de mira su salida a Bolsa nueve años después de adquirir el grupo de parques temáticos. Arle, su mayor accionista, ha contratado a Deutsche Bank y Morgan Stanley para pilotar su regreso al parqué tras el fallido intento de vender la compañía a otro fondo a finales de 2015, al no ponerse de acuerdo sobre el precio.

La mejora del escenario macroeconómico, tanto en España como en Estados Unidos, ha favorecido la recuperación de los ingresos del grupo de parques de ocio y acuáticos, que en 2015 facturó 605,5 millones de euros, un 10,3% más que los 549 millones de un año antes, y se anotó un ebitda de 194,8 millones, un 13,25% superior a los 172 millones registrados en 2014. Su deuda financiera neta, a cierre del ejercicio fiscal de 2014, finalizado en el mes de septiembre, ascendía a 887 millones.

La estrategia de la empresa pasa por realizar una ampliación de capital para reducir su endeudamiento, así como distribuir dividendos entre sus accionistas, según una reciente presentación de Parques Reunidos, sobre la que el grupo no ha querido realizar ninguna aclaración.

Un incremento de capital, que la empresa enmarca en el largo plazo, que podría ser ejecutado en el marco de su vuelta al parqué, en el que estuvo desde 1999 hasta 2003, fecha en la que fue excluida tras ser adquirida por Advent International por 240 millones. Tres años después Parques Reunidos pasó a manos de Arle, llamado entonces Candover, y que abonó unos 1.000 millones.

Analiza 30 activos susceptibles de compra

La estrategia del grupo pasa por crecer a través de nuevas adquisiciones y gestionando activos que no sean de su propiedad. Así, tiene identificados cerca de 30 activos para reforzar y diversificar su cartera de productos, que se suman a las 18 operaciones realizadas desde 2004 en las que ha invertido 1.000 millones de euros y entre las que están Faunia y Warner en España.

Parques Reunidos cuenta con 55 activos repartidos en 12 países distintos. En Europa cuenta con 33 parques, que representan el 60% de sus ingresos, mientras que en EE UU tiene otras 22 instalaciones, que suponen el otro 40% de su facturación. También está presente en Argentina, con un parque y en Dubai con dos recintos que son gestionados desde Europa. Y recientemente ha anunciado la puesta en marcha de parques en centros comerciales, el primero de ellos se situará en Murcia.

La agencia S&P cuantificaba hace un mes la deuda bruta de la compañía en 1.300 millones de dólares, unos 1.150 millones de euros, de la que un tercio, 430 millones de dólares (alrededor de 390 millones de euros), corresponde a una emisión de bonos de su filial estadounidense Palace Entertainment, que vence en abril de 2017 y que fue emitida hace cinco años. Parques Reunidos tiene además que refinanciar una línea de crédito de 120 millones de dólares (unos 110 millones) que expira en enero del próximo año. S&P ya alertó sobre el proceso de refinanciación de la empresa en un informe de mediados de febrero en el que destacaba que Parques Reunidos estaba en conversaciones con bancos e inversores para refinanciar su emisión de bonos, que la firma esperaba que estuvieran cerradas en mayo, y añadía que la volatilidad del mercado entre los interrogantes que acechaban al grupo.

En el mercado de deuda, los bonos de Parques Reunidos –calificados de alto riesgo por S&P– ofrecen un interés del 12,6%. La rentabilidad de esta emisión –que tiene un cupón anual del 8,875%– alcanzó su máximo, un 15,4%, el pasado mes de diciembre, tras el fracaso de la venta del grupo con Apax Partners, firma con la que Arle había iniciado conversaciones exclusivas tras desechar otras dos ofertas, de Carlyle y Lone Star. La operación no se fraguó por discrepancias sobre el precio, ya que el propietario aspiraba a unos 2.000 millones de euros y la oferta ascendió a 1.700.

Fuentes del mercado no descartan que el proceso de desinversión de Arle en Parques Reunidos se realice a través de un dual track, una estrategia a dos bandas que plantee una salida a Bolsa mientras que se negocia al mismo tiempo su venta a inversores privados. El precio dependerá de cómo los socios presenten el balance. La deuda neta que se mantenga deberá restarse de la valoración, de unos 2.000 millones, según fuentes del mercado conocedoras de la operación.

Fernando Eiroa fue nombrado el 1 de febrero consejero delegado de Parques Reunidos “en el contexto de los planes de su salida a Bolsa”, según una nota de la compañía. Hasta entonces, Eiroa pilotaba la filial estadounidense del grupo, precisamente el emisor de los bonos que expiran el próximo año. Parques Reunidos es el segundo operador de parques de ocio de Europa y el octavo del mundo. Tiene 55 instalaciones, entre las que está el Parque de Atracciones de Madrid, Parque Warner o Faunia.

S&P remarcaba en su informe la necesidad de la empresa de reducir la alta estacionalidad de los ingresos de Parques Reunidos, dado que el 95% de su ebitda es generado durante los meses de verano. La previsión de la agencia de calificacion y rating es que el grupo destine unos 82 millones a inversiones (capex) durante este año.