Se queda al filo de cubrir los 23,5 millones de euros

Borges aplaza su salto a la Bolsa clásica por falta de demanda

Maquinaria en la planta de producción de almendra de Borges.
Maquinaria en la planta de producción de almendra de Borges.

Borges echa el freno a sus planes. La compañía había anunciado su intención de lanzar la filial Borges Agricultural & Industrial Nuts (Bain) al mercado continuo tras abrir una ampliación de capital de 23,5 millones con el objetivo de financiar el crecimiento para los próximos años. Pero este movimiento no ha logrado la aceptación prevista, aunque por la mínima.

Fuentes cercanas a la operación señalan que la demanda ha estado muy cerca del objetivo, pero la compañía ha preferido esperar a mejores condiciones de mercado. Fuentes del mercado culpan del aplazamiento de la operación al coordinador Banco Alcalá y al asesor financiero de la compañía, Riva y García. El plazo otorgado por la junta de accionistas del pasado febrero para ejecutar la ampliación concluirá en 12 meses. 

Las acciones que se abrían al mercado representaban un 25,9% del capital social, siempre y cuando la ampliación de capital se suscribiese íntegramente. Estaba previsto que entrasen una serie de inversiones ancla y finalmente no se ha cerrado su incorporación, explican fuentes conocedoras de la operación.

“La situación del mercado no es la óptima, por lo que vamos a esperar a que mejore para poder pasar a cotizar en el Continuo. Pese a ello, la compañía sigue firme con el cumplimiento de su plan de negocio” explicó el consejero delegado, David Prats.

El objetivo de esta operación lanzada por la filial de la empresa de alimentación era invertir este capital en el nuevo plan de negocio del grupo que contempla, entre otras cosas, ampliar la producción propia de almendra para optimizar la rentabilidad del proceso de comercialización, controlando todos los puntos de la cadena y evitando la dependencia de terceros.

Para abordar dicha ampliación de producción, pretende comprar aproximadamente 2.500 hectáreas de terreno, preferentemente en el sur de España y Portugal. Esta cantidad supone doblar los actuales territorios en propiedad de Agricultural & Industrial Nuts. En los nuevos terrenos, la empresa tiene previsto plantar unos 600.000 almendros en seis años. La buena noticia es que Bain ya ha cerrado la adquisición de 500 hectáreas, con lo que la primera fase de su plan de negocio no se ve afectada por la paralización de la ampliación de capital. 

Bain, la sociedad que Borges preveía sacar al  mercado continuo (por ahora está en el mercado secundario de la Bolsa), iba a integrar otras seis filiales: Frusansa, Borges SAU, Almendras de Altura, Borges of California, Frusesa y Palacitos. Estas sociedades venden en 56 países y su facturación conjunta fue de 206,5 millones de euros al cierre del ejercicio 2015 (cierre contable a 31 de mayo).

Historia bursátil

La compañía cotiza en la plataforma de BME creada en los años 80 para las compañías pequeñas, pero con una liquidez mínima. Marca un máximo de dos cruces al día y su capitalización  es de 65,5 millones de euros. Hoy no ha cotizado, pero ayer finalizó a 20,97 euros por acción. En la ampliación de capital las acciones se ofrecían a 20,91 euros.

La compañía se ha revalorizado fuertemente en los últimos tiempos. Arrancó el ejercicio en 15,75 euros por acción, y marcó su máximo histórico el pasado martes a 20,97 euros por título. Pese a la caída de hoy, la escalada es de un 33%.

El objetivo, además de captar el dinero destinado a continuar su crecimiento, era debutar en la Bolsa clásica, con la misión de seguir pidiendo dinero para crecer a sus accionistas. La ampliación elevaría el número de acciones que actualmente cotiza libremente desde el 5,5% hasta el entorno del 30%.

Así, la familia Pont, que controla el Borges International Group, tiene ahora  en sus manos el 94,5% del capital y existen alrededor de 200 pequeños accionistas en el valor. La compañía finalizó su último ejercicio fiscal, concluido a finales de mayo del año pasado, con una facturación de 206,5 millones de euros, un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 11 millones y un beneficio neto de 3,8 millones de euros.

Borges no ha repartido dividendos en sus últimos ejercicios, debido a que se ha centrado exclusivamente en crecer, si bien detalla que su intención es comenzar a retribuir a sus accionistas con un 30% de sus beneficios cuando haya cumplido una serie de hitos. Primero, que su deuda neta ajustada se sitúe por debajo de las 2 veces, frente a las 2,3 veces a cierre del ejercicio el pasado mayo y, segundo, que haya realizado el 80% de la inversión en plantanciones.