Superaría a Merlin y a Colonial

Los bancos valoran a Metrovacesa en 3.500 millones

Los accionistas, capitaneados por Santander, tasan la compañía como la mayor inmobiliaria de España por capitalización tras la última ampliación

Los bancos valoran a Metrovacesa en 3.500 millones

En la última ampliación de capital de Metrovacesa, a finales de 2015, los accionistas, capitaneados por el Santander, valoraron a la inmobiliaria en 3.520 millones de euros, la mayor cifra de una empresa del sector, por encima de Merlin Properties, cotizada en el Ibex 35, y de Colonial.

Tras la última reestructuración de Metrovacesa, los bancos accionistas pusieron un valor muy jugoso a la inmobiliaria. De hecho, según esa estimación, la empresa madrileña vuelve a ser la mayor inmobiliaria de España por capitalización, un logro que ya obtuvo en la década pasada, coincidiendo con el boom inmobiliario. Un dato relevante para los inversores si la compañía finalmente regresa a Bolsa a medio plazo.

El capital de la compañía está controlado actualmente en un 72% por el Santander. BBVA, a su vez, mantiene un 19,4%, y el Popular un 7,99%. El pasado diciembre, la firma lanzaba tres ampliaciones de capital. Gracias a estas operaciones, los accionistas inyectaron 2.635 millones en aportaciones dinerarias e inmuebles para sanear la empresa.

Metrovacesa pasó a tener entonces 3.075 millones de acciones, como se recogen en los documentos de la operación. Según el acuerdo de la ampliación, los accionistas establecieron en 0,41 euros el valor nominal de la acción, a los que sumaron 0,736 euros de prima de emisión por cada título, lo que supone un total de 1,146 euros. Esta fácil ecuación indica que los bancos propietarios valoraron hace menos de tres meses a Metrovacesa en 3.520 millones de euros, un referente orientativo de lo que podría valer hoy en Bolsa la compañía. Además, el conjunto de sus inmuebles suman 4.100 millones.

Aportación de 1.000 millones en inmuebles

Santander, BBVA y Popular han aportado a Metrovacesa nueve edificios de oficinas, situados en Madrid y Barcelona y valorados en unos 1.000 millones de euros, a través de la ampliación de capital no dineraria realizada en diciembre.

Los inmuebles suman 130.000 metros cuadrados de superficie, con lo que han permitido a la inmobiliaria elevar un 25% su cartera total de espacio de oficinas, hasta sumar 650.000 metros cuadrados, según datos de la empresa que recoge Europa Press.

Metrovacesa prevé empezar a comercializar pronto estos nuevos inmuebles, entre los que destacan el parque empresarial Cityparc y un edificio en la Avenida de Diagonal en Barcelona. En el caso de Madrid, suma tres complejos de oficinas de Alcobendas, otros dos de Pozuelo de Alarcón, uno de Las Rozas y otro más de la Vía de los Poblados.

Lejos queda la valoración que Santander hizo para la compra a Bankia del 19% del capital de Metrovacesa en 2014, por el que pagó 100 millones. Con esa adquisición, la tasación de la inmobiliaria se situaba en el entorno de los 500 millones, pero todavía sin inyectar la ampliación de capital que ha permitido sanear a la empresa.

Esta cifra hace que Metrovacesa sea considerada la mayor inmobiliaria de España por capitalización. Actualmente, la socimi Merlin Properties ocupa el lugar de la primera cotizada en el sector, con un volumen en Bolsa de 3.320 millones y una cartera patrimonial por 6.053 millones a finales de diciembre. Algo menor es la capitalización de Colonial, de 2.000 millones, pero con unos inmuebles por 6.913 millones, incluida la cartera de su filial francesa SFL. Esta firma catalana actualmente negocia que Qatar Investment Authority se convierta en su principal accionista.

Por la actividad de alquiler de oficinas, Metrovacesa recibe un flujo de alrededor de 88 millones al año, según los ingresos de 2014 declarados en el registro. Ese año, además, tuvo unas pérdidas de 21,6 millones, una cifra similar a la del ejercicio anterior. Expertos del mercado perciben que la nueva inmobiliaria, de la que se ha disgregado el negocio de suelo y promoción, acabará en el parqué. Con 1.800 millones en deuda, un ratio aceptable respecto al valor de sus activos, puede despertar el interés de inversores y permitiría hacer caja a los actuales accionistas, que han limpiado el balance a base de ampliaciones de capital y aportación de inmuebles.

Metrovacesa se convirtió ya en la pasada década en la mayor inmobiliaria. BBVA vendió a Bami, de Joaquín del Rivero, un paquete de control de la compañía, y en 2007 se embarcó en la compra de la francesa Gecina. A los pocos meses, Román Sanahuja se hacía con el negocio español de la inmobiliaria tras una guerra con Del Rivero. Pero la empresa sufrió un parón arrastrada por la crisis del ladrillo y una deuda que ahogó a la cotizada.

En 2009, un grupo de grandes bancos (BBVA, Santander, Banesto, Popular, Sabadell y Caja Madrid) se hicieron con el control. Ahí empezaba la reestructuración. En uno de los primeros pasos, a finales de 2012, las entidades financieras decidieron lanzar una opa para excluir las acciones de negociación en Bolsa. En ese momento, la deuda alcanzaba los 5.500 millones y contaba con unas pérdidas de 269 millones.

Desde entonces, la banca se ha volcado en salvar la inmobiliaria, aunque con altos costes. Los accionistas vendieron el último paquete en Gecina, que supuso 1.546 millones para reducir el pasivo. Además, en 2014 canceló otro tramo de deuda por valor de 651 millones, en el que incluyó una quita de 156 millones.