Según informa el diario brasileño 'O Globo'

Rousseff nombra a Lula ministro para protegerle

São Paulo / Brasilia
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el expresidente, Luiz Inácio Lula Da Silva.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el expresidente, Luiz Inácio Lula Da Silva.

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha decidido aceptar un puesto en el Gobierno presidido por Dilma Rousseff, según ha informado el diario O Globo y confirma una fuente de la presidencia del Ejecutivo. Este nombramiento le ofrecería protección frente a una investigación sobre lavado de dinero. El periódico brasileño afirma que Lula había informado a varios de sus asesores más cercanos de que aceptaría un puesto en el gabinete de Rousseff, antes de una reunión con la presidenta en Brasilia este martes. La Bolsa brasileña cayó casi un 4% y el real se debilitó un 2% frente al dólar tras la noticia de la incorporación al Ejecutivo del líder de izquierda.

Las conjeturas sobre un eventual nombramiento de Lula han surgido conforme se agrava la crisis política que acorrala a Rousseff y tras las multitudinarias manifestaciones que el pasado domingo exigieron su destitución. Lula, por su parte, afronta serios problemas judiciales que han llevado a la Fiscalía de Sao Paulo a solicitar su detención preventiva, extremo sobre el cual la justicia aún no se ha pronunciado. Esa Fiscalía le acusa de lavado de dinero vía ocultación de patrimonio y falsificación de documentos.

En caso de incorporarse al Gobierno en calidad de ministro, Lula pasaría a estar aforado, por lo que todas las causas en su contra deberían pasar de la justicia ordinaria al Tribunal Supremo. El Ejecutivo no ha confirmado que la decisión sobre Lula haya sido tomada, pero sí que es una posibilidad que Rousseff baraja.

El ministro brasileño de la Presidencia, Jaques Wagner, reconoció que Lula ha sido sondeado y consideró que su presencia reforzaría la “capacidad de articulación política” y de diálogo del Gobierno con el Congreso, que se dispone a retomar los trámites para un eventual juicio político contra Rousseff por unas irregularidades en las que el gabinete habría incurrido para maquillar sus balances fiscales.

La oposición ha anunciado que, de confirmarse el nombramiento, podría incluso acudir a los tribunales para intentar impedirlo, con el argumento de que Lula estaría intentando escapar de la justicia o, al menos, dar largas a los procesos en su contra. Para el secretario general del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), otro objetivo sería “intentar frenar el trámite para el juicio político” contra Rousseff, que comenzó el año pasado en el Congreso y fue suspendido temporalmente por la Corte Suprema, pero que podría ser retomado esta misma semana.

El opositor partido Demócratas (DEM) también reaccionó y, según el jefe del grupo de esa formación en la Cámara baja, Pauderney Avelino, si se confirmase el nombramiento de Lula supondría “una burla, un escarnio, porque el único objetivo sería ayudarlo a escapar de la justicia”. El diputado opositor recordó que en las multitudinarias manifestaciones contra el Gobierno de este domingo la “sociedad pidió la destitución de Rousseff, pero también que Lula sea juzgado”. Esas protestas han sido consideradas las mayores de la historia política brasileña y, de acuerdo con la policía, movilizaron al menos a 3,6 millones de personas en cientos de ciudades de todo el país.

Un delator acusa a Rousseff y Lula de corrupción

El exjefe del oficialismo en el Senado de Brasil Delcidio Amaral acusó a la presidenta Dilma Rousseff y a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, de participar en múltiples casos de corrupción, según documentos filtrados hoy por la prensa.

La declaración de Amaral a la Policía, ofrecida en el marco de un acuerdo de cooperación con la Justicia, fue aceptada hoy por la Corte Suprema, con lo que se incorporaron a la causa abierta por el caso de corrupción en Petrobras.

En su declaración, que suma 255 páginas y aporta pruebas como sus agendas oficiales, listas de llamadas y pasajes aéreos, el senador denuncia también a numerosos políticos de partidos oficialistas y de oposición.