Ha duplicado el presupuesto inicial de 2.000 millones

Calatrava inaugura su polémica estación en NY

Interior de la estación de Calatrava en la Zona cero. Ver fotogalería
Interior de la estación de Calatrava en la Zona cero. AP

La estación de metro del World Trade Center de Nueva York concebida por el arquitecto y diseñador español Santiago Calatrava abrió ayer sus puertas al público, aunque aún falten detalles por terminar. De hecho, hasta abril no se espera la fiesta de inauguración oficial.

El Oculus, como se denomina este proyecto ubicado en la Zona Cero, ha estado rodeado de polémicas por sus retrasos -los trabajos comenzaron en 2004 con el objetivo de terminarse en cinco años- y su elevado presupuesto. Aunque inicialmente se estimó un gasto de 2.000 millones de dólares (en torno a 1.800 millones de euros), este se ha duplicado hasta los 4.000 billetes verdes.

Además, no han faltado las críticas a su diseño con forma de ave. Para Calatrava la estación es “un símbolo de progreso y renovación para los ciudadanos y visitantes” de la ciudad. “Era mi intención que el edificio emulase los edificios más icónicos de la ciudad y, espero, llegará a ser un símbolo de progreso y renovación para los ciudadanos y visitantes de Nueva York, ciudad a la que he aprendido amar como a la mi propia”, afirmó.

El edificio es un monumento a la vida. Un símbolo a la fe en el futuro de esta ciudad, dedicado a sus ciudadanos y por extensión al mundo. Para mí ha sido un orgullo participar junto a la Port Authority en un proyecto tan complejo y técnicamente tan exigente”, añadió.

La apertura de esta primera fase dará servicio a los 100.000 viajeros que diariamente usan las líneas de cercanías del PATH, y contará con un acceso subterráneo climatizado a la nueva entrada que hace esquina con las calles Liberty y Church, a pocas manzanas de Wall Street. En las próximas semanas se irán abriendo nuevos accesos y a finales de primavera está prevista la apertura total del Oculus. Entonces, más de 200.000 ciudadanos pues servirá de conexión a 11 líneas de metro distintas. Además, el Oculus albergará también una zona de ocio con un centro comercial y restaurantes.