Editorial

Redimensionando el Grupo Eroski

Eroski se puede convertir en paradigma de cómo afrontar un redimensionamiento para asegurar el porvenir. Inmerso durante los años de la alegría económica en un crecimiento acelerado, el grupo cooperativo de distribución de la Corporación Mondragón se extendió con una estrategia de desarrollo, tanto en supermercados como hipermercados, que lo llevó hasta una deuda ingobernable, que debió renegociar con los bancos acreedores en 2014 en base a un pasivo superior a 2.600 millones. Tras afrontar los serios problemas que supuso aquella política unida a la caída del negocio provocada por la crisis en general, la durísima competencia, el cambio en el modelo de negocio, con los hipermercados extraurbanos en franca bajada, y la apremiante deuda, Eroski ha tomado decisiones que, con el objetivo primario de recortar deuda, se concentran en un doble reenfoque: geográfico y de negocio. En el primero, la clave han sido las ventas de súper a Dia, y de híper a un fondo y, la última operación, que afecta a 36 híper, a Carrefour. Y, de la mano de estas ventas, la concentración en el País Vasco, su zona de origen, además de en Navarra, Cataluña y Baleares. Para el negocio, el objetivo serán las tiendas de proximidad con el modelo de la enseña Contigo, de trato personalizado y más especializado en fresco. Una limpieza del balance y un reenfoque de negocio acertado para encarar con sostenibilidad el futuro.