Todos los parqués europeos han cerrado con fuertes subidas, pese a la caída del petróleo

El Ibex sigue bipolar y se dispara un 2,5%: ¿esta vez durará el rebote de la Bolsa?

La prima de riesgo se mantuvo estable a pesar de la bajada del interés del bono germano a 10 años

Wall Street también se apuntó a las ganancias: un 1,3% el Dow Jones, un 1,1% el S&P y un 0,87% el Nasdaq

Panel del DAX en Fráncfort
Panel del DAX en Fráncfort REUTERS

Rebotó hoy el Ibex un 2,52%, hasta los 8.215,60 puntos en una sesión de tensa calma en la que los resultados empresariales se convirtieron e combustible para las Bolsas que cotizaron al alza. Los inversores decidieron aprovechar con compras las buenas noticias que llegaban desde las compañías.

Pese a ello, son pocos los analistas que creen que la subida tendrá continuidad en los próximos días, pues los fundamentales que mueven los mercados no han variado lo más mínimo y el aspecto técnico del selectivo, sigue apuntando a la baja pese a la caída del 14% que acumula en el año. “Para empezar a pensar en un posible rebote de mayor entidad, el Ibex debe superar los máximos del pasado 1 de Febrero en los 8.900 puntos, mientras esto no suceda, la tendencia sigue siendo claramente bajista”, explica Marc Artés, consejero delegado de Trading Intradía.

En Europa la sesión transcurrió por los mismos derroteros. Los parqués del Viejo Continente se anotaron fuertes subidas que se dejaron notar, sobre todo, en el sector bancario.

Las entidades, principales víctimas de la renta variable cuando la inquietud de una recesión acecha, lideraron la jornada con una subida del 3,46%. Detrás del alza estuvo la entidad británica Lloyds, que presentó unos beneficios subyacentes mejores de lo esperado que fue celebrado con fuertes compras (+13,46%) que contagiaron su alegría a un segmento con mucho peso. Todos los índices europeos cosecharon notables subidas. El Dax se anotó un 1,72%; el Cac, un 2,16%; el Footsie, un 2,5%, el Mib avanzó un 2,24% y el Euro Stoxx 50 registró un alza del 1,92%.

Aunque sin fuerza para amargar la fiesta de las Bolsas, el petróleo cedió terreno y, una vez más, evidenció que la herida que tanto ha hecho sangrar a los mercados desde comienzo de año aún no se ha cerrado. La modalidad Brent se benefició el ayer de una fuerte subida del 3,43% tras la publicación de los niveles de los inventarios de Estados Unidos, que reflejaron un nivel menor del que los inversores habían descontado.

Pero hoy la realidad volvió a caer como una losa, pues, pese a la menor subida, los stock se encuentran en máximos de hace 89 años. El precio por barril cedió un 2% hasta los 33,75 dólares y podría ser el preludio de una nueva sinfonía de pérdidas. “Esperamos que las Bolsas se muevan al son que toque el petróleo”, señalan desde Link Análisis.

Al contrario que los europeos, en China los parqués sufrieron un duro revés. El Shangái Composite Index, selectivo de referencia, cayó más de un 6% en la sesión. Pese a ello, los analistas señalan que no hay ningún indicio de que esto vaya a generar nueva incertidumbre en Europa alrededor del gigante asiático y la desaceleración de su crecimiento. La caída, entienden es una mera toma de beneficios después de que el mercado acumule una subida cercana al 10% desde el mínimo de finales de enero, espoleado por los esfuerzos del banco central por estabilizar el yuan.

Por su parte, al otro lado del Atlántico, sin la fuerza de los resultados que espoleaba a la renta variable europea, los selectivos de Wall Street se movieron entre el lastre del petróleo y un mínimo contagio de la euforia que llegaba desde el Viejo Continente, aunque al cierre se impusieron las ganancias y el Dow Jones se anotó un 1,29%; el S&P, un 1,13%, y el Nasdaq, un 0,87%.

En el mercado de la deuda, el interés del bono español a 10 años cayó hasta los 1.603%. Pese al rebote, el escenario de incertidumbre que aún sigue presente en la mente de los inversores e influye en gran medida en sus acciones, no propició que el dinero fluyera desde valores refugio, como la deuda alemana, a otros activos de mayor riesgo y promesas de rentabilidad. Así, el interés del bono alemán a 10 años también cedió terreno hasta el 0,132% y son muchos los expertos que lo ven entrando en terreno negativo en el medio plazo, como ya ocurre con el interés del bono suizo, entre otros. El otro valor refugio por excelencia, el oro, se anotó, al cierre de las Bolsas en Europa, un alza del 1% hasta los 1.241,53 dólares por onza y sigue moviéndose en zona de máximos anuales.

Por su parte, en el mercado de divisas, el euro se apreció un 0,2% y se cambiaba, a media sesión, a 1,1035 dólares. La moneda comunitaria lleva prácticamente todo el mes de febrero luchando por perforar esa barrera, pero, hasta la fecha, ha rebotado siempre que su cotización ha rozado el soporte. Los expertos estimaban que la paridad entre el euro y el dólar podría alcanzarse para el segundo trimestre de 2016, aunque la aparente relajación en la subida de tipos de la Fed podría trastocar los planes.