Realizará una ampliación de capital "en el medio plazo"

Nueva Pescanova descarta la salida a Bolsa antes de tres años

Jacobo González Robatto, nuevo presidente de Pescanova.
Jacobo González Robatto, nuevo presidente de Pescanova.

Nueva Pescanova ya tiene consejo de administración. La sociedad, controlada por la banca y que gestionará el negocio de la marca de alimentación, ha celebrado esta mañana la primera junta de accionistas después de la toma de control de los acreedores.

Entre los puntos del día previstos estaba el nombramiento del consejo de administración, que como ya se conocía estará presidido por Jacobo González Robatto con Ignacio González como consejero delegado. Entre los doce consejeros que compondrán el órgano de Gobierno del grupo estará Elena Salgado, exministra de Economía, como ya se había avanzado hace unas semanas. En total habrá 10 miembros nombrados por la banca (Miguel Ruiz-Gallardón, Antonio Couceiro, Mariano Riestra, Ricard Iglesias, Óscar García, Fernando Valdés, José Barreiro, José Barreiro, Ramón Mas y José Luis Sáenz de Miera) y dos representantes de la vieja Pescanova (Pescanova y Pescanova Participaciones).

En la rueda de prensa posterior al consejo, Robatto ha señalado que descarta por completo la salida a Bolsa, al menos hasta dentro de tres años, de Nueva Pescanova. Queda ahora por ver la decisión que tomarán los anteriores propietarios del grupo, que ahora poseen el 20%, si sacan a dicha sociedad al mercado. El recién nombrado presidente de la compañía anunció el interés de lanzar una ampliación de capital "en el medio plazo".

El consejero delegado ha planteado también el lanzamiento de un nuevo plan de negocio que está preparando con el fin de enfocar a la empresa a una producción de productos más elaborados que mejoren los márgenes y a su vez el ebitda.

Por otro lado, Robatto, que descartó la entrada de un socio industrial en el grupo, apuntó que el grupo ha despertado el interés de bancos no acreedores para acceder a líneas de finanación. En este sentido, el nuevo presidente se sentará con la banca acreedora para renegociar los créditos firmados por la entidad, entre los que se encuentra el polémico firmado justo después de la toma de control de los acreedores y que fue criticado por los antiguos propietarios.