Afirma tener operaciones sin cerrar por la inestabilidad política

Vincci Hoteles crece en Túnez pero reduce al mínimo el riesgo

Carlos Calero, director general de Vincci Hoteles.
Carlos Calero, director general de Vincci Hoteles.

La cadena hotelera de la familia Calero ha decidido ir a contracorriente y mantener su apuesta por el mercado turístico de Túnez, e incluso reforzarla, a pesar de que otras cadenas como Riu han salido del país tras los últimos atentados. Vincci Hoteles, que en la actualidad tiene cuatro hoteles en el país bajo régimen de alquiler –dos menos de los que operaba a principios de 2015– ha logrado en los últimos meses “minimizar a prácticamente cero el riesgo de los contratos” y comenzará a operar otros dos en modalidad de gestión, que hasta ahora estaban en manos de cadenas hoteleras que han salido del país, explica Carlos Calero, su director general.

El ejecutivo afirma que las autoridades de Túnez “han entendido que tienen que ser condescendientes porque la situación es complicada para todos. Seguimos pensando que Túnez tiene futuro y que saldrá hacia delante”. Pero, con todo, reconoce que, “si al final vemos que es imposible y que el destino sufre otro atentado y es inviable, no tendremos otro remedio que salir”.

La cadena, fundada en 2001 por la familia Calero, tras la venta un año antes de los hoteles Tryp a Meliá, cuenta en la actualidad con 36 establecimientos, de los que tres están en Portugal, cuatro en Túnez y el resto en España, y mantiene su estrategia de hoteles urbanos de cuatro estrellas y vacacionales de cinco.

Tras sortear la crisis, y la consiguiente caída de los precios “de hasta un 35%”, Vincci tiene un plan de expansión que pasa por nuevas aperturas hasta 2017 en Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga y Zaragoza, en España. Pero además, trabaja en nuevos proyectos en Barcelona, Canarias y Portugal, donde está interesada en crecer en Lisboa y entrar en el Algarve. Todos ellos de la mano de inversores internacionales que adquieren la propiedad del inmueble.

Vincci también planea entrar en el Caribe, donde confía estar ya operando algún establecimiento en los dos próximos años, pero sin ser propietarios. “Hemos localizado un par de suelos en Punta Cana (República Dominicana) y Riviera Maya (México) y ahora hay que buscar un inversor que compre el suelo y realizar el proyecto”, reconoce Calero. “Los inversores están cómodos cuando les hablas de Riviera Maya, así como hay otros destinos donde son más reticentes”. Por el momento, Cuba queda fuera de sus planes. Un mercado en el que la familia Calero ya estuvo en los tiempos de Tryp pero que según su director general “aún le queda un tiempo”.

Carlos Calero asegura que el año pasado “fue un año muy bueno y que 2016 no ha empezado mal”. Así, en 2015 el grupo, que aún no ha formulado sus cuentas consolidadas, se vio impulsado por el segmento vacacional, con Canarias a la cabeza, y por el buen comportamiento de Barcelona, Madrid, Sevilla y Málaga. Las cifras preliminares apuntan a un crecimiento de la facturación –en 2014 los ingresos fueron de 120 millones de euros–, un alza del ebitda del 300% y una mejora de los ingresos medios por habitación disponible (revpar) del 15%. En cuanto a inversiones, Vincci mantiene además una política de destinar a capex un 3% de la facturación global del grupo. Cifra que el arranque del año consolida. En enero las ventas han crecido un 6% frente a las registradas 12 meses antes, pese a su “garbanzo negro”, el hotel Rumaykiyya, en Sierra Nevada, que no está teniendo una buena temporada por la falta de nieve.

Carlos Calero afirma que la inestabilidad política de España “no es algo que nos afecte a corto plazo, pero tampoco podemos estar meses y meses con esta incertidumbre”. “Ya no es por el turista en sí, pero estamos viendo que los inversores con los que trabajamos empiezan a decirnos ‘espera’”, agrega.

De esta forma, apunta que en Barcelona están trabajando en dos proyectos y que “si hubiera sido en otras épocas, estoy seguro que ya estarían cerrados y son hoteles que están funcionando y que no se ven afectados por la moratoria”. Los inversores están como locos por invertir en el centro de Madrid y Barcelona pero lo bueno, bonito y barato ya pasó”, concluye.

Gran Vía 10 abrirá en marzo como The Mint

El mes que viene la cadena hotelera abrirá las puertas de su nuevo hotel en Madrid, que llevará el nombre de The Mint. El establecimiento está situado en Gran Vía 10, un inmueble de oficinas que su propietario, la aseguradora Generali, decidió en 2014 transformar en un hotel.

El hotel, que Vincci gestionará en régimen de alquiler, contará con 88 habitaciones y tendrá categoría de cuatro estrellas. “No va a ser un hotel al uso”, afirma Carlos Calero que adelanta que “no contará con una recepción al uso, sino con una barra multiusos donde lo mismo te van a poner un mojito que te van a dar las llaves de la habitación”.

Entre las novedades del establecimiento, la zona del restaurante estará ubicada en la terraza. “Tendremos un food truck abierto tanto a los clientes del hotel como al público en general”.